Mi popularidad no es asunto suyo. Le sugiero que se concentre en la suya”: Meloni desafía a Trump

*
20.06.2026 Roma.- La confrontación verbal entre la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, escaló nuevamente este sábado después de que la mandataria italiana rechazara las declaraciones del líder estadounidense sobre su desempeño político y su nivel de respaldo ciudadano.

Ñ“Presidente Trump, estos ataques constantes y no provocados carecen de sentido”.

“En cuanto a mi popularidad, ser su amiga ciertamente no la ha ayudado, ni depende de mi relación con usted._

“Mi popularidad depende de mi capacidad para defender el interés nacional de Italia, y eso es exactamente lo que hago’

A través de un mensaje difundido en redes sociales, Meloni respondió asi a los señalamientos de Trump, quien había afirmado que la popularidad de la jefa de gobierno italiana se encuentra en declive.

La dirigente conservadora sostuvo que las críticas provenientes de Washington carecen de fundamento y aseguró que la valoración que los italianos hacen de su gestión depende exclusivamente de las decisiones que adopte en defensa de los intereses nacionales.
que siempre he hecho.

‘El uso de las bases estadounidenses en Italia está regulado por acuerdos que siempre hemos respetado, y que no pueden ser violados mientras yo sea Primera Ministra.

“Italia sigue siendo una nación soberana”, le recordó al presidente Donald Trump.

“‘En cualquier caso, mi popularidad no es asunto suyo. Le sugiero que se concentre en la suya.” , reiteró
La primera ministra argumentó que su relación con el mandatario estadounidense no determina la percepción que existe sobre su gobierno y defendió las posiciones que ha asumido en distintos asuntos de política exterior.

En particular, destacó su postura respecto a la presencia militar estadounidense en territorio italiano, subrayando que las instalaciones y acuerdos de defensa vigentes están regulados por compromisos bilaterales que deben ser respetados por ambas partes.

Meloni enfatizó además que Italia conserva plena capacidad de decisión sobre los asuntos que afectan su soberanía y dejó claro que ninguna nación extranjera puede actuar al margen de los tratados establecidos con Roma. En ese contexto, insistió en que las decisiones adoptadas por su administración responden a los intereses del Estado italiano y no a presiones externas.

La mandataria cerró su mensaje con una referencia directa a Trump, señalando que los niveles de aprobación de su gobierno son una cuestión que compete únicamente a los ciudadanos italianos y sugiriendo al presidente estadounidense concentrarse en los desafíos políticos que enfrenta dentro de su propio país.

Horas más tarde, en una nueva publicación realizada en italiano, Meloni indicó que no tiene intención de prolongar la polémica. Argumentó que las actuales tensiones internacionales exigen responsabilidad de los líderes occidentales y consideró que mantener un intercambio público de acusaciones no contribuye a los retos que enfrentan Europa y Estados Unidos.

El intercambio de declaraciones surgió después de que Trump retomara sus críticas contra la dirigente italiana. El presidente estadounidense insistió en que durante la reciente cumbre del G7 la mandataria buscó en repetidas ocasiones fotografiarse con él, una versión que Meloni ya había rechazado previamente y que calificó como una afirmación inventada.

En un mensaje difundido a través de su plataforma Truth Social, Trump atribuyó la supuesta caída de la popularidad de Meloni a decisiones adoptadas por su gobierno en materia de política internacional. Según el mandatario, la dirigente italiana se habría distanciado de Washington al no respaldar plenamente las posiciones impulsadas por Estados Unidos respecto a Irán y su programa nuclear.

La controversia ocurre en un momento particularmente delicado para las relaciones transatlánticas. La guerra en Medio Oriente, las diferencias entre aliados de la OTAN sobre la estrategia frente a Irán y las discusiones sobre seguridad internacional han generado fricciones entre varios gobiernos occidentales, incluido el de Italia.

Pese al intercambio de acusaciones, Meloni ha reiterado en distintas ocasiones su compromiso con la alianza atlántica y con la cooperación estratégica entre Europa y Estados Unidos. Sin embargo, también ha defendido la necesidad de que Italia preserve autonomía en la toma de decisiones relacionadas con su política exterior y sus intereses nacionales.

La disputa pública entre ambos líderes ha llamado la atención de observadores internacionales debido a la cercanía política que durante años mantuvieron Trump y Meloni. Lo que en otros momentos fue presentado como una relación de afinidad ideológica se ha transformado en una confrontación abierta que evidencia diferencias cada vez más visibles sobre el rumbo de la política internacional y el papel de los aliados occidentales frente a las crisis globales.