Miles de manifestantes salieron a las calles en Minneapolis para exigir la salida de ICE

* Las temperaturas bajo cero no los paró.

23.01.2026 Minneapolis, EUA.-La ciudad de Minneapolis fue escenario de una multitudinaria movilización en la que miles de personas se congregaron en calles y plazas para exigir la salida de la agencia federal de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

La protesta, marcada por consignas contra las políticas migratorias y por demandas de respeto a los derechos humanos, reunió a organizaciones comunitarias, líderes religiosos, estudiantes y familias enteras que denunciaron lo que consideran prácticas de persecución y criminalización hacia las comunidades migrantes.

El desarrollo de la jornada estuvo acompañado por marchas pacíficas, discursos en espacios públicos y actos culturales que buscaron visibilizar la diversidad de la población inmigrante en Minnesota.

Los manifestantes portaban pancartas con mensajes de solidaridad y reclamaban un cambio profundo en las políticas migratorias, señalando que ICE representa un aparato de intimidación que genera miedo en barrios enteros.

Voceros de colectivos locales subrayaron que la presencia de la agencia ha provocado detenciones arbitrarias y separaciones familiares, lo que consideran incompatible con los valores de justicia y equidad que dicen defender.

La movilización también contó con la participación de representantes de organizaciones de derechos civiles, quienes recordaron que Minneapolis ha sido un punto neurálgico de movilización social en los últimos años.

En sus discursos, destacaron que la protesta no solo busca la salida de ICE, sino también abrir un debate nacional sobre la necesidad de reformar el sistema migratorio estadounidense.

La jornada se desarrolló en un ambiente de tensión, con detenciones hasta de sacerdotes, pero sin incidentes mayores, con un despliegue policial que se mantuvo a distancia para evitar confrontaciones.

Como antecedente, las críticas hacia ICE se han intensificado desde mediados de la década pasada, cuando se multiplicaron las denuncias por redadas en comunidades latinas y africanas, así como por la separación de familias en la frontera sur.

En Minneapolis, diversas organizaciones ya habían convocado manifestaciones en años anteriores, especialmente tras casos de deportaciones que afectaron a residentes con larga trayectoria en la ciudad.

La actual protesta se inscribe en una cadena de movilizaciones nacionales que buscan presionar al gobierno federal para replantear el papel de la agencia y garantizar un trato digno a las personas y niñez migrante.

La magnitud de la concentración en Minneapolis refleja el creciente rechazo social hacia las políticas de control migratorio y abre un nuevo capítulo en la discusión pública sobre el futuro de ICE y la protección de los derechos humanos en Estados Unidos.