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26.05.2026.- Hasta ahora, el papa León XIV no ha mencionado de manera directa a Donald Trump en el texto o el mensaje por la encíclica “Magnifica Humanitas”, ni lo acusa explícitamente de usar inteligencia artificial para generar violencia. Sin embargo, analistas, medios europeos y observadores del Vaticano han interpretado varios pasajes como una crítica indirecta al clima político y tecnológico impulsado desde Estados Unidos durante la presidencia de Trump.
La inferencia surge principalmente de tres ejes del documento.
El primero es la advertencia contra el uso político y propagandístico de la IA. León XIV sostiene que la inteligencia artificial puede ser utilizada para manipular conciencias, fabricar desinformación y consolidar “formas de dominio moral y cultural”.
En la encíclica afirma que “quien controla la IA impondrá su visión moral”, frase que varios comentaristas vincularon con las campañas digitales, los deepfakes y la radicalización política asociada a sectores trumpistas y ultraconservadores en Estados Unidos.
El segundo punto es el apartado donde el pontífice condena el uso del nombre de Dios para justificar violencia o confrontación política. León XIV escribe: “Quien utiliza el nombre de Dios para legitimar el terrorismo, la violencia o la guerra, traiciona su rostro”.
Aunque el texto no menciona a Trump, diversos analistas interpretaron la frase como una respuesta al uso recurrente de retórica religiosa en campañas políticas estadounidenses y a la apropiación de símbolos cristianos por movimientos nacionalistas ligados al trumpismo. También se relaciona con imágenes y contenidos generados con IA que circularon en redes sociales mostrando a Trump con iconografía mesiánica o divina.
Otro elemento que fortaleció esa lectura fue la proliferación reciente de videos falsos creados con inteligencia artificial atribuidos al Papa, algunos dirigidos contra Trump o sobre violencia en México. Organizaciones de verificación desmintieron varios de esos materiales y alertaron sobre el uso político de deepfakes religiosos. ([Factual][4])
La encíclica también critica el “paradigma tecnocrático” y la concentración de poder en grandes corporaciones tecnológicas, en contraste con la política de desregulación promovida por Trump hacia Silicon Valley y la industria de IA.
El Vaticano plantea supervisión internacional, regulación ética y límites al uso militar de estas herramientas, mientras sectores cercanos al expresidente estadounidense han defendido una expansión acelerada de la inteligencia artificial con menos controles estatales.
Por ello, aunque “Magnifica Humanitas” no está dedicada formalmente a Donald Trump, en círculos políticos y mediáticos se ha inferido que parte de su mensaje apunta al auge del nacionalismo religioso, la manipulación digital y la instrumentalización política de la fe en la era de la inteligencia artificial.


