“Me quieren fabricar un caso,”: Maru Campos denuncia persecución política tras comparecer en FGR de Ciudad de México

27.07.2026 Ciudad de México.- La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, acudió este miércoles a las instalaciones de la Fiscalía General de la República en la capital del país para responder al citatorio relacionado con la investigación federal sobre la participación de agentes estadounidenses en un operativo realizado en territorio chihuahuense.

A su salida, la mandataria panista lanzó una acusación directa contra el gobierno federal y aseguró que existe una estrategia para construir un expediente judicial en su contra con fines políticos.

“Salgo a dar la cara porque tengo la dignidad para hacerlo. De manera muy extraña me citaron, se me cita bajo la simulación de ser un testigo con la burda finalidad de fabricarme un caso”, denunció Campos frente a medios de comunicación, acompañada por dirigentes y legisladores del Partido Acción Nacional.

Aunque originalmente el emplazamiento habría sido para comparecer en Ciudad Juárez, la gobernadora decidió acudir a la sede central de la Fiscalía en la capital del país, acompañada por legisladores y dirigentes nacionales del PAN.

La mandataria insistió en que detrás del procedimiento no existe únicamente una investigación ministerial, sino una operación política para desacreditarla públicamente.

“Por supuesto que me siento perseguida políticamente”, declaró. “Si esto se lo hacen a una gobernadora, la persecución política, ¿qué será con los demás ciudadanos?”, cuestionó, al acusar además que las autoridades federales están violentando el principio de presunción de inocencia.

Durante su mensaje, Campos endureció el tono contra el gobierno federal y afirmó que la utilización política de las instituciones de justicia representa un riesgo para el país. “Hoy quieren convertir a una testigo en inculpada”, señaló. “Lo que estamos viendo es un intento por utilizar las instituciones para intimidar y callar a quienes pensamos distinto”.

La gobernadora aseguró además que no existe ninguna conducta ilegal de su administración y sostuvo que colaborará con las investigaciones pese a considerar que el caso tiene motivaciones políticas.

“No tengo nada que esconder. Vine porque respeto la ley, pero también porque no voy a permitir que se manipule la justicia para fabricar culpables”, expresó.

Pese a la presión política y mediática, Campos insistió en que no piensa replegarse. “No me van a doblar”, afirmó al concluir su mensaje frente a la Fiscalía. “Voy a seguir defendiendo a Chihuahua y voy a seguir diciendo la verdad aunque intenten intimidarnos”.

La comparecencia se registra en medio de la creciente confrontación política entre la presidenta Claudia sheinbaum,bsu partido y la oposición por el caso del operativo en la Sierra Tarahumara donde presuntamente participaron elementos de la CIA sin autorización expresa del gobierno federal mexicano, hecho que derivó en una carpeta de investigación de la FGR y en solicitudes de juicio político impulsadas desde Morena contra la gobernadora de Chihuahua.

Aunque originalmente el emplazamiento habría sido para comparecer en Ciudad Juárez, Campos decidió presentarse en las oficinas centrales de la Fiscalía en Ciudad de México, desde donde emitió un mensaje político en el que acusó hostigamiento institucional y una utilización facciosa de la justicia.

La gobernadora insistió en que el procedimiento ha estado marcado por irregularidades desde la entrega misma del citatorio.

Días antes, tras recibir la notificación oficial en Palacio de Gobierno, había denunciado públicamente que Morena “está utilizando las instituciones para hostigar políticamente a quienes están haciendo bien las cosas”.

El equipo jurídico de Campos reforzó ese señalamiento. Sus abogados sostienen que la FGR actuó fuera de los cauces constitucionales al citar directamente a una gobernadora en funciones, pese a contar con fuero constitucional. En un comunicado difundido por el gobierno de Chihuahua se calificó el acto como “absolutamente violatorio de la Constitución y de la soberanía del Estado”.

La defensa de la mandataria también acusó inconsistencias procesales y denunció que el citatorio fue diseñado para exhibir públicamente a la gobernadora.

“Hay muchas incongruencias en ese citatorio, está mal hecho”, había advertido previamente la propia Campos al confirmar que atendería el requerimiento ministerial.

En el entorno panista la narrativa se ha centrado en lo que consideran un trato desigual respecto de otros actores políticos vinculados a investigaciones federales.

La dirigencia nacional del PAN acusó que mientras al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se le permitió declarar de manera reservada, e incluso no hay una sola prueba que documente su entrevista- pues nadie lo vio-, a Maru Campos se le pretende exhibir mediaticamente , acusó su abogado Roberto Gil.

“La doble vara es evidente: a Rocha Moya lo dejaron declarar en privado; a Maru Campos buscan exhibirla públicamente”, señaló la defensa de Campos durante el acompañamiento a la gobernadora afuera de la Fiscalía.

El contraste entre ambos casos se convirtió en uno de los principales ejes del discurso opositor. Rocha Moya enfrenta señalamientos derivados de investigaciones estadounidenses por presuntos vínculos con el narcotráfico, mientras que Campos es investigada por la presunta participación de agentes extranjeros en operativos de seguridad dentro de Chihuahua.

La propia gobernadora hizo referencia a esa diferencia de trato al salir de la FGR. “A mí me citan como delincuente; a otros los invitan como amigos”, expresó ante los medios, dijo en su mensaje frente a la FGR

La Fiscalía capitalina, sin embargo, negó que exista una imputación penal formal contra la mandataria panista y sostuvo que no hay delitos que perseguir en su contra hasta este momento.

De acuerdo con autoridades ministeriales, la comparecencia corresponde únicamente a una audiencia relacionada con la investigación abierta por el operativo en Chihuahua y no constituye un proceso penal.

Pese a ello, el episodio escaló rápidamente al terreno político nacional. El dirigente del PAN, Jorge Romero, advirtió que el partido responderá con movilizaciones en todo el país si la FGR intenta judicializar el caso contra la gobernadora. Incluso anunció concentraciones en Chihuahua y en otras entidades. “Saldremos a las calles’ advirtió

Desde Morena, en cambio, legisladores federales defendieron la actuación de la Fiscalía y argumentaron que la investigación responde a posibles violaciones a la soberanía nacional derivadas de la presencia de agentes extranjeros en operativos de seguridad locales.

La solicitud de juicio político presentada por diputados morenistas sostiene que permitir acciones de corporaciones estadounidenses sin autorización federal podría constituir una violación constitucional grave.

Encuestas recientes reflejan además que una parte importante de la población percibe poco creibles tanto los señalamientos contra Rocha Moya como las acusaciones sobre la actuación de Maru Campos en Chihuahua.

Mientras la investigación continúa, Campos cerró su mensaje insistiendo en que acudió voluntariamente para demostrar que no teme enfrentar a las autoridades. Sin embargo, sostuvo que detrás del procedimiento existe una intención política.

“Estamos viendo un autoritarismo disfrazado de justicia”, afirmó la gobernadora, quien aseguró que seguirá defendiendo su administración y rechazó cualquier vínculo con conductas ilegales.