Mujer y árbitra.

Portadas Wen - 1

*TIERRA DE BABEL.

/Jorge Arturo Rodríguez /

Aperitivo 1: “Desde dónde es mejor mirar el sol. Lo puede hacer, por supuesto, desde la ventana de su departamento, o desde un parque, pero lo mejor es si lo hace desde el lugar donde fue niño. (Goran Petrović). ¿Lo han hecho?

Aperitivo 2: ¿Cuántas mujeres más serán asesinadas, desparecidas, violentadas, y lo único que escuchamos de los gobiernos y autoridades es que “No habrá impunidad”; “Se llegará hasta la última consecuencia”; “Caiga quien caiga”? México está y sigue de luto. ¡Carajos! ¿Hasta cuándo no seguiremos callando, con las manos atadas por un miedo que crece, y los victimarios se carcajean?

Simone de Beauvoir dijo que no se nace mujer: se llega a serlo. Cierto o no, comparto su pensamiento, porque sencillamente ser mujer es de ovarios, no de güevos, sin ofender. Katia Itzel García ha sabido llegar, con garras, inteligencia y demás, a ser mujer y árbitra del futbol masculino.

La bbc.com (25/06/2026) lo dice mejor: “La árbitra mexicana Katia Itzel García llegó a una meta soñada este jueves: ser la jueza central de un partido de Copa del Mundo. García, de 33 años, fue la encargada de dirigir el Túnez 1-3 Países Bajos, correspondiente al Grupo F del Mundial 2026. Al hacer sonar su silbato, se convirtió en la primera árbitra de América Latina en tener esa responsabilidad.” Ahí nomás, cabrones.

Leo: “En casi 100 años de historia de los Mundiales masculinos, fue hasta Qatar 2022 cuando las mujeres participaron por primera vez como árbitro principal. En esa ocasión fueron tres: la francesa Stéphanie Frappart, la ruandesa Salima Mukasanga y la japonesa Yoshimi Yamashita.

“En el Mundial 2026, la estadounidense Tori Penso debutó este jueves.

“Por América Latina ya había habido presencia de árbitras, pero en el rol de jueces de línea, con la brasileña Neuza Back y la mexicana Karen Díaz.

“Así que Karla Itezel García [hizo] historia este jueves como la primera jueza central por la región latinoamericana, así como la quinta de la historia.” (bbc.com, 25/06/2026).

¿Qué más quieren, mamones machistas?

Hace años, mi entrañable Henry Miller escribió: “Si nos volvemos hacia una realidad más grande, es una mujer quien nos tendrá que enseñar el camino. La hegemonía del macho ha llegado a su fin. Ha perdido contacto con la tierra.” Ahí ‘ta.

Hago segunda -aquí sí- a la presidenta Claudia Sheinbaum: “Muchas felicidades a Katia. Miren cómo se rompen todos los estigmas, la visión que había de las mujeres. Y, entre otras cosas, es por el esfuerzo de Katia. Es un ejemplo para todas las niñas y los niños de México y del mundo, de que las mujeres podemos ser lo que queramos ser”.

Dejando a un lado, por unos segundos, los problemas que padecemos con tanta violencia y desaparecidos y madres buscadoras -ojalá no nos agarre el olvido-, felicito a Katia; mis respetos a ella y a todas las mujeres, me pongo de pie, aplaudo, grito ¡Vivan las Mujeres!

En entrevistas, Katia ha dicho:

“Tenemos que seguir avanzando y celebrando no solo a las mujeres, sino todos los triunfos de los mexicanos, porque no es fácil compitiendo en un mundo donde tienes a los mejores árbitros.”

“Represento el espacio que muchas árbitras abrieron para nosotras, y espero que esto sea un espacio todavía más grande para las que vienen atrás.”

“Quiero que niñas, niños y jóvenes vean en el arbitraje una figura distinta, una forma más de vivir el fútbol”.

Eso, chingaos. ¡Viva México, cabrones!

—Papá, de mayor quiero ser madre y cirujano —dijo la niña de siete años.

—Hija, las mujeres no pueden hacer ambas cosas. Elige una sola profesión —respondió el padre.

La niña lo miró fijamente y replicó:

—Entonces, ¿por qué tú sí eres padre y médico?

Recuerdo al dramaturgo italiano Carlo Goldoni, cuando sostuvo: “Si falta la diplomacia, recurrid a la mujer.”

Ahí ‘ta.

Los días y los temas

Mi tocayo Arturo Pérez Reverte expresa: “He aprendido que las mujeres tienen una manera de mirar y unos silencios que el hombre no tiene”.

Y dice más:

“Las mujeres son una fuente de información extraordinaria. Si uno tiene la paciencia y la humildad suficiente para mirar a una mujer con detenimiento, aprendiendo, descubre cosas que nunca había descubierto solo”.

“Los grandes pasos, los grandes avances de un hombre, en cuanto a la comprensión del mundo, pasan siempre por las mujeres”.

Añade: “La mujer, por razones históricas, ha estado mucho tiempo callada. La hemos obligado a estar callada…” Y precisamente esa realidad, explica, “la ha hecho desarrollar herramientas muy interesantes”. Entre ellas destaca “la observación y la lucidez fruto de la observación”, una inteligencia que considera fruto de siglos de experiencia acumulada. Una reflexión que invita a mirar el silencio desde otra perspectiva: no como una ausencia de voz, sino como una poderosa forma de conocimiento.”

Expresa: “Las mujeres que hubo en mi vida me hicieron progresar, me hicieron avanzar, me hicieron comprender cosas que no habría comprendido sin ellas, porque no hay mejor lección, no hay mejor libro que una mujer inteligente”. Incluso añadió que las mujeres poseen “una inteligencia que viene de muchos siglos de silencios” y que esa experiencia acumulada las hace “mucho más perspicaces, más penetrantes”. (clara.es, 25/06/2026).

Vaya, nunca se acaba de decir lo mucho que son las mujeres.

De cinismo y anexas

Indira Gandhi señaló: “Para liberarse, la mujer debe sentirse libre, no para rivalizar con los hombres, sino libres en sus capacidades y personalidad.”

Y para no caer en lugares comunes, aquí les dejo lo que me compartió una amiga:

“La mujer, alfarera de su propio destino, moldea silenciosamente mundos enteros. Con la misma mano izquierda con la que sostiene el universo, acaricia, sana y construye. Y cuando el mundo cree que descansa, es solo una pausa breve: guarda las estrellas en el bolsillo y se reinventa.”

Hasta la próxima.