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03.10.2026., Ciudad de México.- La Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) rechazaron que, con base en el informe final de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), pueda establecerse de manera concluyente que productos mexicanos fueron el origen del brote de ciclosporiasis registrado este año en ese país.
La postura de las autoridades mexicanas se conoció después de que la FDA informó el cierre de su investigación sobre el brote asociado con lechuga iceberg procesada por Taylor Farms de México. La agencia estadounidense señaló que durante sus inspecciones en México encontró Cyclospora cayetanensis en dos muestras ambientales: una correspondiente a aguas residuales de una planta procesadora y otra tomada en una zanja de drenaje de una unidad de producción.
Sin embargo, Cofepris sostuvo que esos hallazgos ambientales no permiten determinar por sí mismos que la lechuga haya sido la fuente de las infecciones. El organismo dependiente de la Secretaría de Salud señaló que los análisis realizados previamente por el Laboratorio Nacional de Referencia a muestras de materia prima, producto terminado y agua de la planta investigada resultaron negativos para Cyclospora cayetanensis.
La dependencia también destacó que la propia FDA reconoce que no existe evidencia suficiente para establecer de manera concluyente cómo ocurrió la contaminación que provocó el brote. Según Cofepris, la información disponible al concluir la investigación no permite demostrar mediante evidencia analítica que productos mexicanos hayan originado los casos registrados en Estados Unidos.
El brote estadounidense alcanzó 12 mil 883 casos de ciclosporiasis en 21 estados, además de 570 hospitalizaciones y dos defunciones, de acuerdo con la actualización final de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La investigación epidemiológica y de trazabilidad vinculó los contagios con lechuga iceberg procesada por Taylor Farms de México y distribuida en Estados Unidos.
La FDA realizó inspecciones y tomó muestras en productores de lechuga y en instalaciones de procesamiento en México como parte de la investigación. La agencia estadounidense informó posteriormente que el brote había terminado y que los productos retirados del mercado ya no se encontraban disponibles para los consumidores.
Cofepris precisó además que existe una diferencia entre identificar el lugar de procedencia de un alimento dentro de una cadena de suministro y demostrar el punto exacto donde ocurrió su contaminación. En ese sentido, sostuvo que los resultados disponibles deben analizarse conjuntamente con la información epidemiológica, de trazabilidad y de laboratorio.
La dependencia mexicana también se refirió a otro brote investigado por Estados Unidos, relacionado con Salmonella Javiana. En este caso, indicó que las muestras ambientales analizadas durante la investigación fueron negativas y que la FDA no determinó una vía o fuente de contaminación.
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Las autoridades sanitarias mexicanas señalaron que mantendrán el intercambio técnico y científico con la FDA, los CDC y otras instancias estadounidenses para dar seguimiento a los resultados de las investigaciones y a las medidas de prevención.
Por su parte, la FDA anunció el 2 de octubre una serie de acciones que serán implementadas antes de la temporada agrícola de 2027, entre ellas un mayor monitoreo de productos asociados históricamente con Cyclospora, actividades de prevención con productores y la elaboración de un informe sobre la investigación del brote de 2026.
La discusión permanece centrada en determinar la relación entre los hallazgos ambientales encontrados en México y los contagios registrados en Estados Unidos, un punto que Cofepris considera aún no demostrado de manera concluyente.

