México bajo alerta máxima por narcobloqueos y violencia de CJNG tras baja del Mencho

*La información confirmada hasta ahora indica que los narcobloqueos y ataques del CJNG tras la caída de El Mencho se extendieron de manera simultánea a por lo menos 13 entidades federativas del país.

* Países como Canadá y EEUU han emitido alertas de seguridad a sus ciudadanos y turistas para que desalojen lugares públicos y se resguarden, y/o dejen la nación mexicana.

22.02.2026 México.- La confirmación oficial del fallecimiento de Rubén “N”, alias El Mencho, ha desatado una respuesta violenta y coordinada en diversas regiones del país este domingo 22 de febrero de 2026 que asegura el ejército mexicano atiende.

Tras el operativo realizado por fuerzas federales en Tapalpa, Jalisco, donde se abatió al capo más poderoso del mundo, células criminales del Cártel Jalisco Nueva Generación han implementado tácticas de sabotaje urbano y narcobloqueos en al menos 10¿¿3 estados, buscando colapsar las vías de comunicación y presionar a las autoridades, además de dar muestra de su poderío y capacidad logística.

En el estado de Jalisco, el más afectado el gabinete de seguridad reporta una jornada crítica con más de cincuenta puntos afectados por incendios y cierres viales. De estos, veintiún bloqueos se mantienen activos en carreteras estratégicas que conectan a la Zona Metropolitana de Guadalajara con el interior del estado.

En Michoacán, al menos 31 municipios sufrieron bloqueos carreteros y ataques a transporte público. Guanajuato reportó incendios de comercios y vehículos en zonas urbanas. En Colima se registraron bloqueos en accesos carreteros y ataques a negocios. En Nayarit hubo quema de vehículos en tramos carreteros estratégicos. En Aguascalientes y Veracruz se reportaron bloqueos aislados en vías de comunicación. En Tamaulipas se documentaron ataques y bloqueos en carreteras federales.

La extensión territorial de la violencia alcanzó más de diez estados, aunque las autoridades y medios coinciden en que los siete mencionados fueron los más afectados en las primeras horas. El patrón común fue el cierre de carreteras, quema de vehículos y suspensión de transporte público, con un impacto directo en la movilidad y la seguridad de la población.

El modus operandi consiste en el despojo violento de camiones de carga y vehículos particulares, los cuales son atravesados en arterias principales y posteriormente incendiados. En el tramo de la autopista Guadalajara-Morelia, a la altura de La Barca, se han confirmado al menos seis unidades de transporte pesado totalmente calcinadas.

*Imágenes de redes.

La actividad criminal se ha extendido con fuerza hacia Michoacán, específicamente en las regiones de Tierra Caliente y la Meseta Purépecha. En estas zonas, se han documentado ataques directos contra establecimientos comerciales y tiendas de conveniencia.

Los grupos delictivos utilizan líquidos inflamables para provocar incendios rápidos con el fin de distraer a los cuerpos de seguridad y dificultar el despliegue de refuerzos militares. Esta estrategia de caos busca generar un vacío de autoridad que facilite la movilidad de los mandos medios de la organización.

En Guanajuato y Nuevo León, la situación ha obligado al cierre preventivo de negocios y la suspensión del transporte público en municipios como León y Monterrey.

Los reportes de inteligencia señalan que estas células delictivas no solo recurren a la quema de autos, sino también al hostigamiento con armamento de alto poder, incluyendo el uso de lanzacohetes con capacidad antiaérea, como los asegurados durante el enfrentamiento inicial en Tapalpa. La quema de comercios ha sido una de las tácticas más visibles, afectando la economía local y provocando el resguardo masivo de la población civil.

Ante la gravedad de los hechos, el Gobierno Federal ha ordenado un despliegue masivo de la Guardia Nacional y el Ejército en Colima, Nayarit y Tamaulipas para contener la expansión de la violencia. Mientras las autoridades periciales en la Ciudad de México avanzan en la identificación formal de los fallecidos, las tropas en el occidente del país mantienen el código rojo para recuperar el control de las carreteras y proteger los centros urbanos ante la posibilidad de nuevos enfrentamientos entre facciones que busquen el control de la estructura criminal.