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07.10.2026., Ciudad de México. México recibió una notificación de Estados Unidos sobre una reducción temporal de alrededor de una quinta parte del gas natural que llega al país mediante gasoductos, una situación que puso a prueba la capacidad de respuesta del sistema energético nacional y volvió a evidenciar la dependencia mexicana de las importaciones estadounidenses.
El director general del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), Cuitláhuac García Jiménez, informó este miércoles que el aviso se recibió aproximadamente una semana antes y calificó el episodio como una situación crítica. Sin embargo, aseguró que la reducción pudo ser atendida mediante la coordinación de Cenagas, Pemex, CFE y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
Posteriormente, Cenagas precisó que la disminución no obedeció a una decisión del gobierno de Estados Unidos para modificar su política de exportaciones hacia México. El principal recorte estuvo relacionado con trabajos de mantenimiento programado en infraestructura ubicada en Texas, que abastece gas hacia México a través del punto conocido como Inyección Ramones.
De acuerdo con la información proporcionada por Cenagas, ese mantenimiento se realizó del 24 de septiembre al 4 de octubre y redujo temporalmente las importaciones entre 950 millones y mil 350 millones de pies cúbicos diarios. Los demás puntos de entrada de gas continuaron operando. (
A este episodio se sumó posteriormente un evento no previsto en infraestructura estadounidense de El Paso Natural Gas Company, en Texas, que redujo todavía más el flujo de gas hacia México. Ante la combinación de ambos factores, las autoridades mexicanas activaron mecanismos de emergencia y mantuvieron reuniones de coordinación para evitar afectaciones mayores al suministro. Cenagas señaló que el flujo pudo mantenerse en niveles operativamente manejables y que la alerta fue levantada el domingo por la noche.
El episodio también dejó al descubierto una vulnerabilidad estructural: México no cuenta actualmente con infraestructura suficiente de almacenamiento estratégico de gas natural. García Jiménez reconoció que, ante una interrupción de las importaciones estadounidenses, el país tendría capacidad para mantener el suministro hasta por tres días mediante el gas disponible en el sistema y las estrategias operativas existentes.
Ese dato no significa que México tenga almacenados físicamente tres días de consumo nacional en grandes depósitos. El margen señalado por Cenagas corresponde a la capacidad de respuesta del sistema ante una eventual interrupción de las importaciones, en un país que depende en gran medida del suministro que llega desde Estados Unidos.
La dependencia es particularmente relevante para el sector eléctrico. El propio titular de Cenagas señaló que entre 60 y 62 por ciento de la generación de electricidad utiliza gas natural. La presidenta Claudia Sheinbaum, por su parte, ha señalado que alrededor de 75 por ciento del gas que consume México proviene de Estados Unidos.
La falta de almacenamiento no es un problema reciente. La política pública de almacenamiento de gas natural estableció desde 2018 el objetivo de contar en 2026 con un inventario estratégico equivalente a cinco días de demanda. Sin embargo, el Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (Sistrangas) todavía no dispone de almacenamiento operativo o estratégico suficiente para cumplir con ese objetivo.
El propio programa institucional de Cenagas para el periodo 2026-2030 plantea desarrollar infraestructura de almacenamiento para contar con inventarios estratégicos y reducir la vulnerabilidad ante interrupciones en el suministro.
La reducción registrada en los últimos días, por tanto, no representa un corte general del gas estadounidense hacia México ni una decisión de Washington de suspender las exportaciones. Se trató de una disminución temporal asociada principalmente con trabajos de mantenimiento en Texas y posteriormente con otro incidente en infraestructura estadounidense.
No obstante, el episodio evidenció las consecuencias que podría tener una interrupción prolongada del suministro. Mientras México no disponga de una capacidad suficiente de almacenamiento, una parte importante de su seguridad energética continuará dependiendo del flujo constante de gas natural procedente de Estados Unidos.

