Nahle remonta: finanzas fuertes, imagen en disputa .

*Impronta

/ Por Carlos Miguel Acosta Bravo /

La gobernadora Rocío Nahle comienza 2026 con una narrativa distinta a la de hace un año.

Los números financieros muestran recuperación. Las encuestas, en cambio, revelan un escenario polarizado. La historia no es lineal, pero sí significativa.

En 2025, Veracruz se ubicó entre los estados con mayor crecimiento en participaciones y aportaciones federales. De acuerdo con reportes oficiales, la entidad recibió 93 mil 243 millones de pesos, un incremento de 11.2% respecto a 2024.

La administración atribuye este resultado a disciplina financiera y cumplimiento de obligaciones con la Federación. Además, presume una reducción de la deuda pública cercana al 42%, argumento central para sostener una narrativa de orden y confianza crediticia.

En paralelo, el gobierno estatal anuncia la llegada de más de 4 mil millones de dólares en inversión. Destaca un aumento superior al 100% en inversión canadiense, impulsada por proyectos energéticos, manufactureros e infraestructura vinculados al nearshoring.

Este dato no es menor. Inserta a Veracruz en la lógica de las cadenas de valor norteamericanas y fortalece el discurso de competitividad regional.

En el terreno de la opinión pública, los contrastes son evidentes. Demoscopias recientes colocan su aprobación en 58.8%, con tendencia al alza, ubicándola en posiciones medias del ranking nacional. Sin embargo, otras mediciones la mantienen en la parte baja.

La percepción sigue atravesada por la filiación política de cada casa encuestadora y por la intensidad del debate público.

Lo cierto es que Nahle ha dejado de ser, en algunos estudios, “la peor evaluada”. Hoy aparece en media tabla e incluso en posiciones altas, según determinadas mediciones. Esa recomposición importa.

Un estado con más recursos federales, menor deuda y mayor inversión tiene mayor margen de negociación ante la Federación. También fortalece su capacidad para financiar obra pública, programas sociales y proyectos estratégicos sin recurrir excesivamente a nueva deuda.

En el plano político interno, una aprobación cercana al 60% abre la puerta a que la figura de la gobernadora funcione como ancla rumbo a 2027. Si la tendencia se consolida, su peso dentro de Morena en Veracruz crecerá. Pero el avance no es definitivo.

Persisten percepciones de inseguridad e incertidumbre que erosionan la confianza institucional. Los indicadores económicos favorables no han disipado del todo esas preocupaciones. El balance, entonces, es claro: gestión en recuperación, imagen en disputa.

Más recursos, menos deuda, mayor inversión y repunte en aprobación configuran una narrativa de fortalecimiento. Sin embargo, la legitimidad política aún enfrenta resistencias.

La gobernadora remonta, pero la contienda por la percepción pública sigue abierta. Ahí radica el verdadero desafío.

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Maestro en Comunicación por la Universidad Iberoamericana. Formó parte  del cuerpo académico en comunicación en la Ibero y en la Universidad Anáhuac, campus norte CDMX.