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06.11.2026. Washington., EUA.- “Elegimos la humanidad por encima de la guerra”, afirmó la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, al reunir este jueves 5 de noviembre a representantes de Rusia y Ucrania en la Casa Blanca, donde pidió a ambos países aprovechar los avances humanitarios para construir un acuerdo de paz duradero que ponga fin al conflicto armado.
Durante el encuentro, convocado para reconocer el alto el fuego temporal alcanzado en la ciudad de Oleshky, en la región ucraniana de Jersón, Melania destacó que la protección de la población civil debe estar por encima de las diferencias políticas y militares que mantienen enfrentados a ambos países.
“Indudablemente, las vidas de personas inocentes deben estar por encima de las divisiones de la guerra”, expresó ante los representantes de las dos naciones, a quienes llamó a encontrar puntos de coincidencia a partir de la preocupación compartida por el sufrimiento de la población.
La primera dama consideró que el entendimiento conseguido en Oleshky puede convertirse en un punto de partida para avanzar hacia una solución de mayor alcance. En ese sentido, sostuvo que los esfuerzos realizados no deben limitarse a una tregua de pocos días, sino transformarse en una oportunidad para establecer compromisos que permitan alcanzar una paz permanente.
“Juntos podemos crear algo más duradero que un alto el fuego temporal”, señaló, al plantear que la experiencia de cooperación humanitaria debe servir para impulsar nuevas vías de entendimiento.
El cese de hostilidades en Oleshky tuvo una duración de seis días, entre el 27 de octubre y el 1 de noviembre. Durante ese periodo se facilitó la evacuación de cerca de 800 personas y la entrada de alimentos y suministros médicos a una zona afectada por la guerra.
Melania Trump explicó que participó directamente en la organización de la operación humanitaria. Entre las tareas que mencionó estuvieron la revisión de imágenes aéreas, la evaluación de caminos, la identificación de rutas de evacuación y el análisis de las condiciones de acceso a hospitales, vehículos y recursos médicos.
Según su explicación, su intervención comenzó en septiembre mediante contactos con funcionarios rusos y ucranianos. Añadió que ambas partes reconocieron por escrito su papel como intermediaria exclusiva para facilitar el acuerdo temporal.
La reunión en Washington contó con la participación de Kirill Dmitriev, enviado especial del presidente ruso Vladimir Putin; David Arakhamia, dirigente parlamentario ucraniano, y Dmytro Lubinets, defensor del pueblo de Ucrania, entre otros representantes.
La presencia de funcionarios de los dos países en la Casa Blanca representó un acercamiento diplomático poco habitual desde el inicio de la invasión rusa a territorio ucraniano en febrero de 2022.
Durante su intervención, Melania reconoció que el acuerdo humanitario no habría sido posible sin la cooperación de Putin y del presidente ucraniano Volodímir Zelenski. También expresó su expectativa de que el entendimiento alcanzado en Oleshky pueda inspirar nuevos esfuerzos para reducir la violencia.
Como parte de la iniciativa, entregó a los representantes cartas personales dirigidas a ambos mandatarios, con la intención de mantener abiertos los canales de comunicación.
El encuentro se produjo mientras Estados Unidos intensifica sus gestiones para acercar a Moscú y Kiev a una negociación más amplia. Está previsto que representantes de ambos gobiernos participen en conversaciones en Abu Dabi los días 10 y 11 de noviembre, con mediación estadounidense.
La iniciativa de Melania Trump también tiene una dimensión humanitaria relacionada con los menores ucranianos desplazados durante la guerra y los esfuerzos para facilitar su reunificación familiar, un asunto que ha generado fuertes diferencias entre Moscú y Kiev.
Al concluir su mensaje, la primera dama insistió en que los cambios importantes pueden comenzar con acciones limitadas, pero requieren voluntad política para convertirse en resultados concretos.
Su llamado ocurre en un momento en que el conflicto continúa sin una solución definitiva y cuando la comunidad internacional mantiene la expectativa de que los contactos diplomáticos puedan abrir una ruta hacia el cese de las hostilidades y la protección de la población civil.

