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12.03.2026 Ciudad de México.— La mayoría de las figuras públicas en México no está suficientemente preparada para enfrentar entrevistas con los medios de comunicación. Así lo revela la Primera Encuesta Nacional Diagnóstico de Voceros en México, un estudio realizado entre periodistas del país que advierte sobre deficiencias estructurales en la comunicación de líderes políticos, empresariales y sociales.
El sondeo, elaborado por la consultora especializada Media Training Lab y aplicado a 160 periodistas a nivel nacional durante febrero, muestra que casi seis de cada diez comunicadores consideran que los voceros carecen de las herramientas básicas para responder con eficacia ante cuestionamientos de la prensa.
De acuerdo con los resultados, el 44.4 por ciento de los periodistas evaluó el nivel de preparación de los voceros como “regular”, mientras que un 15.3 por ciento considera que enfrentan las entrevistas de manera “mala”. En contraste, el 36.1 por ciento opinó que llegan bien preparados y apenas un 4.2 por ciento considera que su desempeño es deficiente en extremo.
Para Gerardo Soriano Palma, director de Media Training Lab, los resultados reflejan una debilidad estructural en la manera en que líderes e instituciones se relacionan con los medios de comunicación.
“Este déficit estructural en la interacción de los líderes con la prensa refleja un fallo sistémico en la profesionalización de la voz institucional”, advirtió Soriano al presentar los resultados del diagnóstico.
El especialista explicó que esta situación puede afectar directamente la capacidad de influencia de los líderes y organizaciones que representan, ya que una mala comunicación pública debilita su credibilidad y dificulta transmitir con claridad sus mensajes ante la opinión pública.
Uno de los principales problemas detectados por los periodistas es la dificultad de los voceros para explicar de manera clara los mensajes clave de sus organizaciones. El 62.5 por ciento de los encuestados identificó esta habilidad como la principal debilidad de quienes representan a instituciones o figuras públicas frente a los medios.
En segundo lugar aparece la falta de preparación para enfrentar escenarios de crisis, señalada por el 37.5 por ciento de los periodistas. Otros aspectos señalados incluyen el uso de un lenguaje corporal poco efectivo, mencionado por el 12.5 por ciento, así como problemas para controlar los nervios durante las entrevistas, identificado por el 6.9 por ciento.
Soriano explicó que la incapacidad para comunicar con claridad puede interpretarse como una forma de negligencia comunicativa, ya que muchos voceros recurren a tecnicismos o explicaciones ambiguas que terminan por confundir al público en lugar de informar.
“La crisis se presenta cuando los líderes no pueden explicar la visión de su organización sin perderse en tecnicismos o ambigüedades”, señaló.
La encuesta también analizó cuáles son las habilidades que los periodistas consideran necesarias para los voceros en los próximos años. Más de la mitad de los encuestados, el 51.4 por ciento, considera que los portavoces deben mejorar su desempeño en entornos digitales y redes sociales.
En segundo lugar, el 31.9 por ciento señaló la necesidad de una mayor preparación en el análisis de la coyuntura política, mientras que el 18.1 por ciento expresó interés en una mayor presencia de mujeres en roles de vocería.
Otros periodistas señalaron que les gustaría ver líderes más empáticos y emocionales al comunicar, tendencia mencionada por el 15.3 por ciento de los participantes. En menor medida, el 8.3 por ciento consideró que se requieren voceros con perfiles más técnicos y especializados.
Para Media Training Lab, estos resultados sugieren que el perfil del vocero moderno debe adaptarse a un entorno informativo cada vez más complejo, donde la reputación de las organizaciones se construye simultáneamente en medios tradicionales, plataformas digitales y redes sociales.
Según Soriano, los portavoces del futuro deberán ser capaces de responder con rapidez en contextos altamente politizados y mantener una estrategia de comunicación que funcione en múltiples canales al mismo tiempo.
La consultora explicó que el objetivo de este diagnóstico es evidenciar los retos que enfrentan las instituciones mexicanas en materia de comunicación pública y promover una mayor profesionalización de quienes actúan como intermediarios entre las organizaciones y la opinión pública.













