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22.07.2026 Ciudad de México.- Un grupo de mujeres que denunciaron en la Cámara de Diputados haber sido víctimas de violencia física, psicológica, económica y vicaria lanzó un llamado urgente a la presidenta Claudia Sheinbaum para intervenir ante lo que describen como un sistema de justicia que, lejos de protegerlas, termina favoreciendo a sus presuntos violentadores y las coloca en un riesgo permanente.
Las denunciantes ofrecieron una conferencia de prensa en la Cámara de Diputados, donde aseguraron que enfrentan resoluciones judiciales que consideran parciales y actuaciones institucionales que, afirman, han permitido que sus presuntos violentadores permanezcan en libertad, con acceso a sus hijas e hijos o incluso continúen ejerciendo presión y amenazas en su contra.
Las mujeres sostuvieron que existe un patrón de decisiones judiciales que, desde su perspectiva, privilegia a los agresores sobre la protección de las víctimas. Durante el encuentro con los medios denunciaron que algunos jueces, a quienes identificaron como parte de los llamados “jueces del acordeón”, han emitido resoluciones que consideran contrarias al interés superior de niñas, niños y mujeres, situación que —advirtieron— fortalece la impunidad y desalienta a otras víctimas a denunciar. Estas afirmaciones corresponden a las denuncias expresadas por las participantes y no constituyen determinaciones judiciales.
Entre los testimonios presentados hubo relatos de mujeres que afirmaron haber sufrido años de violencia familiar, manipulación económica, despojo patrimonial y violencia vicaria, además de enfrentar largos procesos judiciales que, aseguran, han incrementado su vulnerabilidad en lugar de garantizarles acceso efectivo a la justicia.
El temor, dijeron, no se limita al desgaste de los litigios. Varias expresaron que viven bajo amenazas constantes y manifestaron que, si las autoridades no actúan con prontitud, podrían convertirse en nuevas víctimas de feminicidio. “No queremos ser una estadística más”, fue una de las expresiones reiteradas durante la conferencia, al insistir en que la falta de respuesta institucional puede tener consecuencias irreparables.
Las denunciantes solicitaron la intervención directa de la presidenta Claudia Sheinbaum para revisar el funcionamiento del sistema judicial en los casos de violencia contra las mujeres, fortalecer los mecanismos de supervisión sobre las resoluciones emitidas por juzgadores y garantizar que las víctimas reciban protección efectiva mientras se desarrollan los procesos legales.
El diputado Felipe Miguel Delgado respaldó públicamente las denuncias y sostuvo que el Estado tiene la obligación de impedir que las instituciones encargadas de impartir justicia se conviertan en espacios de revictimización. Señaló que las mujeres no sólo enfrentan la violencia de sus agresores, sino también obstáculos burocráticos y decisiones que, de acuerdo con sus denuncias, terminan favoreciendo a quienes son señalados por ejercer distintos tipos de violencia.
El legislador también pidió que las autoridades competentes revisen los expedientes señalados por las víctimas y garanticen investigaciones imparciales, con perspectiva de género y pleno respeto a los derechos humanos.
Las denuncias se producen en un contexto en el que México mantiene altos índices de violencia contra las mujeres. Organismos nacionales e internacionales han advertido de manera reiterada que la impunidad continúa siendo uno de los principales factores que perpetúan la violencia de género, mientras especialistas han señalado que la violencia vicaria, económica y psicológica requiere respuestas judiciales especializadas para evitar daños irreversibles tanto a las mujeres como a sus hijas e hijos.
Las víctimas insistieron en que su exigencia no busca privilegios, sino que las leyes se apliquen con imparcialidad y que las resoluciones judiciales coloquen en el centro la protección de quienes denuncian violencia. Afirmaron que seguirán visibilizando sus casos hasta obtener justicia y reiteraron su petición a la titular del Ejecutivo federal para que escuche sus testimonios y promueva acciones que impidan que otras mujeres enfrenten el mismo camino de impunidad que ellas aseguran haber vivido.


