* Alertan sobre violencia persistente contra mujeres comunicadoras.
11.06.2026 San Miguel de Allende, Gto.- La organización Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) y la Red Nacional de Periodistas emitieron una alerta pública para condenar los actos de intimidación denunciados por la periodista María Rodríguez Zárate, directora del medio Noticias con Valor, quien presuntamente fue objeto de hostigamiento por parte de un elemento de seguridad pública mientras realizaba la cobertura de un hecho delictivo en San Miguel de Allende, Guanajuato.
De acuerdo con el pronunciamiento difundido por ambas organizaciones, los hechos ocurrieron el pasado 8 de junio de 2026. Según la denuncia, Rodríguez Zárate se encontraba realizando labores informativas cuando se identificó como periodista, mostró su acreditación profesional e inició una transmisión relacionada con el acontecimiento que cubría.
La alerta señala que durante el desarrollo de su trabajo la comunicadora observó que un integrante de una corporación de seguridad la grababa sin autorización y sin explicarle el propósito de dicho registro. Posteriormente, de acuerdo con el testimonio difundido por CIMAC, el agente la señaló y la acusó de manera infundada de ser presuntamente un “halcón”, término utilizado comúnmente para referirse a personas que colaboran con grupos criminales proporcionando información sobre movimientos policiales.
Las organizaciones advirtieron que este tipo de señalamientos carecen de sustento y pueden colocar a las periodistas en una situación de riesgo, particularmente en contextos de violencia e inseguridad donde la estigmatización pública puede derivar en amenazas, agresiones o represalias.
En su posicionamiento, CIMAC y la Red Nacional de Periodistas sostuvieron que los hechos constituyen una forma de intimidación que busca inhibir el ejercicio del derecho a informar y afecta tanto la libertad de expresión como el acceso de la sociedad a información de interés público.
“El señalamiento infundado pone en riesgo la integridad, seguridad y ejercicio periodístico de María”, señalaron las organizaciones, al tiempo que recordaron que las autoridades tienen la obligación de respetar, proteger y garantizar el trabajo de la prensa.
La denuncia adquiere una dimensión particular desde la perspectiva de género debido a que las mujeres periodistas enfrentan riesgos diferenciados en el ejercicio de su profesión. Además de las agresiones comunes contra la prensa, suelen ser objeto de campañas de desprestigio, violencia digital, acoso sexual, amenazas relacionadas con su condición de mujeres y ataques dirigidos a su entorno familiar.
Diversos informes nacionales e internacionales han documentado que la violencia contra las periodistas en México presenta características específicas que buscan desacreditarlas profesionalmente, cuestionar su credibilidad o expulsarlas del espacio público. Organizaciones defensoras de la libertad de expresión han advertido que estos ataques generan efectos inhibitorios que afectan la participación de las mujeres en el periodismo y en el debate público.
Datos de CIMAC muestran que durante los últimos años las agresiones contra mujeres periodistas se han mantenido de forma constante. El monitoreo realizado por la organización ha documentado centenares de casos de violencia contra comunicadoras, incluyendo amenazas, intimidaciones, hostigamiento, campañas de difamación, violencia digital, desplazamiento forzado y agresiones físicas.
Por su parte, la organización Artículo 19 ha señalado en diversos informes que México continúa siendo uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo fuera de zonas de guerra. La organización ha documentado más de un centenar de periodistas asesinados desde el año 2000 y ha advertido que las mujeres comunicadoras enfrentan riesgos agravados por razones de género.
El Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas del gobierno federal también ha registrado un aumento sostenido en las solicitudes de protección de mujeres periodistas durante los últimos años, especialmente por amenazas en redes sociales, actos de vigilancia, hostigamiento institucional y agresiones relacionadas con coberturas de seguridad, corrupción y derechos humanos.
La situación resulta especialmente preocupante en entidades donde convergen altos índices de violencia criminal y tensiones entre autoridades y medios de comunicación. Guanajuato se ha mantenido durante varios años entre los estados con mayor número de homicidios dolosos del país, un contexto que incrementa los riesgos para quienes cubren información relacionada con seguridad pública y hechos delictivos.
Ante lo ocurrido con María Rodríguez Zárate, CIMAC y la Red Nacional de Periodistas expresaron su solidaridad con la comunicadora y demandaron a las autoridades abstenerse de realizar acciones que vulneren el ejercicio periodístico. Asimismo, hicieron un llamado para que se garanticen condiciones seguras para el desempeño de las mujeres periodistas en Guanajuato y en todo el país.
Las organizaciones insistieron en que ninguna periodista debe ser objeto de sospechas, vigilancia indebida o descalificaciones por realizar su trabajo y subrayaron que la libertad de prensa constituye un elemento indispensable para el funcionamiento democrático y el acceso de la ciudadanía a la información.


