Piedras Negras rompe el silencio: el llanto de una niña desata indignación, protestas y exigencias de justicia

*La propia madre confirmó posteriormente que la niña había quedado nuevamente bajo su resguardo.

01.06.2026. Piedras Negras, Coahuila.- La escena quedó grabada en video y en cuestión de horas recorrió todo México. Una niña llorando desconsoladamente, aferrada a su madre, suplicando frente a policías municipales. Entre gritos y lágrimas, la menor relató un presunto abuso sexual ocurrido mientras permanecía bajo el cuidado de él.

Nadie en ese momento imaginó que aquel episodio, ocurrido afuera de un festival escolar en Piedras Negras, Coahuila, terminaría provocando protestas ciudadanas, bloqueos fronterizos y una fuerte presión pública sobre las autoridades encargadas de proteger a la infancia, que no habían actuado ante la denuncia a gritos de la niña.

Todo comenzó el pasado 26 de mayo, al término de un festival por el Día de las Madres. De acuerdo con la versión difundida por Vica Torres Arocha, madre de la menor, la niña comenzó a suplicarle que no la dejara ir con su padre, identificado como Eduardo Alejandro N , quien —según la mujer— había reaparecido recientemente después de permanecer alejado durante aproximadamente dos años.

El hombre llegó acompañado de otros sujetos y buscó llevarse a la menor. En medio de la discusión, la niña rompió en llanto y comenzó a decir frente a policías municipales que no quería regresar con él. En uno de los videos difundidos posteriormente en redes sociales, la menor relató a una mujer policía un presunto episodio de abuso.

“Yo me desperté de golpe y veo que me estaba tocando mis partes íntimas”, dijo la niña en la grabación que después se viralizó en distintas plataformas digitales.

Las imágenes provocaron conmoción inmediata. En el video puede observarse a la menor llorando desesperadamente mientras su madre exige a los agentes que intervengan. Sin embargo, según denunció Vica Torres, las autoridades presentes no actuaron para impedir que la niña fuera entregada nuevamente a su padre.

La madre sostuvo posteriormente que intentó denunciar el caso ante diversas instancias oficiales, incluida la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia, pero aseguró que no recibió atención inmediata. También afirmó sentirse atemorizada por el daño emocional que, según dijo, estaba sufriendo su hija.

La difusión de los videos detonó una ola de indignación en Piedras Negras. Durante el fin de semana, decenas de ciudadanos comenzaron a convocarse mediante redes sociales para exigir justicia y protección para la menor. La protesta creció rápidamente hasta convertirse en una marcha que recorrió distintos puntos de la ciudad fronteriza.

La noche del sábado, los manifestantes llegaron hasta el Puente Internacional II, uno de los cruces fronterizos más importantes entre Coahuila y Texas. Ahí bloquearon parcialmente el paso vehicular mientras lanzaban consignas en apoyo a la niña y reclamaban la actuación de policías y autoridades de protección infantil.

Videos de la protesta mostraron largas filas de automóviles detenidos mientras los manifestantes exigían una investigación inmediata. La movilización colocó el caso en la conversación nacional y multiplicó la presión sobre las autoridades estatales.

Conforme el caso ganaba atención pública, comenzaron también los deslindes políticos. El alcalde de Piedras Negras, Carlos Jacobo Rodríguez González, emitió un comunicado para aclarar que Eduardo Alejandro Morales Cervera no mantiene relación laboral, contractual ni de representación con la administración municipal.

En el mismo documento, el edil explicó que Juan Porfirio Morales Cervera fungió como asesor jurídico y apoderado legal del municipio únicamente entre el 1 de enero y el 10 de marzo de 2025. Además, acusó la existencia de campañas de desinformación en redes sociales dirigidas contra su gobierno.

Mientras tanto, la presión ciudadana siguió creciendo en plataformas digitales, donde miles de usuarios compartieron los videos de la menor y cuestionaron la actuación de las autoridades presentes durante el momento en que la niña pidió ayuda públicamente.

Horas después de las protestas y de la viralización nacional del caso, comenzó a circular información sobre la intervención de autoridades estatales y organismos de protección infantil. La propia madre confirmó posteriormente que la niña había quedado nuevamente bajo su resguardo.

Hasta ahora, las autoridades de Coahuila no han informado públicamente sobre posibles imputaciones penales contra el padre señalado. Tampoco se han dado a conocer detalles oficiales sobre el avance de las investigaciones relacionadas con las acusaciones de abuso sexual denunciadas por la menor.

El caso ha provocado un fuerte debate sobre la respuesta institucional ante denuncias realizadas directamente por niñas y niños, así como sobre el papel de policías y organismos de protección infantil en situaciones de riesgo.