Papa León XIV agradece las oraciones tras su operación y promete volver gradualmente

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*El pontífice reconoció el trabajo del personal médico del Hospital Gemelli y afirmó que su experiencia durante la enfermedad lo acercó a quienes enfrentan problemas de salud y condiciones de fragilidad.

Ciudad del Vaticano, 18 de octubre de 2026.— El papa León XIV reapareció este domingo ante los fieles durante el rezo del Ángelus, después de superar una etapa delicada de salud que requirió una intervención quirúrgica en Roma. En su primer encuentro público tras abandonar el Hospital Policlínico Agostino Gemelli, agradeció las muestras de solidaridad recibidas durante su recuperación y anunció que retomará sus responsabilidades de manera progresiva.

Desde la ventana del Palacio Apostólico, frente a miles de personas congregadas en la plaza de San Pedro, el pontífice expresó su reconocimiento a quienes lo acompañaron espiritualmente durante los días de hospitalización. También dedicó palabras de agradecimiento a los médicos, enfermeros y trabajadores sanitarios que participaron en su atención.

“Deseo agradecer a todos los que en estos días han orado por mí. Realmente he sentido su apoyo. ¡Gracias!”, manifestó al concluir la oración mariana, en un mensaje que puso en primer plano la importancia que atribuye al acompañamiento de los fieles durante una circunstancia personal de especial vulnerabilidad.

El agradecimiento se extendió al equipo del Hospital Gemelli, donde fue sometido a una operación el martes 13 de octubre. La intervención consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho, afectado por un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de tumor maligno. El Vaticano informó de su salida del hospital el sábado 17 de octubre, después de que su evolución permitiera continuar la recuperación fuera del centro médico.

“Expreso mi especial agradecimiento a los médicos, enfermeros y a todo el personal del Policlínico Gemelli”, señaló León XIV, al reconocer la atención recibida durante su estancia hospitalaria.

Más allá de informar sobre su regreso paulatino a las actividades, el Papa compartió una reflexión sobre el significado personal de atravesar una enfermedad. La experiencia, explicó, le permitió sentirse especialmente cercano a las personas que viven con padecimientos físicos y a quienes enfrentan situaciones que limitan su bienestar y su autonomía.

“Esta experiencia me ha hecho sentir de manera especial la cercanía con quienes atraviesan la enfermedad y una condición de dolencia”, expresó.

Sus palabras trasladaron la atención de su propia recuperación a la realidad de millones de personas que conviven con enfermedades, discapacidades y procesos médicos prolongados. En ese sentido, el mensaje también reconoció la importancia de quienes acompañan a los pacientes, desde sus familias hasta el personal de salud que trabaja en hospitales y centros de atención.

El pontífice aseguró que, después de superar esta etapa, volverá gradualmente a sus compromisos. “Una vez superada esta delicada etapa, como saben, ahora retomaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y de sus oraciones”, afirmó ante los asistentes.

La declaración apunta a una reincorporación progresiva, no a la reanudación inmediata de toda su agenda. La evolución médica y las indicaciones de sus especialistas serán factores relevantes para determinar el ritmo de sus próximos compromisos públicos.

La recuperación del Papa también mantiene la atención sobre sus actividades internacionales previstas para noviembre. Entre ellas figura un viaje pastoral a Uruguay, Argentina y Perú, programado del 6 al 17 de ese mes. Sin embargo, su reaparición durante el Ángelus no constituye por sí misma una confirmación definitiva de que todos los compromisos anunciados se realizarán sin cambios.

El regreso a la ventana del Palacio Apostólico tuvo lugar ante una multitud de peregrinos, religiosos, familias y visitantes que acudieron a la plaza de San Pedro para participar en la oración dominical. La presencia del pontífice representó su primer encuentro público con los fieles después de la operación y de recibir el alta hospitalaria.

Durante el Ángelus, León XIV también abordó el mensaje del Evangelio correspondiente a la jornada, centrado en la enseñanza de Jesús sobre dar al César lo que corresponde al César y a Dios lo que corresponde a Dios. En su reflexión, llamó a actuar con sinceridad, sin hipocresía ni ambiciones injustas, y a colocar la justicia por encima de los intereses personales.

La jornada coincidió, además, con la celebración de la Jornada Mundial de las Misiones, que en 2026 alcanzó su centenario. El Papa invitó a la Iglesia a mantenerse fiel a su misión de anunciar el Evangelio y pidió oraciones para que esa tarea continúe.

Al terminar su intervención, volvió a agradecer a quienes estuvieron pendientes de su estado de salud y deseó un buen domingo a los presentes. Su mensaje combinó el reconocimiento al personal sanitario, la gratitud por el respaldo espiritual y la intención de regresar progresivamente a sus labores al frente de la Iglesia católica.

La experiencia de hospitalización dejó así una reflexión que va más allá de su situación personal: la enfermedad puede hacer más visible la fragilidad humana y reforzar la cercanía con quienes atraviesan momentos difíciles. León XIV pidió continuar acompañándolo con oraciones mientras avanza en su recuperación, al tiempo que expresó su solidaridad con todas las personas que viven con algún padecimiento.

La atención permanece ahora en su evolución y en la manera en que reorganizará sus compromisos durante las próximas semanas. Por el momento, el mensaje del pontífice es claro: su intención es regresar a sus actividades paso a paso, con prudencia y con el apoyo espiritual que, aseguró, ha sentido durante estos días.