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Cancún, Quintana Roo.— En el marco de la 89 Convención Bancaria, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció una de las medidas más ambiciosas en materia de digitalización financiera: hacer obligatorio el pago electrónico en gasolineras y casetas de cobro en el país durante este año, como parte de una estrategia para reducir el uso de efectivo y modernizar el sistema económico.
Durante su participación en el principal foro del sector financiero, organizado por la Asociación de Bancos de México, la mandataria explicó que esta transición forma parte de un acuerdo conjunto con el Banco de México, la Secretaría de Hacienda y la banca comercial para impulsar una economía más eficiente, incluyente y con menores costos para los usuarios.
La propuesta establece que, conforme avancen los acuerdos con instituciones financieras y empresas operadoras, los pagos en autopistas y estaciones de servicio se realicen exclusivamente mediante medios digitales, ya sea con tarjeta bancaria, transferencias o aplicaciones móviles. Esta medida busca, además, agilizar el tránsito en casetas, reducir riesgos asociados al manejo de efectivo y facilitar operaciones cotidianas para millones de usuarios.
Como parte del mismo paquete de acciones, el sector bancario se comprometió a eliminar de manera temporal la tasa de intercambio —la comisión que se cobra por pagos con tarjeta— en gasolineras, con el objetivo de incentivar el uso de medios electrónicos. Esta reducción de costos pretende trasladarse directamente a los consumidores y fomentar una mayor adopción de pagos digitales en un sector donde aún predomina el efectivo.
La estrategia también contempla el fortalecimiento de plataformas como CoDi (Cobro Digital) y DiMo (Dinero Móvil), desarrolladas por el Banco de México, que permiten realizar pagos electrónicos sin comisiones y desde dispositivos móviles. Aunque estas herramientas ya existen, su uso ha sido limitado, por lo que el gobierno federal y la banca buscan modernizarlas y ampliar su alcance.
Sheinbaum subrayó que la digitalización de pagos es una tendencia global y un paso necesario para mejorar la eficiencia económica. De acuerdo con datos del propio sistema financiero, el uso de transferencias electrónicas ha crecido de manera sostenida en los últimos años; tan solo en 2025, el sistema SPEI procesó más de 7,300 millones de operaciones, reflejo del avance en la adopción de tecnologías financieras en el país. ([Forbes México][4])
No obstante, el cambio también implica retos, particularmente en regiones con menor acceso a servicios bancarios o conectividad digital, por lo que el gobierno federal prevé campañas de տեղեկատվación y mecanismos de inclusión para facilitar la transición.
Con esta iniciativa, el gobierno y la banca buscan no solo transformar la forma en que se realizan pagos en servicios clave, sino también avanzar hacia una mayor inclusión financiera, reducir costos operativos y consolidar un ecosistema digital que permita disminuir la dependencia del efectivo en México.













