*Hace falta mucha difusión sobre este desorden.
/ Mirtha Hernández /
Uno de los mayores estigmas que hay en torno a la depresión es que ésta no es real, “como no da fiebre, no saca ronchas”, las personas creen que quien la padece sólo quiere llamar la atención, aseguró el director de la Fundación Mexicana de Lucha contra la Depresión, David Trejo Moreno.
El experto afirmó que hace falta mucha difusión sobre este trastorno del estado de ánimo que afecta la manera en cómo pensamos, sentimos y actuamos. Entre sus principales síntomas está la anhedonia (incapacidad por sentir placer por actividades que normalmente son gratificantes), el aislamiento, los cambios en el sueño (ya sea que se duerme más o no se duerme), así como la ansiedad y los ataques de pánico.
Dicho trastorno, añadió, también se ha visto como un pecado. Por ejemplo, entre los pecados capitales se habla de la pereza, y se detalla como el estado en que la gente no tiene ganas de hacer nada, quiere estar acostado, dormir mucho, que son los mismos síntomas de la depresión.
Al participar en el programa de Radio UNAM, Vida cotidiana, Sociedad en Movimiento, organizado por la Escuela Nacional de Trabajo Social, titulado “Depresión y salud mental sin estigmas”, indicó que otras ideas erróneas son que se piensa que esa enfermedad sólo la sufren “personas débiles”, lo cual ha generado que más hombres que la presentan se suiciden. Con frecuencia se les dice a quienes lo padecen que “le echen ganas”, como si sólo presentaran flojera.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 332 millones de personas en el orbe presentan este trastorno, es decir, el 4 % de la población. Además, se reporta que el suicidio es la tercera causa de muerte en jóvenes de entre 15 a 29 años, pero cerca del 73.9 % de los casos de depresión en América Latina y el Caribe no reciben tratamiento.
Trejo Moreno abundó en que esta enfermedad se presenta en infantes, adolescentes y adultos. Entre las niñas y los niños, así como en los jóvenes ha aumentado debido a que se aíslan por el uso de las redes sociales.
“En las y los niños se manifiesta más como agresividad, y no son atendidos por estar deprimidos sino por ser agresivos”, aseveró el experto.
De igual forma, explicó que la Fundación que dirige tiene 17 años dedicada a informar y dar difusión acerca de ese trastorno, brindar atención psiquiátrica, psicológica, terapia de pareja, y trabajar con diversos niveles de gobierno e instituciones como la Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades, a fin de dar tratamiento a alumnos que lo requieran. Su sitio web es sindepre.org
Gaceta UNAM












