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13.10.2026 Ciudad de México.- La dirigencia nacional de Morena exigió al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, la liberación de las personas arrestadas durante la movilización por la calidad del agua en Guadalajara y pidió la destitución del secretario de Seguridad estatal, Juan Pablo Hernández González, por la actuación policial registrada el domingo 11 de octubre frente a Casa Jalisco.
Ariadna Montiel Reyes, presidenta nacional del partido, sostuvo que las autoridades estatales deben responder por los operativos contra quienes salieron a las calles para denunciar problemas de abastecimiento y contaminación del agua en la zona metropolitana. También demandó que se investiguen los posibles abusos cometidos durante las detenciones.
“Si no puede resolver los problemas de la gente, que renuncie”, declaró Montiel al referirse a Lemus, a quien acusó de trasladar la responsabilidad del conflicto al Gobierno federal. La dirigente pidió a la administración estatal atender las demandas ciudadanas y evitar que la protesta social sea respondida con fuerza policial.
La manifestación reunió a habitantes que reclamaron agua limpia y suficiente en sus hogares. La movilización concluyó en las inmediaciones de Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador, donde se registraron enfrentamientos entre policías y manifestantes. Las autoridades reportaron inicialmente 39 personas detenidas y decenas de lesionados, entre civiles y agentes.
De acuerdo con los reportes difundidos el martes, siete de los detenidos fueron trasladados al complejo penitenciario de Puente Grande, mientras que las otras 32 personas habían sido liberadas. La Fiscalía estatal señaló que seis de los siete enviados al penal enfrentaban acusaciones por lesiones dolosas y uno por desobediencia. Sin embargo, durante la tarde, Lemus informó que todas las personas detenidas recuperaron su libertad y anunció una investigación interna por los excesos registrados durante el operativo.
El gobernador reconoció fallas en la actuación policial y señaló que se revisarían las responsabilidades correspondientes. Las denuncias sobre el uso de la fuerza, las condiciones de las detenciones y el acceso de los abogados a sus representados elevaron la presión pública para esclarecer los hechos.
La inconformidad que originó la marcha está relacionada con las quejas de habitantes de Guadalajara y municipios conurbados por el agua que llega turbia, con olores desagradables y cambios de color, además de interrupciones en el servicio. El problema ha provocado movilizaciones y reclamos para que las autoridades garanticen el suministro de agua apta para el consumo.
Morena también rechazó que la solución a la crisis implique privatizar el servicio y pidió que se atiendan las fallas en el abastecimiento y la calidad del líquido. El partido afirmó que acompañará las demandas de la población, aunque sus señalamientos sobre la actuación policial y las detenciones corresponden a su posicionamiento político y deberán contrastarse con los resultados de las investigaciones.
La controversia se suma al reclamo de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien pidió explicaciones al gobierno jalisciense por lo ocurrido durante la manifestación. Mientras avanzan las revisiones sobre el operativo, la exigencia de los ciudadanos se mantiene en dos frentes: contar con agua de calidad y obtener garantías para ejercer el derecho a la protesta sin abusos de autoridad.

