Nueva alerta por lago formado tras colapso glaciar amenaza con provocar otra inundación en Nepal y Tíbet

Banner

*Contabilizan al momento 676 personas fallecidas y más de 2 mil 500 desaparecidas .

28.08.2026 Nepal.- Las autoridades de Nepal y China mantienen una alerta ante el riesgo de nuevas inundaciones después de que un lago de barrera natural, formado tras el desprendimiento de un glaciar en la región fronteriza, comenzara a acumular agua y a desbordarse parcialmente, mientras continúan las labores de rescate tras la catástrofe registrada el miércoles 26 de agosto.

El nuevo peligro se suma a una emergencia que hasta este viernes había dejado al menos 676muertos entre Nepal y la región autónoma del Tíbet, además de cerca de 2 mil 500 personas reportadas como desaparecidas, de acuerdo con los balances difundidos por autoridades y medios internacionales. Las cifras continúan modificándose conforme los equipos de rescate logran acceder a las zonas afectadas.

La inundación inicial se originó después del colapso de un glaciar en el Himalaya. El desprendimiento arrastró grandes cantidades de hielo, rocas y sedimentos hacia los cauces de los ríos, generando una sucesión de deslizamientos y corrientes de agua que afectaron comunidades, infraestructura, caminos y proyectos hidroeléctricos en ambos lados de la frontera.

Uno de los principales puntos de preocupación se encuentra ahora en la zona donde los materiales desplazados por el desprendimiento bloquearon un río y crearon una especie de presa natural. Detrás de esa barrera comenzó a acumularse agua, dando origen al nuevo lago.

Imágenes obtenidas mediante satélites y tomas aéreas difundidas por la televisión estatal china CCTV muestran que el cuerpo de agua se encuentra en la misma zona afectada por el desprendimiento glaciar que desencadenó la primera inundación. Las autoridades temen que una ruptura de la barrera natural pueda liberar de manera repentina una gran cantidad de agua y sedimentos hacia las comunidades ubicadas río abajo.

La situación ya provocó la suspensión temporal de algunas operaciones de rescate debido al riesgo para los equipos desplegados en la zona. Helicópteros y grupos de emergencia tuvieron que retirarse de determinados puntos mientras se evaluaba la evolución del nivel del agua. Posteriormente, algunas labores fueron reanudadas después de que el riesgo inmediato disminuyera.

El lago se encuentra aproximadamente a 2 mil 950 metros sobre el nivel del mar y, según reportes difundidos este viernes, su volumen supera los 2.5 millones de metros cúbicos. La vigilancia se realiza mediante imágenes satelitales, cámaras y observaciones aéreas debido a las dificultades para acceder físicamente a la zona montañosa.

La amenaza corresponde a un fenómeno conocido como inundación por desbordamiento de un lago glaciar o GLOF, por sus siglas en inglés. Estos episodios pueden producirse cuando un lago queda contenido por hielo, rocas, sedimentos o una morrena y la barrera natural se rompe o es rebasada. La liberación súbita del agua puede arrastrar grandes cantidades de lodo, rocas y otros materiales hacia las zonas bajas.

En este caso, el peligro es mayor porque el lago no existía antes de la cadena de acontecimientos del miércoles y se encuentra detrás de una acumulación de escombros generada por el propio desprendimiento. Reuters informó que las autoridades habían advertido que el lago podía recibir hasta unos tres millones de metros cúbicos adicionales de agua durante los siguientes días, mientras se mantenía el pronóstico de lluvias en la región.

Nepal y China han incrementado la vigilancia sobre el área y han pedido a las personas que permanecen en las zonas de riesgo trasladarse hacia lugares elevados. La posibilidad de nuevos deslizamientos, avalanchas y crecidas repentinas complica las labores de búsqueda de personas desaparecidas.

La emergencia comenzó el 26 de agosto y afectó especialmente al distrito de Rasuwa, en Nepal, y a zonas del Tíbet próximas a la frontera. Entre las estructuras destruidas se encuentra el complejo fronterizo de Gyirong, una instalación utilizada para el tránsito comercial y turístico entre Nepal y China.

Además de las personas fallecidas y desaparecidas, miles de habitantes han tenido que abandonar sus viviendas. Los equipos de emergencia enfrentan dificultades para acceder a comunidades aisladas debido a la destrucción de carreteras, puentes y otras vías de comunicación.

Aunque el nivel del nuevo lago comenzó posteriormente a estabilizarse, las autoridades mantienen la vigilancia debido a que la barrera natural podría debilitarse con nuevas lluvias o movimientos de tierra. El riesgo, por tanto, no se considera eliminado y constituye una nueva amenaza para las comunidades que ya fueron afectadas por la primera inundación.