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Ciudad de México.- El sueño mundialista de México terminó en una noche de emociones desbordadas, lluvia, dramatismo y un Estadio Azteca que empujó hasta el último segundo. Inglaterra sobrevivió a una auténtica batalla para imponerse 3-2 en los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 y avanzar a los cuartos de final, mientras el conjunto dirigido por Javier Aguirre abandonó la cancha entre aplausos, consciente de haber entregado una de sus actuaciones más combativas del torneo.
Nada fue sencillo desde antes del silbatazo inicial. Una tormenta eléctrica obligó a activar el protocolo de seguridad de la FIFA y retrasó el comienzo del encuentro durante cerca de una hora. Los aficionados permanecieron en las tribunas con la esperanza intacta mientras los rayos iluminaban el cielo de la capital mexicana.
Cuando finalmente apareció el balón sobre el césped, el ambiente era ensordecedor y el inmueble lucía completamente entregado al representativo nacional.
Durante buena parte del primer tiempo fue México quien tomó la iniciativa. El equipo nacional presionó alto, recuperó balones en territorio rival y obligó a Jordan Pickford a intervenir en varias ocasiones. Sin embargo, el dominio mexicano no encontró recompensa y, cuando mejor jugaba el anfitrión, Inglaterra golpeó con una contundencia demoledora.
En apenas un par de minutos Jude Bellingham cambió por completo el destino del encuentro. Primero apareció para definir con precisión y abrir el marcador. Antes de que el público terminara de asimilar el impacto, el mediocampista del Real Madrid volvió a hacerse presente para firmar el segundo tanto inglés, silenciando momentáneamente un estadio que hasta entonces solo había alentado al Tricolor.
Lejos de derrumbarse, México reaccionó con orgullo. El equipo de Aguirre siguió buscando el arco rival y encontró premio antes del descanso. Julián Quiñones aprovechó una jugada a balón parado para descontar y devolver la esperanza a los más de 80 mil aficionados presentes. El 2-1 reanimó al Azteca y dejó abierta la posibilidad de una remontada en el complemento.
La segunda mitad elevó todavía más la intensidad. Apenas iniciado el complemento, Inglaterra sufrió la expulsión de Jarell Quansah tras una dura entrada revisada por el VAR, dejando a los europeos con diez futbolistas cuando todavía restaba más de media hora por disputarse. El escenario parecía ideal para que México inclinara definitivamente la balanza.
Pero el futbol volvió a demostrar su capacidad para sorprender. En pleno dominio mexicano, una rápida transición terminó con Anthony Gordon derribado dentro del área. Harry Kane asumió la responsabilidad desde los once pasos y convirtió el 3-1 con un disparo potente que devolvió tranquilidad al conjunto dirigido por Thomas Tuchel.
El partido estaba lejos de terminar. México volvió a levantarse y encontró un nuevo penalti después de una acción de Kane sobre Brian Gutiérrez. Raúl Jiménez tomó el balón y, con sangre fría, venció a Pickford para acercar nuevamente al Tricolor. El 3-2 encendió otra vez las tribunas y convirtió los minutos finales en un auténtico asedio sobre la portería inglesa.
Con un hombre más sobre el terreno de juego, México adelantó todas sus líneas. Santiago Giménez estuvo cerca de igualar el marcador, Raúl Jiménez intentó incluso una chilena dentro del área y los centros comenzaron a caer una y otra vez sobre el arco británico. Inglaterra resistió con orden, sacrificio y un Jordan Pickford que respondió cuando fue exigido.
Los minutos de compensación parecieron eternos. El Azteca empujó cada ataque como si fuera el último. Incluso el guardameta Luis Ángel Malagón se incorporó al frente en un tiro de esquina buscando el milagro.
Sin embargo, el silbatazo final terminó por apagar el sueño mexicano y confirmó la clasificación inglesa a los cuartos de final.
La eliminación dejó un sabor amargo por tratarse del Mundial organizado en casa, pero también el reconocimiento hacia una selección que nunca dejó de competir hasta el final errando varios tiros a gol
México terminó atacando hasta el último instante con 10 hombres ante la lesión de uno de sus jugadores frente a una de las principales potencias del futbol mundial, obligándola a defender con diez hombres durante buena parte del segundo tiempo por la expulsión de uno de ellos
Para Inglaterra, el triunfo representó una prueba de carácter. El doblete de Jude Bellingham y el penal convertido por Harry Kane fueron suficientes para sostener una ventaja que estuvo constantemente amenazada por el empuje mexicano
Los europeos enfrentarán ahora a Noruega en los cuartos de final, después de que el conjunto escandinavo sorprendiera al eliminar a Brasil.
México, en cambio, cerró su participación mundialista con una derrota que dolió profundamente por la cercanía de la hazaña.
El Estadio Azteca despidió a sus jugadores con una larga ovación, reconociendo el esfuerzo de un equipo que hizo vibrar al país entero y que luchó hasta el último suspiro en una de las noches más intensas y emocionantes de la Copa del Mundo 2026.


