Pese a que huracán Polo bajó a categoría 4 sigue siendo devastador .

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* El último aviso del Centro Nacional de Huracanes lo ubica como categoría 4, y se desplaza lentamente hacia el noroeste.

*La amenaza inmediata no está únicamente en el centro del ciclón, sino en el conjunto de lluvia, viento, oleaje y condiciones marítimas que su extensa circulación está generando sobre el litoral.

23.09.2026 Mexico.- El huracán Polo disminuyó este miércoles 23 de septiembre a categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, después de haber alcanzado durante las últimas horas una intensidad extraordinaria como categoría 5 frente a las costas del Pacífico mexicano. Aunque el ciclón comenzó a perder fuerza, continúa siendo un huracán mayor y las autoridades mantienen la vigilancia debido a las lluvias intensas, vientos fuertes, oleaje elevado y posibles inundaciones y deslaves que puede generar en varios estados.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) informó en su aviso de las 09:00 horas, tiempo del centro de México, que Polo presentaba vientos máximos sostenidos de 240 kilómetros por hora, con rachas superiores, y una presión central mínima de 927 milibares. Su centro se encontraba aproximadamente a 255 kilómetros al sur de Zihuatanejo, Guerrero, y a 480 kilómetros al sureste de Manzanillo, Colima. El sistema avanzaba hacia el noroeste a unos 7 kilómetros por hora.

La actualización confirma que Polo ya no se encuentra “estacionado”, como se describía durante su fase de máxima intensidad. Ahora mantiene un desplazamiento lento hacia el noroeste y, de acuerdo con el pronóstico oficial, ese movimiento continuará durante este jueves. Posteriormente se prevé un desplazamiento general hacia el oeste-noroeste durante el viernes y el fin de semana.

El NHC mantiene la previsión de que el núcleo de Polo permanezca mar adentro, aunque muy cerca de la costa del suroeste mexicano durante las próximas 24 a 48 horas. Por el momento no se pronostica que el centro del huracán toque tierra, pero las condiciones asociadas al sistema sí representan un riesgo para las poblaciones costeras.

La intensidad que alcanzó Polo durante el martes fue excepcional. El ciclón llegó a categoría 5 con vientos máximos sostenidos de aproximadamente 285 kilómetros por hora y una presión central de 892 milibares, mediciones obtenidas mediante reconocimiento aéreo de la NOAA. Sin embargo, esos valores corresponden al momento de máxima intensidad y no a las condiciones actuales del huracán.

Por ello, para este miércoles es importante no presentar a Polo como un huracán categoría 5 activo. Su condición vigente es categoría 4, aunque continúa dentro de la clasificación de huracán mayor y conserva una capacidad considerable para generar condiciones peligrosas. El NHC advierte que pueden presentarse fluctuaciones en su intensidad durante los próximos días y prevé que Polo permanezca como un huracán mayor.

La amenaza para México se concentra principalmente en Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco. El NHC mantiene una advertencia de tormenta tropical desde Técpan de Galeana, Guerrero, hasta Punta San Telmo, Michoacán, mientras que existe una vigilancia por condiciones de tormenta tropical desde el oeste de Punta San Telmo hasta Playa Pérula, Jalisco.

Las lluvias constituyen uno de los principales riesgos. El pronóstico del NHC contempla acumulados de entre 100 y 150 milímetros, con máximos aislados de hasta aproximadamente 200 milímetros, en zonas costeras de Guerrero hasta este jueves. Para sectores costeros de Michoacán, Colima y Jalisco se prevén acumulados de entre 50 y 100 milímetros. Estas precipitaciones pueden provocar inundaciones repentinas y deslaves, particularmente en zonas montañosas o de terreno inclinado.

En Guerrero, las autoridades estatales mantienen vigilancia permanente ante las condiciones generadas por Polo. El gobierno estatal reportó este miércoles que el huracán continúa provocando condiciones de lluvia y oleaje elevado, con posibilidad de precipitaciones moderadas a fuertes y puntualmente muy fuertes en regiones como Sierra, Costa Grande, Centro, Acapulco, Costa Chica y Montaña.

El mar representa otro de los peligros importantes. El NHC advierte que los swells generados por Polo pueden producir oleaje peligroso, corrientes de resaca y posibles inundaciones costeras. El reporte actualizado también señala que el oleaje asociado al ciclón continuará afectando sectores del litoral del suroeste mexicano durante los próximos días.

En reportes difundidos durante la mañana de este miércoles, se estimaron olas de entre siete y nueve metros en las costas de Colima, Michoacán y Guerrero, además de oleaje de dos a tres metros en sectores de Jalisco y Oaxaca. También se pronosticaron rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora en costas de Colima, Michoacán y Guerrero.

La situación exige precaución precisamente porque un huracán no necesita tocar tierra para generar efectos peligrosos. Las bandas externas de un ciclón pueden producir lluvias intensas, ráfagas, oleaje elevado y corrientes marinas peligrosas a considerable distancia del centro.

La Coordinación Nacional de Protección Civil mantiene el llamado a la población de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, particularmente en comunidades costeras y zonas susceptibles a inundaciones y deslaves, para mantenerse informada mediante los canales oficiales y atender cualquier instrucción de las autoridades.

Protección Civil también recomienda no ingresar al mar ni realizar actividades acuáticas mientras persistan las condiciones adversas, mantenerse alejado de playas, malecones, escolleras, rompeolas, muelles y desembocaduras, y evitar acercarse a la costa para observar el oleaje.

En tierra, el principal llamado es a no cruzar calles, ríos, arroyos, vados o pasos a desnivel inundados. En las zonas de ladera, las autoridades piden prestar atención a señales como grietas en el terreno, desprendimientos de tierra o rocas, inclinación de árboles o postes y cambios repentinos en el flujo del agua.

Polo protagonizó una intensificación extraordinariamente rápida desde el inicio de esta semana. En menos de 24 horas pasó de una condición de huracán mucho menor a convertirse en categoría 5, antes de comenzar a debilitarse. Ese comportamiento fue uno de los elementos que llevó a los servicios meteorológicos a mantener un seguimiento estrecho del sistema.

El hecho de que ahora sea categoría 4 no significa que el peligro haya terminado. La escala Saffir-Simpson mide principalmente la velocidad máxima sostenida del viento y no representa por sí sola todos los riesgos de un ciclón. Las inundaciones, deslaves, corrientes marinas y oleaje pueden continuar siendo peligrosos incluso cuando un huracán pierde una categoría.

Por ahora, la trayectoria oficial mantiene a Polo sobre el océano y sin un impacto directo previsto sobre las costas mexicanas. Sin embargo, su proximidad al litoral y su desplazamiento lento obligan a mantener la vigilancia durante las próximas horas.

La recomendación para las comunidades de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco es clara: extremar precauciones, evitar las zonas de playa y cuerpos de agua, mantenerse lejos de áreas susceptibles a inundaciones o deslaves y seguir únicamente los avisos del Servicio Meteorológico Nacional, Protección Civil y las autoridades locales.

Polo ya dejó atrás su máxima intensidad de 285 kilómetros por hora, pero este miércoles continúa siendo un poderoso huracán categoría 4 frente al Pacífico mexicano.