*60 funcionarios públicos han sido detenidos por presuntos actos de corrupción con operativo “enjambre”: García Harfuch
*Detención de alcalde de Tequila abre debate sobre corrupción, partidos políticos y candidatos señalados de delincuentes.
06.02.2026. Michoacán.- La detención del presidente municipal de Tequila, Jalisco, acusado de extorsión y nexos con el crimen organizado, fue abordado en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. En el caso, derivado de denuncias ciudadanas del alcalde de Morena desde hace meses por fin fue atendido por la justicia mexicana.
Detalló que gracias a las denuncias que recibió la Fiscalía General de la República (FGR), el Gabinete de Seguridad y hasta ella misma sobre las irregularidades en las que incurría Diego Rivera se logró su aprehensión.
“Se recibieron muchísimas denuncias en el Gabinete de Seguridad, obviamente en la Fiscalía General de la República, muchas denuncias ciudadanas y a partir de ahí es que inician la investigación (…) En el caso particular de Tequila, hasta personalmente recibí denuncias de empresarios de la zona, de ciudadanos y ciudadanas que se quejaban de la situación que estaban viviendo y acusaban al presidente municipal”, sostuvo Sheinbaum.
En materia de la afectación a la imagen de su partido, la gobernante mexicana dio un mensaje contundente que abarca a todos los partidos: “Ningún partido político, y menos Morena, puede ser un paraguas para delinquir o para corromperse. Eso debe quedar muy claro en el país”.
“Ningún partido debe proteger a corruptos” señaló la mandataria mexicana quien enfatizó que ninguna fuerza política, y en particular Morena, el partido en el poder, puede convertirse en un paraguas para delinquir o encubrir prácticas ilegales.
Desmintió que Morena tuviera conocimiento de los presuntos vínculos de Diego Rivera con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) cuando fue candidato a la presidencia municipal por ese partido.
De acuerdo a la Presidenta Morena consulta a la FGR y a las fiscalías estatales sobre la existencia de carpetas de investigación contra las personas que buscan un cargo público, y negó que alguno de sus candidatos tuviera antecedentes delictivos.
“Morena le pregunta a la Fiscalía General de la República sobre todos los candidatos si hay alguna carpeta de investigación, y a las fiscalías estatales, de alguna de las personas para ser candidatos, y la respuesta fue negativa en todos los casos de los candidatos (…). No había ninguna carpeta de investigación ni algún indicio de que pudiera haber un vínculo con la delincuencia organizada o que al llegar a la presidencia municipal fuera a cometer actos de corrupción”, explicó.
Una práctica que no utilizan los partidos políticos en México por lo que hay cientos de municipios donde hay delincuentes fungiendo como alcaldes, en total impunidad.
Sheinbaum subrayó que la legitimidad de los partidos depende de su capacidad para deslindarse de quienes traicionan la confianza pública.
En la misma mañanera el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, presentó los resultados del Operativo “Enjambre”, desplegado en distintos estados. Informó que 60 funcionarios públicos han sido detenidos por presuntos actos de corrupción, lo que refuerza la narrativa de que el combate a estas prácticas forma parte de una estrategia nacional y no de un hecho aislado.
El funcionario destacó que las investigaciones se han nutrido de denuncias directas de la población, reflejo de una mayor participación ciudadana en la vigilancia de sus autoridades.
Los antecedentes de corrupción en municipios de Jalisco, incluido Tequila, han sido recurrentes en la última década, con señalamientos de vínculos entre administraciones locales y grupos criminales.
La detención del alcalde morenista se inscribe en esa historia, pero adquiere un matiz distinto al ocurrir bajo un gobierno federal que ha hecho de la lucha contra la corrupción uno de sus ejes centrales.
El mensaje de Sheinbaum busca blindar a Morena de los efectos de un caso que podría convertirse en símbolo de contradicción entre discurso y realidad. Al insistir en que ningún partido debe proteger a corruptos, la presidenta intenta marcar distancia entre la fuerza gobernante y las prácticas que han minado la credibilidad de la política mexicana.
La detención del alcalde de Tequila y las acciones del Operativo Enjambre abren un nuevo capítulo en la relación entre ciudadanía, partidos y gobierno, donde la exigencia de transparencia y justicia se coloca en el centro del debate público.
El funcionario destacó que las investigaciones se han nutrido de denuncias directas de la población, lo que refleja un cambio en la relación entre ciudadanía y autoridades: la gente se atreve a señalar y el gobierno responde con acciones judiciales.
Los antecedentes de corrupción en municipios como Tequila no son nuevos. Durante la última década, diversas administraciones locales en Jalisco han sido cuestionadas por su cercanía con grupos criminales, lo que ha debilitado la confianza en las instituciones.
La detención del alcalde morenista se inscribe en esa larga historia de vínculos entre poder político y delincuencia organizada, un hecho creciente en el país, pero adquiere un matiz distinto al ocurrir bajo un gobierno federal que ha hecho de la lucha contra la corrupción uno de sus ejes discursivos y programáticos.











