*Reportan autoridades que la cifra de fallecidos alcanza trece pasajeros y dos tripulantes.
28.01.2026 Colombia.- La tragedia aérea sacudió este miércoles 28 de enero de 2026 al departamento de Norte de Santander, en Colombia, luego de confirmarse el siniestro del avión Beechcraft 1900 de matrícula HK4709, operado por la aerolínea Satena, que había desaparecido de los radares mientras cubría la ruta Cúcuta-Ocaña.
La Aeronáutica Civil informó que la aeronave fue localizada en el sector de Curasica, zona rural del municipio de La Playa de Belén, y que ninguno de los 15 ocupantes sobrevivió al impacto.
El avión despegó del aeropuerto Camilo Daza de Cúcuta a las 11:42 de la mañana con destino a Ocaña, en un trayecto estimado de poco más de veinte minutos. Según los reportes oficiales, el último contacto con el control de tráfico aéreo se registró a las 11:54, pocos minutos antes de que se perdiera toda comunicación. La aeronave debía aterrizar alrededor de las 12:05, pero nunca llegó a su destino.
Tras horas de incertidumbre y labores de búsqueda, equipos de rescate confirmaron la localización de los restos en una zona montañosa de difícil acceso.
La ruta Cúcuta–Ocaña corresponde al departamento de Norte de Santander, en el nororiente de Colombia. Satena es una aerolínea estatal colombiana que opera vuelos regionales, especialmente en zonas apartadas y de difícil acceso.
El accidente se registró en un trayecto corto dentro de Colombia, en una región montañosa y con condiciones de vuelo complejas.
Entre las víctimas se encontraban trece pasajeros y dos tripulantes. Autoridades confirmaron que dentro del pasaje viajaban figuras políticas de la región, como el representante a la Cámara Diógenes Quintero, el candidato a la curul de paz Carlos Salcedo Salazar y el exconcejal de Ocaña Juan David Pacheco.
La noticia ha generado consternación en el ámbito político y social, pues la pérdida de estos líderes se suma al dolor de las familias de los demás pasajeros y tripulantes.
El Puesto de Mando Unificado instalado en Norte de Santander coordinó las labores de búsqueda con apoyo de la Fuerza Aérea, la Defensa Civil y organismos de socorro locales.
El hallazgo de la aeronave en Curasica permitió confirmar lo peor: el impacto fue tan severo que no hubo posibilidad de sobrevivientes. Las autoridades iniciaron de inmediato el proceso de recuperación de cuerpos y la investigación técnica para determinar las causas del accidente.
La Aeronáutica Civil señaló que se abrirá una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias que llevaron a la caída del avión, incluyendo factores climáticos, posibles fallas mecánicas y protocolos de operación.
El hecho ha reavivado la preocupación por los índices de accidentalidad en aeronaves pequeñas en Colombia, que en los últimos años han registrado varios episodios trágicos.
El presidente Gustavo Petro expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y pidió a las autoridades celeridad en las investigaciones. Organismos internacionales también han manifestado solidaridad, mientras que la comunidad de Ocaña y Cúcuta se encuentra de luto por la pérdida de sus habitantes y representantes.












