México y EE.UU reportan avances contra el narcotráfico y crean BIG nuevo grupo bilateral de seguridad

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12.06.2026 Ciudad de México.- Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron profundizar su coordinación en materia de seguridad mediante la puesta en marcha del Grupo Bilateral de Implementación (BIG, por sus siglas en inglés), un nuevo mecanismo de trabajo que busca acelerar la cooperación entre ambas naciones y traducirla en resultados concretos en el combate al narcotráfico, el tráfico de armas, la migración irregular y las organizaciones criminales transnacionales.

Los acuerdos fueron anunciados tras una reunión sostenida en la Embajada de Estados Unidos en México, en la que participó el subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, junto con representantes del gobierno estadounidense encabezados por el embajador Ron Johnson.

En un pronunciamiento difundido este 12 de junio, Johnson aseguró que el nuevo esquema representa una nueva etapa en la relación bilateral en materia de seguridad y destacó que permitirá fortalecer la coordinación permanente entre instituciones de ambos países.

De acuerdo con el diplomático, el Grupo Bilateral de Implementación estará integrado por representantes de 15 agencias del gobierno estadounidense y sus contrapartes mexicanas, con el objetivo de supervisar el cumplimiento de metas específicas y evaluar resultados medibles en distintos ámbitos de la cooperación.

La creación del mecanismo ocurre en un momento en que la seguridad fronteriza, el tráfico de fentanilo y la actuación de organizaciones criminales transnacionales ocupan un lugar central en la agenda de ambos gobiernos.

Según el embajador, la estrategia conjunta impulsada por el presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum contempla acciones coordinadas para frenar el flujo de drogas sintéticas hacia territorio estadounidense, combatir el tráfico ilegal de armas, desarticular redes criminales y enfrentar esquemas de financiamiento ilícito.

El funcionario estadounidense sostuvo que la cooperación también busca fortalecer la vigilancia fronteriza, combatir la trata de personas, contener la migración irregular y enfrentar nuevas amenazas mediante el uso de tecnologías avanzadas y herramientas de inteligencia.

Uno de los aspectos más relevantes del balance presentado por Washington fue la exposición de resultados que, según el gobierno estadounidense, ya se han alcanzado gracias a la coordinación binacional.

Entre las cifras destacadas se encuentra una reducción superior al 95 por ciento en el flujo marítimo de drogas hacia Estados Unidos. Asimismo, se reportó una disminución del 35 por ciento en las muertes por sobredosis registradas en territorio estadounidense, fenómeno estrechamente relacionado con el tráfico de fentanilo y otras sustancias sintéticas.

En el caso mexicano, el gobierno estadounidense reconoció los aseguramientos efectuados por las autoridades nacionales durante los últimos meses. De acuerdo con los datos difundidos por la Embajada, México ha decomisado más de 400 toneladas métricas de drogas y ha desmantelado más de 2 mil 300 laboratorios clandestinos utilizados para la elaboración de narcóticos.

Washington también destacó las acciones emprendidas dentro de su propio territorio para frenar el tráfico de armamento hacia México. Según el informe, las autoridades estadounidenses han confiscado más de 36 mil armas de fuego ilegales, incluidas miles que presuntamente estaban destinadas a organizaciones criminales mexicanas.

La cooperación en materia de seguridad entre ambos países ha atravesado diversas etapas durante las últimas décadas. En años recientes, las autoridades mexicanas insistieron en la necesidad de que Estados Unidos asuma una mayor responsabilidad en el combate al tráfico de armas y al consumo de drogas, mientras que Washington ha solicitado mayores esfuerzos para contener la producción y distribución de fentanilo.

La administración de Claudia Sheinbaum ha reiterado que la relación bilateral debe basarse en principios de respeto a la soberanía nacional y cooperación entre iguales, postura que ha sido mantenida en los encuentros de alto nivel celebrados con funcionarios estadounidenses.

Por su parte, el gobierno de Donald Trump ha colocado el combate a las organizaciones criminales transnacionales como una de las prioridades de su agenda de seguridad hemisférica, particularmente frente al crecimiento de grupos vinculados al narcotráfico, tráfico de personas y lavado de dinero.

En este contexto, el nuevo Grupo Bilateral de Implementación busca convertirse en el principal instrumento de coordinación operativa entre ambos gobiernos, con reuniones permanentes y mecanismos de evaluación que permitan medir avances en áreas consideradas estratégicas para la seguridad regional.

Al concluir el encuentro, el embajador Ron Johnson afirmó que tanto México como Estados Unidos obtienen mejores resultados cuando trabajan de manera conjunta y señaló que el fortalecimiento de la cooperación permitirá construir comunidades más seguras y generar beneficios concretos para la población de ambos países.

La instalación de este nuevo mecanismo confirma que la seguridad continuará siendo uno de los ejes centrales de la relación entre México y Estados Unidos durante los próximos años, en medio de desafíos compartidos como el narcotráfico, el tráfico ilegal de armas, la migración y la operación de organizaciones criminales que actúan a ambos lados de la frontera.