*
13.07.2026 México.- La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, enfrenta un nuevo episodio de presión política luego de que el periodista Héctor de Mauleón difundiera una segunda grabación en la que presuntamente se escucha a la mandataria expresar su disposición para colaborar con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos y compartir información obtenida durante las mesas de seguridad en las que participa como titular del Ejecutivo estatal.
La nueva revelación ocurre en medio de un escenario de creciente tensión entre los gobiernos de México y Estados Unidos, marcado por las investigaciones de agencias estadounidenses sobre presuntos vínculos de funcionarios mexicanos con organizaciones criminales y por el diferendo diplomático derivado del caso de Ismael “El Mayo” Zambada, en el que el Gobierno mexicano ha exigido explicaciones sobre la participación del FBI en su traslado a territorio estadounidense.
De acuerdo con la columna publicada por Héctor de Mauleón en El Universal y retomada por diversos medios, en la conversación la gobernadora afirma:
“Yo estoy dispuesta a hablar de todo lo que yo pueda saber, cómo apoyar, cómo cooperar. Yo puedo decir lo que he escuchado en las mesas de seguridad”.
En el mismo audio, Marina del Pilar señala que sostuvo reuniones con representantes del FBI y del Departamento de Justicia de Estados Unidos, aunque deja claro que no desea viajar al vecino país.
“Yo no quiero cruzar a Estados Unidos”, expresa en otro momento de la grabación.
Según el periodista, la conversación habría ocurrido con un intermediario que supuestamente le ofrecía facilitar contactos con autoridades estadounidenses para enfrentar versiones sobre posibles investigaciones en su contra. En la grabación también se escucha a la mandataria referirse a rumores sobre una eventual orden de extradición y posibles sanciones por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), aunque hasta el momento ninguna autoridad estadounidense ha hecho pública una acusación formal o una orden judicial contra la gobernadora de Baja California.
Las nuevas revelaciones se suman al primer audio difundido semanas atrás, en el que presuntamente Marina del Pilar conversaba con el mismo interlocutor sobre la posibilidad de reunirse con funcionarios estadounidenses para aclarar su situación jurídica. Tras aquella publicación, la mandataria negó buscar acuerdos “en lo oscurito” con autoridades de Estados Unidos y sostuvo que no existe investigación alguna en su contra.
En esta segunda entrega, De Mauleón plantea interrogantes sobre el alcance de la colaboración que la gobernadora estaría dispuesta a brindar a las agencias estadounidenses, particularmente por la información que pudiera conocer a partir de las reuniones de seguridad que semanalmente encabezan autoridades federales, estatales y militares.
Las mesas de construcción de paz y seguridad forman parte de la estrategia nacional implementada desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y continuada por la administración de Claudia Sheinbaum. En ellas participan representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República, fiscalías estatales, autoridades de seguridad pública y gobiernos locales para coordinar acciones contra la delincuencia.
La filtración adquiere una dimensión política adicional debido a la relación cada vez más delicada entre México y Estados Unidos en materia de seguridad. En los últimos días, la presidenta Claudia Sheinbaum ha cuestionado públicamente el nivel de cooperación del FBI en torno al caso de “El Mayo” Zambada y ha exigido que Washington aclare si esa agencia participó directamente en el operativo que terminó con el traslado del capo sinaloense a territorio estadounidense sin conocimiento de las autoridades mexicanas.
Ese contexto ha endurecido el discurso del Gobierno mexicano respecto a la actuación de agencias estadounidenses en territorio nacional. La Fiscalía General de la República incluso acusó recientemente al FBI de haber entregado información “falsa, parcial e insuficiente” sobre el caso Zambada, elevando la tensión diplomática entre ambos países.
Hasta este 13 de julio, ninguna autoridad estadounidense ha confirmado la autenticidad del audio ni ha informado oficialmente sobre investigaciones penales contra Marina del Pilar Ávila. Tampoco el FBI ha emitido comentarios respecto a las afirmaciones contenidas en la grabación.


