Multihomicidas de tecladista de Camilo Séptimo enviaron bitcoins robados a España

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* Dan Prisión Preventiva a los involucrados.

06.09.2026 Atizapán de Zaragoza, Edomex.- La investigación por el multihomicidio de Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista y cofundador de Camilo Séptimo, y de su familia sumó nuevos elementos relacionados con el supuesto móvil económico del crimen: el principal detenido, Diego Sebastián “N”, habría enviado parte de los bitcoins que buscaba a su pareja en España y, después de ser detenido, habría ofrecido un millón y medio de pesos a los agentes para que lo dejaran en libertad.

Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” siguen recluidos en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Barrientos, en Tlalnepantla, Estado de México, luego de que una jueza dictó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por su presunta participación en el multihomicidio de Jonathan Meléndez Ochoa, tecladista de la banda Camilo Séptimo, su esposa y pequeña hija, su mascota y una trabajadora doméstica, el pasado 1 de septiembre en municipio de Atizapán de Zaragoza.

Durante la audiencia inicial este sábado, la jueza concedió la duplicidad del término constitucional de 144 horas, por lo que será hasta el próximo miércoles 9 de septiembre cuando continúe la audiencia para determinar si ambos imputados son vinculados a proceso.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) sostiene como una de las principales líneas de investigación que Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” acudieron al domicilio de Meléndez con la intención de apoderarse de una cantidad millonaria en criptomonedas. Según los datos difundidos por la autoridad, ambos suponían que en el departamento existía una denominada “caja fría” que contenía millones de dólares en bitcoins.

El crimen ocurrió el 1 de septiembre en el fraccionamiento Grand Viure, en la zona de Bosque Esmeralda, en Atizapán de Zaragoza. Jonathan Meléndez, de 38 años, fue asesinado junto con su esposa Ana Paula, de 35 años y con cuatro meses de embarazo; su hija de tres años, Sofía, y Aleyda Romero, de 21 años, quien trabajaba con la familia. El perro de la familia también murió durante el ataque.

El único integrante de la familia que sobrevivió fue un niño de seis años, localizado con vida y sin lesiones dentro del inmueble. La Fiscalía ha señalado que el menor permanece bajo resguardo de familiares y que, hasta ahora, no ha sido entrevistado, debido a que se privilegia su integridad.

Buscaban una “caja fría” con bitcoins

Los avances de la investigación modificaron el panorama inicial sobre el posible móvil. La FGJEM informó que Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” presumiblemente tenían conocimiento de que Meléndez poseía una cantidad importante de criptomonedas y que llegaron al domicilio para localizar una cartera o dispositivo físico donde supuestamente se encontraban los activos digitales.

La dependencia estableció que los presuntos responsables buscaban “una caja fría con cantidades millonarias de dólares en Bitcoins”. La llamada cartera fría es un dispositivo físico utilizado para mantener fuera de internet las claves que permiten acceder a criptomonedas.

La investigación apunta a que Diego Sebastián “N” habría ofrecido a Gerardo “N”, quien trabajaba como su chofer, dos millones de pesos a cambio de participar en la operación. La cantidad, de acuerdo con los datos de la Fiscalía difundidos sobre la indagatoria, sería entregada una vez que obtuvieran los recursos que pretendían localizar en el domicilio.

La relación previa entre Diego Sebastián y Jonathan Meléndez habría sido determinante para ingresar al inmueble. El primero era socio comercial del músico en actividades relacionadas con la renta de propiedades, circunstancia que, según las autoridades, permitió que accediera al departamento sin que inicialmente levantara sospechas. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, señaló que esa relación de confianza fue aprovechada para entrar al domicilio.

El crimen habría sido preparado desde un día antes

Los investigadores también establecieron que existen indicios de una planeación previa.

De acuerdo con la información atribuida a la FGJEM, desde el 31 de agosto —un día antes del multihomicidio— Gerardo “N” habría recibido instrucciones para conseguir diversos objetos, entre ellos cinchos de plástico, guantes negros, cubrebocas, desarmadores y cinta adhesiva industrial.

Parte de esos materiales habría sido localizada posteriormente en el vehículo utilizado por los sospechosos. La unidad, un automóvil Kia con placas sobrepuestas, también fue ubicada dentro de las líneas de investigación para reconstruir los desplazamientos posteriores al crimen.

Las autoridades establecieron que los homicidios ocurrieron aproximadamente entre las 17:30 y las 20:00 horas del 1 de septiembre. Los investigadores sostienen que las víctimas fueron sometidas y que se utilizó un arma de fuego equipada con silenciador. De acuerdo con la reconstrucción ministerial difundida, el objetivo de eliminar a quienes se encontraban en la vivienda habría sido la de evitar que quedaran testigos que pudieran identificarlos.

Tras el ataque, los dos sospechosos abandonaron el complejo residencial. La Fiscalía reconstruyó sus movimientos mediante registros de cámaras y otras diligencias.

Detenciones en menos de 24 horas

La captura de los dos principales sospechosos ocurrió el 2 de septiembre.

Gerardo “N” fue detenido alrededor de las 07:47 horas en la colonia Los Héroes Tecámac. Posteriormente, Diego Sebastián “N” fue localizado aproximadamente a las 09:25 horas sobre la carretera México-Toluca, en la zona de La Marquesa, municipio de Ocoyoacac.

La actuación de las autoridades permitió ubicar a ambos en las horas posteriores al crimen. García Harfuch había señalado que las primeras detenciones se concretaron en menos de 12 horas después de que se conocieran los hechos.

Los dos fueron posteriormente trasladados al penal de Barrientos, en Tlalnepantla, donde quedaron a disposición de un juez de control. La Fiscalía busca que enfrenten cargos por homicidio calificado en agravio de dos o más personas, interrupción del embarazo y maltrato animal por la muerte del perro de la familia.

La audiencia en la que la Fiscalía pretendía obtener la vinculación a proceso fue aplazada el 5 de septiembre, por lo que el procedimiento judicial continúa pendiente de la determinación del juez.

Dos familiares de Gerardo también fueron detenidos

La investigación tuvo otro movimiento el 4 de septiembre, cuando agentes de la Fiscalía acudieron al domicilio de dos familiares directos de Gerardo “N”.

Las personas habían sido requeridas mediante una orden de presentación para declarar como testigos dentro de la carpeta de investigación. De acuerdo con la información disponible, se negaron a comparecer y fueron aseguradas por los agentes.

La autoridad ha precisado que estas dos personas no están señaladas, hasta ahora, como participantes en el multihomicidio. Su aseguramiento derivó de la diligencia relacionada con su comparecencia como testigos.

Los bitcoins fueron enviados a España

Uno de los datos más recientes de la investigación corresponde a las declaraciones que Diego Sebastián “N” habría realizado después de su captura a la policía al tratar de sobornarlos.

Según información difundida por el periodista Carlos Jiménez y retomada por distintos medios, el detenido habría asegurado a los agentes que había transferido bitcoins a su esposa o pareja, quien se encontraría en España. La versión señala que la transferencia se habría realizado alrededor del momento de su detención.

Este señalamiento es relevante para la investigación porque las autoridades buscan determinar qué activos digitales fueron efectivamente sustraídos, cuál era su valor y cuál es actualmente su ubicación.

Hasta ahora, la cifra de aproximadamente 30 millones de pesos en bitcoins que ha circulado en algunos reportes no ha sido confirmada públicamente por la Fiscalía como un monto definitivo. Por ello, el valor exacto de los activos y la cantidad que habría sido transferida permanecen sujetos a las diligencias ministeriales.

La posible transferencia internacional abre además una línea para rastrear las operaciones en la cadena de bloques y establecer las cuentas o billeteras digitales involucradas. A diferencia del dinero en efectivo, las transacciones con criptomonedas quedan registradas en redes blockchain, aunque la identificación de las personas detrás de determinadas direcciones requiere otras diligencias.

Habría ofrecido 1.5 millones de pesos a los policías

Después de su captura surgió otro elemento de la investigación: Diego Sebastián “N” habría intentado evitar su presentación ante las autoridades mediante un ofrecimiento de dinero a los agentes que lo detuvieron.

De acuerdo con la información difundida por Carlos Jiménez y retomada por medios nacionales, el detenido habría ofrecido un millón y medio de pesos para que lo dejaran libre. Según esa versión, explicó que acababa de enviar los bitcoins a España y que podía pedir a su pareja que recuperara el equivalente a 1.5 millones de pesos para entregarlo a los agentes. ([Diario de México][10])

El presunto responsable también habría ofrecido enseñar a los policías un mecanismo para convertir las criptomonedas en efectivo sin que fueran rastreadas.

Ese ofrecimiento no prosperó y Diego Sebastián “N” quedó a disposición de la Fiscalía. La versión sobre el intento de soborno procede de reportes periodísticos sobre las diligencias de captura y debe distinguirse de los datos que la FGJEM ha incorporado formalmente a la carpeta de investigación.

Investigan destino de los activos digitales

Con los nuevos datos, una de las prioridades de la investigación es establecer qué ocurrió con las criptomonedas que presuntamente motivaron el ataque.

La Fiscalía deberá determinar si efectivamente existía la cantidad de bitcoins que los sospechosos buscaban, cómo obtuvieron información sobre esos activos, si lograron apoderarse de ellos y, en su caso, cuál fue la ruta seguida por las criptomonedas después del crimen.

También deberán esclarecerse las circunstancias en las que se produjo la transferencia que Diego Sebastián “N” habría realizado a España y la eventual participación de una tercera persona.