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22.12.2025 México.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944 no afectará a los agricultores del norte del país. Señaló que se acordó con los gobernadores de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas un esquema de mínima afectación y medidas extraordinarias para garantizar el riego.
El anuncio se dio tras el desfogue de la presa El Cuchillo, en Nuevo León, durante la madrugada, con la liberación de más de 100 millones de metros cúbicos hacia el río San Juan, que desemboca en el Bravo. La operación fue supervisada por la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Internacional de Límites y Aguas.
Sheinbaum subrayó que el proceso se realizó conforme a la ley y que el gobierno federal buscó un mecanismo que permitiera cumplir con el adeudo sin comprometer el abasto nacional. “No hacemos nada ilegal”, declaró, al insistir en que el esquema garantiza el suministro para consumo humano y agrícola.
El pago responde a presiones acumuladas en el ciclo vigente del tratado, que establece entregas en periodos de cinco años. La presidenta explicó que se recurrió a trasvases desde otras cuencas para cubrir el compromiso, con el fin de evitar tensiones diplomáticas y sanciones comerciales.
Productores de la región habían manifestado preocupación por la reducción de reservas en presas estratégicas, pero el gobierno federal aseguró que las medidas extraordinarias permitirán mantener el riego. Autoridades locales emitieron alertas preventivas para comunidades cercanas a los cauces, ante el incremento del caudal.
En la madrugada de este lunes, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) inició el desfogue de la presa El Cuchillo, en Nuevo León, como parte del cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, que obliga a México a entregar volúmenes del río Bravo a Estados Unidos en ciclos de cinco años.
La operación comenzó a medianoche con la apertura de compuertas que liberaron alrededor de 100 millones de metros cúbicos, equivalentes al 16 por ciento del embalse. El agua se canaliza hacia el río San Juan, que desemboca en el Bravo, frontera natural entre ambos países.
El procedimiento fue supervisado por la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) y autoridades estatales. Municipios como China, General Bravo y Los Aldama emitieron avisos preventivos para que la población se mantuviera alejada de cauces y zonas bajas ante el incremento del caudal.
El desfogue de El Cuchillo se suma a la extracción realizada días antes en la presa La Amistad, ubicada en la frontera de Coahuila y Tamaulipas, donde se liberaron volúmenes de entre 33 y 120 metros cúbicos por segundo. Ambas operaciones forman parte del esquema de entrega acordado con Estados Unidos.
El cumplimiento del tratado busca evitar tensiones diplomáticas y sanciones comerciales. El gobierno mexicano subrayó que se trata de una obligación internacional ineludible, mientras que autoridades estadounidenses confirmaron la recepción del agua en el cauce del Bravo.
El cumplimiento del tratado refleja la complejidad de la gestión hídrica en el norte del país, donde confluyen demandas agrícolas, urbanas y compromisos internacionales. La postura presidencial busca contener la inconformidad social y reafirmar que el pago de agua se realiza bajo un esquema responsable y coordinado con los estados.











