Nueva York bajo una nube de humo: incendios forestales en Canadá

*FIFA no se ha pronunciado sobre la calidad del aire en una de las sedes del Mundial 2026

17.07.2026 Nueva York.-Una densa capa de humo volvió a cubrir este jueves la ciudad de Nueva York y amplias zonas del noreste de Estados Unidos, consecuencia de los incendios forestales que continúan activos en distintas provincias de Canadá. El fenómeno provocó cielos opacos, una reducción en la visibilidad y un deterioro en la calidad del aire, reavivando la preocupación por los efectos que los eventos climáticos extremos pueden tener sobre grandes centros urbanos, entre ellos una de las principales sedes de la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Las autoridades estadounidenses emitieron alertas por la calidad del aire en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y otras entidades del noreste, recomendando a menores de edad, adultos mayores, personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares y mujeres embarazadas reducir las actividades al aire libre cuando los niveles de contaminación aumenten.

El humo es transportado por corrientes atmosféricas desde Canadá, donde la temporada de incendios forestales continúa siendo una de las más intensas y alarmantes del año. Provincias como Manitoba, Saskatchewan, Ontario y partes de Alberta mantienen decenas de incendios activos, varios de ellos fuera de control, lo que ha obligado a miles de personas a evacuar sus comunidades durante las últimas semanas.

Aunque las llamas se encuentran a cientos o incluso miles de kilómetros de Nueva York, las partículas finas generadas por la combustión de grandes extensiones de bosques pueden recorrer enormes distancias impulsadas por los vientos en altura, alcanzando ciudades estadounidenses y afectando la calidad del aire durante varios días.

De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (National Weather Service) y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), la presencia de partículas PM2.5 constituye el principal riesgo para la salud, ya que son lo suficientemente pequeñas para penetrar profundamente en los pulmones e incluso ingresar al torrente sanguíneo.

Los especialistas advierten que la exposición prolongada puede provocar irritación en ojos y garganta, tos, dificultad para respirar y agravamiento de enfermedades como asma, bronquitis o padecimientos cardíacos.

Las imágenes difundidas durante la jornada mostraron el característico tono grisáceo que cubrió el horizonte de Manhattan, reduciendo la visibilidad de edificios emblemáticos como el Empire State Building, el One World Trade Center y parte del perfil urbano de la ciudad.

Si bien los niveles registrados este jueves no alcanzaron la gravedad de junio de 2023, cuando Nueva York llegó a tener la peor calidad del aire del planeta durante varias horas debido al humo procedente de Canadá, las autoridades señalaron que la situación continuará siendo monitoreada conforme evolucionen las condiciones meteorológicas.

Nueva York y La Copa Mundial

El fenómeno adquiere especial relevancia porque Nueva York será una de las ciudades protagonistas de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Aunque varios encuentros se disputarán en el MetLife Stadium, ubicado en East Rutherford, Nueva Jersey, el torneo identifica comercialmente esa sede como “Nueva York/Nueva Jersey” y será escenario de algunos de los partidos más importantes del campeonato, incluida la final.

La calidad del aire se ha convertido en un factor de creciente preocupación para los organizadores de grandes eventos deportivos internacionales. En los últimos años, diversas competencias han debido modificar horarios o reforzar protocolos sanitarios debido a olas de calor extremo, incendios forestales o elevados índices de contaminación atmosférica.

Hasta el momento, el episodio de humo no representa un riesgo para la organización del Mundial, ya que el torneo comenzará en junio de 2026 y las condiciones actuales corresponden a la temporada de incendios del verano boreal. Sin embargo, especialistas consideran que estos eventos reflejan la creciente frecuencia con la que los fenómenos asociados al cambio climático pueden afectar ciudades anfitrionas de eventos internacionales.

Canadá enfrenta nuevamente una temporada particularmente complicada de incendios forestales. Las altas temperaturas, la sequía prolongada y las condiciones de vegetación seca han favorecido la rápida propagación del fuego en distintas regiones del país. Las autoridades canadienses mantienen desplegados miles de bomberos, apoyados por brigadistas internacionales y aeronaves especializadas para contener los siniestros.

El Centro Interinstitucional Canadiense de Incendios Forestales ha informado que cientos de incendios permanecen activos durante esta temporada, mientras que varias comunidades continúan bajo órdenes de evacuación debido al avance del fuego.

Los científicos señalan que el aumento en la frecuencia e intensidad de estos incendios está relacionado con condiciones climáticas cada vez más extremas. El incremento de las temperaturas, las temporadas de sequía más prolongadas y los cambios en los patrones de precipitación han ampliado el periodo anual de incendios y favorecido que las columnas de humo alcancen regiones situadas a miles de kilómetros del origen del fuego.

Para la población de Nueva York y otras ciudades del noreste estadounidense, las autoridades sanitarias recomiendan mantenerse informados sobre el Índice de Calidad del Aire (AQI), limitar las actividades físicas intensas al aire libre cuando los niveles sean elevados y utilizar mascarillas de alta filtración, como las tipo N95, en caso de ser necesario permanecer durante periodos prolongados en exteriores.

Aunque el humo eventualmente se disipará conforme cambien las condiciones del viento, el episodio vuelve a poner de relieve cómo los incendios forestales ya no representan únicamente una emergencia local, sino un fenómeno transfronterizo con capacidad para afectar la salud pública, el transporte, la actividad económica y la organización de grandes eventos internacionales en ciudades situadas a miles de kilómetros de los focos de incendio.