Podcast de análisis político, faltos de perspectiva de género en elecciones 2024: Observatorio Medios

*Un monitoreo revela que de los 36 podcast nacionales analizados el 66% no brindó información suficiente para entender la perspectiva de género y 58% mantuvieron una postura conservadora respecto a reconocer las cualidades y liderazgo de las candidatas presidenciales en el proceso electoral de 2024.

/Escrito por Wendy Rayón Garay /Foto de CoWomen: https://www.pexels.com/es-es/foto/personas-frente-a-microfono-negro-2041381/

01.12.2024/Cimac Noticias.com/ Ciudad de México.- “Es la heredera de López Obrador, todo: forma y fondo, un evento de López Obrador, se lo prestó a Claudia Sheinbaum, una réplica”, afirma uno de los conductores de un podcast nacional que tiene casi medio millón de seguidores. Esto no es sólo una frase, es ejemplo de cómo los programas semanales informativos y de análisis político en formato de podcast carecieron de perspectiva de género durante las elecciones de 2024.

El 1 de marzo de este año iniciaron las campañas políticas a la presidencia de México y, por primera vez en la historia del país, dos mujeres contendieron como las favoritas: Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz, candidata de la coalición “Fuerza y corazón por México”, y Claudia Sheinbaum Pardo, de la coalición “Juntos hacemos historia”, quien resultó ganadora.

Es en este contexto que los Observatorio de Medios para la Reputación de las Organizaciones de la Universidad Autónoma de Guerrero (OMERO-UAGro) y de Medios de la Universidad La Salle de Acapulco, Guerrero, hicieron un monitoreo aleatorio de podcast nacionales del 5 de marzo al 30 de mayo. Se eligieron seis episodios de seis podcasts: Seminario Gatopardo, Política Deja Vú, Atando Cabos, Dealy Expansión, Aristegui CNN Español y El Café de la mañana.

Fuente: Monitoreo de Observatorio de Medios para la Reputación de las Organizaciones de la Universidad Autónoma de Guerrero (OMERO-UAGro) y de Medios de la Universidad La Saye de Acapulco.

De los resultados del monitoreo destacan que el 66.7% de los podcast no proporcionó información clara y accesible sobre temas de género, limitando la sensibilización del público respecto a la relevancia de la perspectiva de género. Además, más de la mitad de los podcasts (58.3%) carecieron de análisis críticos que enaltezcan las cualidades de liderazgo e intelectuales de las candidatas, perpetuando narrativas simplistas o sesgadas.

Fuente: Monitoreo de Observatorio de Medios para la Reputación de las Organizaciones de la Universidad Autónoma de Guerrero (OMERO-UAGro) y de Medios de la Universidad La Saye de Acapulco.

Otros datos destacables son que sólo el 44.4% de los episodios mencionaron la importancia del respeto a la diferencia y a la diversidad; mientras que únicamente el 22.2% de los podcasts mencionaron el contexto histórico o geográfico al hablar de las candidatas, lo que limita la representación integral de su participación​.

Fuente: Monitoreo de Observatorio de Medios para la Reputación de las Organizaciones de la Universidad Autónoma de Guerrero (OMERO-UAGro) y de Medios de la Universidad La Saye de Acapulco.

Al respecto Guadalupe Francisco Cabañas, presidenta de la Red de Periodistas Guerrerense con Visión de Género, apuntó que resulta importante analizar cómo es que medios de comunicación tan populares, gracias al uso masificado de internet, como son los podcast, abordaron el desempeño de las candidatas desde sus estilos, el comunicar y si lo hicieron o no con responsabilidad y perspectiva de género, ya que al final del dia cualquier tipo de medio que no tenga en mesa los discursos de género sólo perpetúan la invisibilización de las mujeres.

«Es fundamental que el periodismo y cualquier rama de la comunicación incluyan la perspectiva de género, porque necesitamos trabajar en narrativas de paz y de igualdad de oportunidades. En el periodismo, esto es aún más crucial, ya que permite contar historias diferentes, donde las mujeres no solo sean la fuente, sino que se visibilicen sus múltiples facetas, como profesionistas y en sus historias de esfuerzo y éxito, que muchas veces han sido invisibilizadas por la predominancia de las narrativas masculinas», agregó la periodista.

De acuerdo con la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia el uso de estereotipos de género, como la subordinación femenina, por parte de los medios de comunicación se considera violencia mediática y por tratarse de candidatas a un puesto de elección popular, también podría ser violencia política contra las mujeres en razón de género.

En ese sentido el Instituto Nacional Electoral (INE) recibió 205 quejas de Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género durante el proceso electoral pasado, según una nota publicada por Animal Político. Los medios de comunicación se ubicaron como la segunda vía más frecuente para agredir a las candidatas, acumulando el 18% del total de las quejas.

Lenguaje inclusivo y no sexista

Por otra parte, a pesar de que contendieron a la presidencia de México dos candidatas y un candidato, el monitoreo de los observatorios guerrerenses evidenció que no todos los episodios tuvieron un lenguaje incluyente y no sexista. El 5.6% de los podcasts tuvo expresiones sexistas y usó predominantemente el genérico masculino.

Fuente: Monitoreo de Observatorio de Medios para la Reputación de las Organizaciones de la Universidad Autónoma de Guerrero (OMERO-UAGro) y de Medios de la Universidad La Saye de Acapulco.

Asimismo, un 11.1% atribuyó los méritos o logros de las candidatas a figuras masculinas, destacando especialmente la vinculación de Claudia Sheinbaum con el expresidente Andrés Manuel López Obrador. También en varios episodios se describió a Sheinbaum como “fría y distante”, una crítica emocionalmente cargada, y a Gálvez, como “coloquial” o poco seria, lo cual afectaría la percepción de su liderazgo político ante la opinión pública.

Al respecto Cabañas sostuvo que «el uso genérico masculino en la producción de mensajes contribuye a la invisibilización de las mujeres en el espacio público porque perpetúa la idea de que los hombres son los protagonistas o sujetos principales en lugar de reconocer los logros y la presencia de las mujeres. Este uso refuerza el patriarcado y el machismo presentes en todos los sectores, incluyendo el periodismo, donde la falta de un enfoque de género y la ausencia de capacitación en esta área contribuyen a mantener estas prácticas discriminatorias».

Guadalupe Francisco Cabañas, presidenta de la Red de Periodistas Guerrerenses Visión de Género, durante entrevista. Crédito: Perla Abigail Romero Flores.

De igual forma, la también maestra en Comunicación y Relaciones Públicas dijo que “para identificar si un mensaje es sexista, es fundamental revisar si perpetúa estereotipos negativos de género, si contribuye a la violencia o revictimización, y si respeta los derechos humanos y la privacidad de las personas. Los mensajes deben ser libres de violencia, estereotipos y deben tener un enfoque de derechos humanos. Es crucial que visibilicen positivamente a las personas y respeten su autonomía e imagen”.

El uso del lenguaje incluyente no es sólo una recomendación de Cabañas, la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres señala que las autoridades deben “velar por que los medios de comunicación transmitan una imagen igualitaria plural […] y eviten la utilización sexista del lenguaje”.

Comunicación con perspectiva de género 

Luego del análisis del monitoreo de los podcast y de las reflexiones de la especialista entrevistada, es posible pensar que luego de tantos avances humanos y mujeres en posiciones poderosas, eso del machismo quedó atrás; sin embargo, los medios siguen reproduciendo formas sexistas sea de manera explícita o sutil, mediante narrativas que invisibilizan y estereotipan a las mujeres. Por ello es importante que cuando se elaboren contenidos se hagan siempre con perspectiva de género.

Para avanzar en esa materia se puede utilizar la Comunicación Responsable con Perspectiva de Género (CRGen). De acuerdo con las académicas Aleida Leticia Tello Divicino y Mónica Violeta Morales Jiménez, en su artículo Propuesta teórico-práctica para la incorporación de la perspectiva de género en los estudios de comunicación responsable, la CRGen:

“no solo se refiere a la interacción respetuosa y justa entre los géneros, sino también a cómo se aborda la desigualdad y las relaciones asimétricas entre hombres y mujeres. Al incluir la perspectiva de género, se busca identificar y romper con formas de discriminación y violencia simbólica normalizadas en los discursos públicos y privados. Esto se logra mediante la identificación y eliminación de estereotipos de género, el uso de lenguaje incluyente y no sexista, y la implementación de acciones afirmativas para la igualdad de género”.

Esto quiere decir que los medios tienen un impacto significativo en moldear la opinión pública y, por lo tanto, deben evitar críticas a figuras femeninas por el simple hecho de ser mujeres, se pueden hacer críticas sobre una figura pública sin necesidad de ejercer violencia o caer en estereotipos.

Guadalupe Cabañas abonó diciendo “para garantizar una comunicación con perspectiva de género, es fundamental implementar varias estrategias clave. Primero, es esencial la capacitación continua en derechos humanos y perspectiva de género para todos los profesionales de los medios. Esto no solo involucra a los periodistas, sino también a quienes tienen el poder de influir en la narrativa mediática. Además, se requiere revisar y adaptar el marco legal para asegurar que los medios cumplan con los estándares de igualdad y no reproduzcan prácticas discriminatorias”.

Agregó: “es crucial también desagregar datos por sexo en las estadísticas y evitar el lenguaje sexista y los estereotipos que perpetúan la violencia. Los medios deben visibilizar los logros y la presencia de las mujeres en sus narrativas y contar sus historias con un enfoque profesional y social que respete sus derechos humanos. Solo a través de un compromiso serio con estas prácticas se podrá avanzar hacia una comunicación más equitativa y libre de violencia».

Nota: El monitoreo no es público y se basó en los rasgos y subrasgos definidos dentro del marco de la Comunicación Responsable con Perspectiva de Género, mismos que se describen a continuación:

  • Verosimilitud: Verificar si la información presentada sobre las candidatas era precisa y confiable.
  • Inclusión: Analizar si se daba espacio a la participación de diversas voces femeninas y temas de interés para las mujeres.
  • Contextualización histórica: Revisar si los discursos situaban adecuadamente los logros de las candidatas en el contexto de los avances históricos de las mujeres en la política.
  • Pensamiento crítico: Identificar si los podcasts cuestionaban de manera reflexiva las narrativas machistas o discriminatorias.
  • Contextualización: Evaluar si los comentarios y análisis ofrecían un marco comprensible sobre los retos específicos enfrentados por las mujeres en política.
  • Resignificación de la comunicación: Detectar intentos por replantear o transformar las narrativas tradicionales hacia una visión más inclusiva y equitativa.
  • Contextualización del discurso: Observar si las declaraciones de las candidatas eran entendidas y analizadas dentro del contexto político y social actual.
  • Información-sensibilización: Evaluar si los podcasts no solo informaban, sino también educaban y sensibilizaban a la audiencia sobre temas de género.
  • Desconocimiento de la perspectiva de género (PG): Identificar casos en los que los discursos mostraban una falta de formación en temas de género, reflejando desconocimiento o manejo incorrecto.
  • Expresiones sexistas: Analizar la presencia de lenguaje discriminatorio o frases estereotipadas dirigidas hacia las candidatas.
  • Dependencia al sexo masculino: Examinar si los discursos referían el éxito de las candidatas como resultado de la influencia de figuras masculinas.
  • Uso del genérico masculino y falta de concordancia: Revisar si se empleaban términos masculinos de manera genérica, ignorando la existencia de alternativas inclusivas.
  • Minusvaloración de las mujeres: Observar si los análisis restaban importancia a las capacidades o logros de las candidatas por su género.