*Miscelánea, Salud y Política.
/ Judith Álamo López /
«Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo»: George Santayana
Mientras los mexicanos no podamos tener a gobernantes que cumplan con principios de honestidad y eficiencia, quienes antepongan a sus intereses personales o de grupo los de la nación, México continuará a la deriva de ambiciones personales, alianzas inconfesables y actos de corrupción, razones suficientes para que Estados Unidos intervenga en nuestro territorio so pretexto de proteger su seguridad nacional.
Dice un refrán popular que “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra” y sí, la ciencia ha demostrado que el ser humano es la única especie que suele repetir los mismos errores debido a patrones mentales automáticos, falta de estímulos y resistencia al cambio, entre otros.
En México, donde existen problemas de corrupción en la clase política, la educación se ha dejado a la deriva, los gobiernos postrevolucionarios del PRI, PAN y Morena han usado el sistema de medios estatales y privados como medios de propaganda y han descuidado la educación, quizá porque es más fácil gobernar a un pueblo sin plena consciencia de aquello que lo mantiene en estado de postración.
José Ramón Cossío, ministro en retiro de la SCJN, realizó este martes 24 de agosto su análisis jurídico de la situación del país en Aristegui Noticias y no dudó en considerar que el desorden en casa coloca a México en una posición de alto riesgo, similar a la que tuvo en 1847, cuando ocurrió la invasión estadounidense que nos costó el 55% del territorio nacional.
Según el analista, quien originó esta fragilidad institucional fue el gobierno de López Obrador al debilitar sus instituciones, las de justicia, las fiscalías y declararse incompetente para castigar a sus delincuentes, poniendo a México en condición de subordinación frente a Estados Unidos. “Así se lo atribuirá la historia”, sentenció Cossío.
Recién presenciamos todos la disociación política que opera desde el poder al dar una exhibición grotesca de la falta de unidad, congruencia, coherencia y fortaleza del grupo político gobernante encabezado formalmente por la presidente Claudia Sheinbaum, pero ¿atrás o arriba? se mantiene el liderazgo mesiánico de López Obrador.
Si no fue con el apoyo de AMLO, quien con el orgullo recién mancillado debido a que Estados Unidos le quitó la VISA a su hijo, cómo explicar la conducta del sinaloense Rubén Rocha Moya, quien, al margen de la voluntad del pueblo sinaloense, sin el respaldo formal del poder presidencial, ni del Congreso de la Unión decidió regresar por sus fueros y reasumir la gubernatura estatal.
El caso que involucró a los primeros 10 narco-políticos, todos de origen sinaloense, solicitados por el Departamento de Estado de Estados Unidos, el pasado 28 de abril, derivó en artimañas y artilugios de los gobernantes morenistas para retrasar la extradición y el enjuiciamiento público de altos militantes de su partido en la Unión Americana, con el pretexto de requerir “pruebas, pruebas, pruebas” para proceder.
Han pasado casi cuatro meses desde entonces, no hubo respuesta formal a los requerimientos hechos por la presidente Sheinbaum, debido a que las pruebas que venía solicitando, de acuerdo a los procesos judiciales en Estados Unidos, se presentarán durante el juicio.
Finalmente, tras 34 horas de mantenerse en el cargo de gobernador, Rocha Moya solicitó la segunda licencia ahora “por tiempo indefinido”, la primera fue por carácter “temporal”. Aunque la mandataria Sheinbaum enfatizó que su licencia era “definitiva”.
Claudia Sheinbaum instó a condenar su retorno, con las frases: “el poder sin principios se vuelve arrogancia” y “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”.
Lo cierto es que la confrontación Sheinbaum-Rocha se sobredimensionó, ya que el Congreso Local designó a Graciela Domínguez Nava como nueva gobernadora interina de Sinaloa, ex colaboradora del gobierno de Rocha Moya, onde ocupó la cartera de secretaria de Educación.
Ya encarrerada, la mandataria, luego de pasar de la debilidad a una supuesta fortaleza por lograr la unidad vs. Rubén Rocha, enarboló en su discurso la bandera de los principios que deben regir a los servidores públicos.
Quienes aspiren a un cargo público, señaló, deben ser personas “intachables, honestas y honradas, con vocación de servicio; con amor a la patria y al pueblo y reiteró que los cargos públicos son temporales y se deben al pueblo, no a intereses personales o de grupo.
Si los dichos políticos fueran congruentes con los hechos, la gente estaría vuelta loca preguntándose cuántos representantes morenistas serán enjuiciados por violentar esos principios y qué castigos ejemplares se les impondrán a los infractores; pero no es así, ya se sabe que los políticos suelen hablar de principios cuando están en campaña electoral, y en tiempos de la 4T suelen adelantarse los tiempos de hacer proselitismo por encima de la ley.
En la conferencia mañanera de este miércoles 26, la presidente Sheinbaum anunció que el próximo martes 1 de septiembre, presentará su Segundo Informe de Gobierno ante el Congreso de la Unión en forma escrita, y con ese motivo arrancará una gira por las 32 entidades de la República para presumir las obras carreteras y de agua, así como los programas sociales y culminará con un acto multitudinario en el zócalo capitalino.
Si la contienda fuera equitativa y la autoridad electoral fuera imparcial ningún mandatario debiera adjudicarse acciones de gobierno realizadas con recursos públicos como armas de propaganda para convencer al electorado, pero en nuestro país esos límites existen solo en leyes muertas, que resucitan cuando se trata de sancionar a opositores, pero son inaplicables por autoridades a favor del oficialismo.
La propaganda del informe presidencial tratará de desaparecer del debate público los temas que deberían inquietar a la ciudadanía o aquellos que tratan de ganar simpatías a los opositores, pero no será posible eludir las declaraciones de altos funcionarios estadunidenses con motivo del proceso iniciado en contra de los narco-políticos.
Tampoco podrán ignorarse las pérdidas a las finanzas públicas nacionales por 87 mil millones de pesos por el delito de huachicol fiscal durante el gobierno de Claudia Sheinbaum (2025-2026), dadas a conocer por Francisco García Cabeza de Vaca por evasión del IEPS de acuerdo a estadísticas del área de energía de Estados Unidos, lo que coincide con el escandaloso fraude a la nación denunciado por el exrector Francisco Barnés de Castro.
Aunque García Cabeza de Vaca sea un prófugo de la justicia para el gobierno morenista, y él se considere un perseguido político de Morena, no dejó de preocuparle al oficialismo que se haya descubierto como precandidato presidencial, quizá no sea coincidencia que Sheinbaum se pronunciara ayer a favor de una iniciativa para evitar que quien tenga doble nacionalidad, como es el caso (mexicana y estadunidense), pueda contender por la primera magistratura del país o una gobernatura estatal.
Curioso que la primera presidente con padres extranjeros encabece una lucha por la exclusividad identitaria para aspirar al poder en México, típico de organizaciones sectarias.

