*En el Senado, legisladoras y autoridades electorales señalaron que garantizar la representación de las mujeres requiere atender la violencia política de género y avanzar hacia una distribución equitativa del poder.
Escrito por Georgina Monroy Vázquez
16.10.2026 /CimacNoticias.com/ La representación política de las mujeres en México enfrenta desafíos que van más allá de alcanzar la paridad numérica. La violencia política por razón de género, las dificultades para acceder a candidaturas y los rezagos en el ámbito municipal evidencian los obstáculos que persisten para garantizar su participación en condiciones de igualdad.
Durante el conversatorio Nosotras en la paridad vertical y horizontal rumbo a 2027, realizado en el Senado de la República, mujeres que ocupan cargos públicos y espacios vinculados con la participación política coincidieron en la necesidad de fortalecer los mecanismos para prevenir y denunciar la violencia, así como impulsar una distribución equitativa del poder.
La presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género del Senado, Martha Lucía Mícher Camarena, advirtió que la violencia política comienza en los partidos y puede presentarse antes, durante y después de que una mujer busca una candidatura.
Ante este panorama, propuso crear una red de mujeres de todas las entidades del país y elaborar una cartilla sobre sus derechos políticos. También adelantó que impulsará un exhorto para precisar ante qué instancias debe denunciarse la violencia política y un punto de acuerdo para aclarar qué autoridad emite, en cada entidad federativa, la constancia de no ser deudor alimentario.
Paridad sustantiva, más allá de los números
La consejera del Instituto Nacional Electoral (INE), Carla Humphrey Jordan, destacó que actualmente las mujeres representan casi 54 por ciento de las legislaturas locales y que México cuenta con 13 gobernadoras. Sin embargo, identificó el ámbito municipal como uno de los principales pendientes para alcanzar la paridad, donde también se registra mayor violencia por razón de género.
La titular de la Unidad Técnica para la Igualdad de Género del Senado, Flor Dessiré León Hernández, explicó que el conversatorio busca intercambiar experiencias, identificar buenas prácticas y reconocer los desafíos que enfrentan las mujeres que aspiran a ocupar cargos públicos y espacios de toma de decisiones.
En tanto, la integrante del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), Martha Clara Ferreyra Beltrán, subrayó la importancia de las recomendaciones internacionales que pueden traducirse en obligaciones para los Estados y contribuir al avance de la paridad.
La presidenta de la Comisión de Pueblos Indígenas y Afromexicanos, Edith López Hernández, llamó a visibilizar las luchas de las mujeres de comunidades originarias, quienes durante años han sido reducidas al folclor.
Por su parte, la senadora de Movimiento Ciudadano, Amalia García Medina, consideró que estos encuentros permiten identificar avances, dificultades e incluso retrocesos en las distintas regiones del país. Gabriela Pinedo Morales, de Morena, señaló que las mujeres que participan en la vida pública enfrentan un doble escrutinio y llamó a reconocer sus trayectorias e identidades.
A 73 años del reconocimiento del voto de las mujeres, persisten desafíos
En el marco del 73 aniversario del reconocimiento constitucional del derecho de las mujeres al voto, que se conmemora el 17 de octubre, el Senado también recordó la lucha histórica que permitió su incorporación formal a la ciudadanía política en México.
En 1953 se reconoció constitucionalmente el derecho de las mexicanas a votar y ser electas, resultado de décadas de organización y exigencias de las mujeres por participar en las decisiones públicas.
La senadora Martha Lucía Mícher Camarena afirmó que este reconocimiento no fue una concesión, sino el ejercicio de derechos ciudadanos. A su vez, la senadora Juanita Guerra Mena, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), destacó que la conquista del voto y el derecho a ser candidatas representó un momento trascendental para la lucha feminista mexicana.
No obstante, las legisladoras advirtieron que el reconocimiento formal de los derechos políticos no elimina las desigualdades ni garantiza condiciones seguras para ejercerlos.
La senadora Laura Esquivel Torres, del Partido Acción Nacional (PAN), cuestionó el alcance de las conmemoraciones cuando persiste el temor a la violencia, las desapariciones y la incertidumbre de las familias que buscan a sus hijas.
Mely Romero Celis, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sostuvo que la paridad en los cargos no siempre se traduce en igualdad en el ejercicio del poder. También señaló que las mujeres en espacios públicos continúan enfrentando hostigamiento y descalificación.
Por su parte, Amalia García Medina recordó que el derecho a votar y ser elegidas constituye una garantía política fundamental, conquistada frente a una cultura patriarcal que históricamente ha intentado marginar a las mujeres.
A más de siete décadas del reconocimiento del sufragio femenino, los desafíos señalados en el Senado muestran que la participación política no puede medirse únicamente por el número de mujeres que llegan a los cargos públicos. Garantizar su permanencia, seguridad y capacidad de decisión también forma parte de la construcción de una democracia en condiciones de igualdad.

