Operativo contra policías desató violencia en Quechultenango

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17.09.2026 Quechultenango, Guerrero.— Un operativo realizado el jueves en las instalaciones de Seguridad Pública de Quechultenango, Guerrero, terminó con la detención preliminar de alrededor de 17 agentes municipales y desencadenó una jornada de bloqueos, ataques y quema de vehículos en distintos puntos de la localidad, retención de elementos del ejército y policía estatal.

Habitantes de Quechultenango retuvieron durante cuatro horas a 29 policías y militares en el gimnasio del pueblo. Segun el alcalde David Astudillo aseguró que los agentes estaban bien.

En la zona opera impunemente la red criminal de Los Ardillos, por lo que se vincula la agresión a un posible operativo tras el asesinato de un guardia nacional.

Todo inició cuando las acciones fueron desplegadas por corporaciones federales y estatales como parte de una intervención relacionada con investigaciones que vinculan presuntamente a integrantes de la Policía Municipal con grupos delictivos. Los agentes fueron asegurados dentro de las instalaciones de Seguridad Pública, de acuerdo con los reportes conocidos hasta el momento.

La movilización de las autoridades generó una reacción entre habitantes y transportistas, quienes utilizaron camiones para cerrar las principales entradas a la cabecera municipal. La situación derivó posteriormente en enfrentamientos y detonaciones de arma de fuego al aire para dispersar a la turba.

Como consecuencia de los hechos, se reportó que una patrulla quedó completamente incendiada y que otras tres unidades oficiales resultaron con daños. También fueron registrados impactos de bala en siete vehículos de transporte público tipo Urvan, sin que se informe quien disparó.

El secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla, informó que un teniente coronel recibió un machetazo en la mano cuando entre 60 y 80 pobladores , dijo, “sin armas de fuego”, impidieron el ingreso de el operativo a Quechultenango.

Además confirmó que un sargento y un soldado fueron golpeados y dos civiles resultaron lesionados en la confrontación que duró cerca de una hora.

Luego de que algunos elementos fueron retenidos por la base social de los criminales de Los Ardillos se incrementó la presencia de fuerzas de seguridad.

Ante el incremento de la tensión, desde las 14:30 horas comenzaron a movilizarse refuerzos desde Chilpancingo hacia Quechultenango para apoyar las labores de seguridad y contener los disturbios que habían secuestrado a varios agentes del orden.

Elementos del Ejército, de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y de la Fiscalía General del Estado fueron desplegados en el municipio, mientras aeronaves militares y de la Policía Estatal sobrevolaron en la zona.

Luego de establecerse mesas de diálogo con autoridades del gobierno de Guerrero, los agentes fueron liberados y desarmados la misma noche del jueves.

El operativo y los hechos posteriores mantuvieron bajo vigilancia los accesos al municipio, mientras las autoridades aun continúan con las acciones derivadas de las investigaciones contra los policías detenidos.