Pese a discurso del gobierno, México carece de protección a mujeres periodistas: CIMAC

*El pasado 10 de diciembre de 2024, 37 mujeres periodistas, abogadas y defensoras de derechos humanos entregaron una carta a la mandataria solicitando una reunión.

/ Escrito por Wendy Rayón Garay /

05.03.2026 /CimacNoticias.com/Ciudad de México.— De acuerdo con Cirenia Celestino Ortega, periodista y directora de Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), existe una contradicción entre el discurso oficial de Gobierno de México, de Claudia Sheinbaum Pardo y la realidad que enfrentan las mujeres periodistas, porque en narrativa las pone en el centro pero su gobierno ha sido el más letal para el ejercicio del oficio.

Esto fue señalado durante la presentación que realizó Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC) de su informe “Entre el discurso y la desprotección” el cual también contó con la participación de Mayra Sánchez Mora, coordinadora del Programa de Libertad de Expresión y Género; la periodista María del Refugio Martínez Guardado; así como la académica y documentalista Yennué Zárate Valderrama.

Esta situación no es ajena a Sheinbaum, presidenta de México, porque el pasado 10 de diciembre de 2024, 37 mujeres periodistas, abogadas y defensoras de derechos humanos entregaron una carta a la mandataria solicitando una reunión con ella y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, para dialogar sobre el reconocimiento de la labor de las mujeres periodistas en México.

Pero fue hasta el pasado 20 de febrero de 2026 que durante su conferencia Matutina en el estado de Guanajuato donde se encontraba de visita, que la periodista Alfonsina Ávila cuestionó sobre el estatus de dicha reunión ante la urgencia de los casos de violencia contra mujeres periodistas.

Durante ese tiempo sin recibir respuesta, CIMAC documentó que durante el primer año del sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo, de enero a diciembre de 2025, acontecieron 338 agresiones contra mujeres periodistas. Esto representa un aumento respecto al mismo periodo de la administración de su antecesor Andrés Manuel López Obrador y del 2020, al año que anteriormente había sido considerado el más peligroso para las periodistas.

Desde la perspectiva de Celestino Ortega el Informe de CIMAC cuestionó si el reconocimiento simbólico de las mujeres generado desde el Gobierno de México, incide realmente en la protección de las mujeres periodistas y enfatizó que la violencia contra periodistas no es aislada, sino un fenómeno estructural donde las agresiones responden a disputas de poder y desigualdades que buscan limitar quién puede hablar y qué puede decir, así como la obstaculizar la libertad de expresión.

Por su parte, Mayra Sánchez Mora, coordinadora del Programa de Libertad de Expresión y Género de CIMAC, confirmó que existe una contradicción entre el discurso y la desprotección de mujeres periodistas, incluso describió que los datos documentados por la organización indican que se realiza un ataque cada 26 horas, lo que señala que la violencia no va en disminución.

Algunos patrones y tendencias que CIMAC documentó fue que las agresiones se concentran en las fuentes de política, corrupción, fiscalización del poder y narcotráfico, por lo cual la violencia busca enviar un mensaje de que hay temas que las mujeres no pueden investigar, esto a través de violencia machista y misógina que cuestiona la capacidad de las mujeres periodistas.

Sánchez Mora apuntó que la violencia responde a una disputa en el espacio público. Aunque existen mecanismos de protección que han salvado la vida de varias mujeres, indicó que estos operan desde lógicas que no incorporan la perspectiva de género, por lo que la protección solo es reactiva y centrada en medidas individuales.

También apuntó que no solo hay ausencia de medidas, sino lentitud en la capacidad de respuestas y la falta de reconocimiento al impacto integral que tiene la violencia en la vida de las mujeres periodistas. Apuntó que no basta con que en el discurso se hable de mujeres si el Estado mexicano no garantiza las condiciones para que ellas puedan ejercer su labor libres de violencia, por lo cual desde CIMAC exigieron coherencia entre la palabra y la acción.

Entre los hallazgos de CIMAC destacan tres indicadores de violencia alarmantes: la concentración de agresiones en contextos políticos, procesos electorales y seguridad pública donde las personas agresoras son las personas funcionarias municipales y estatales que quieren controlar la narrativa.

El segundo patrón preocupante señaló la coordinadora, fue la estigmatización de las mujeres periodistas ya que las agresiones ocurren con campañas de desprestigio que cuestionan la credibilidad y emplean ataques misóginos y sexistas, y finalmente, el acoso judicial como mecanismo de presión a través de demandas estratégicas lo cual produce un efecto inhibidor.

Foto: Ximena Adalí Valdés Vargas

María Martinez Guardado, una historia de cientos

A través de su medio independiente Péndulo Informativo, la periodista María Martínez Guardado, invitada a participar en la presentación de este Informe, señaló que puede seguir ejerciendo el periodismo desde el estado de Aguascalientes pero enfrenta acoso judicial por ejercer su derecho a la libertad de expresión y destacó que se trata de una forma de inhibir el ejercicio periodístico ya que tiene 14 carpetas de investigación activas en su contra.

La periodista también explicó que pese a lo que se menciona en el discurso oficial, el Estado ha sido omiso para atender la violencia contra las mujeres periodistas. Aludió que las cifras recabadas por CIMAC incluyen la historia de las mujeres periodistas con familias las cuales pueden llegar a destruirse ante la indiferencia del Estado.

Agradeció a CIMAC por asumir el papel de protección destacando su labor como pionera en defensa de las mujeres periodistas. Añadió que dicha violencia no puede pasar desapercibida, mucho menos cuando se dirige a las mujeres, ya que no existen políticas públicas para su protección.

En su caso, describió que desde hace cuatro años recibe el acompañamiento de CIMAC quien ha asumido acciones que le corresponden al Estado como la atención psicosocial y judicial: “una mujer periodista difícilmente puede acceder a la justicia si no es con el acompañamiento de las organizaciones”.

Una violencia que tiene consecuencias para la democracia

La académica y documentalista Yennué Zárate Vaderrama, añadió que la violencia contra las mujeres periodistas tiene consecuencias para la democracia, pues intentar silenciar a una periodista mediante amenazas, estigmatización o violencia basada en el género vulnera los derechos individuales y limita el derecho de la sociedad a estar informada.

Particularmente, indicó que el Informe de CIMAC da cuenta del primer año del sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo, el cual pone en el centro la labor de las mujeres periodistas y los niveles de inseguridad y violencia hacia la prensa.

Detalló que los resultados de CIMAC llevan a pensar sobre cuáles son los cambios de un año a otro para contrarrestar la violencia contra las mujeres periodistas. Más allá de un registro de agresiones, calificó el Informe como un diagnóstico que indica el pulso de lo que sucede con las mujeres en el país a través de una perspectiva feminista para entender la situación diferenciada que viven.

Zárate Valderrama añadió que las mujeres periodistas ya no solo enfrentan una doble amenaza por su género y labor, sino que a esta se añade una tercera ante los retos de los mecanismos de respuesta del Estado. A esto se suma la falta de datos estadísticos en zonas consideradas como zonas de silencio donde no se proporciona información desagregada sobre violencia contra mujeres periodistas.

Foto: Ximena Adalí Valdés Vargas