Nada que celebrar en Veracruz el Día de la Mujer

*Confidencias .

/ Por Evelyn Hernández. /

Con al menos diez casos de mujeres asesinadas en Veracruz entre enero y febrero de este año 2026, no hay nada que celebrar en el estado. La violencia contra las mujeres sigue siendo el pan de cada día para quienes son violentadas sexualmente, golpeadas en sus hogares y, en el peor de los casos, asesinadas.

Tan solo en 2025 el estado cerró con 75 feminicidios. En lo que va de 2026, solo tres casos han sido reconocidos oficialmente como feminicidios, mientras que los otros siete continúan bajo investigación y aún están por definirse legalmente.

La violencia contra las mujeres ha alcanzado en Veracruz situaciones inimaginables, como el caso de la maestra Irma Hernández, quizá el asesinato más escandaloso y vergonzoso de una mujer indefensa, perpetrado por un grupo criminal. Incluso se intentó calificar como una muerte natural por infarto por parte del gobierno.

La maestra Irma Hernández Cruz fue obligada a ponerse de rodillas por un grupo criminal que, antes de asesinarla, la forzó a grabar un video en el que pedía no ceder a las extorsiones del grupo criminal “equivocado” que opera en la zona norte de Veracruz. El gobierno reconoció posteriormente que sufrió un infarto derivado de los golpes y maltratos recibidos por parte de sus captores.

El polémico caso ocurrió en 2025 y exhibió el poder del narcotráfico, así como la fragilidad en la que puede encontrarse una mujer frente a la delincuencia y la ineficacia de las autoridades en materia de seguridad.

A pesar de la Ley Monse, aprobada ese mismo año, los hechos de violencia contra las mujeres continúan en Veracruz. De acuerdo con el Observatorio Ciudadano, se ha detectado un alto incremento en las desapariciones de mujeres.

Los órganos destinados a preservar la seguridad y los derechos de las mujeres parecen permanecer mudos ante la impunidad y los crímenes que se cometen en su contra en el estado. Colectivos feministas señalan que son insuficientes tanto los recursos como las acciones para proteger a la mujer veracruzana.

La situación también afecta a niñas en las zonas más pobres de Veracruz, quienes continúan siendo víctimas de violencia física y sexual. Se requieren acciones conjuntas entre el estado y la federación para enfrentar este problema, así como una verdadera voluntad política que se refleje en seguridad, igualdad y dignidad para las mujeres.

Tampoco puede dejarse de lado la falta de oportunidades laborales y de igualdad que aún enfrentan. Las autoridades han fracasado en ese rubro, y no basta con entregar un galardón a alguna de ellas para saldar la deuda que existe con las mujeres en Veracruz.

Es tiempo de actuar y de ofrecer resultados que reconforten a la sociedad y, sobre todo, que pongan fin a la violencia, los feminicidios y las desapariciones de mujeres en el estado.