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11.10.2025. Veracruz.- El estado de Veracruz, ubicado en la vertiente del Golfo de México, es uno de los territorios con mayor riqueza hídrica de México. Esta condición, aunque estratégica para el desarrollo agrícola, energético y urbano, también lo convierte en una de las entidades más vulnerables a las inundaciones.
Las causas son múltiples, pero están bien documentadas por organismos como la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC).
Un sistema hidrológico de gran escala
Veracruz está dividido en cinco regiones hidrológicas: RH18 Balsas, RH26 Pánuco, RH27 Tuxpan-Nautla, RH28 Papaloapan y RH29 Coatzacoalcos. Estas regiones agrupan 12 cuencas principales y 8 secundarias, por las que escurre aproximadamente una tercera parte del agua superficial de todo el país. La longitud total de sus ríos —perennes, intermitentes y estacionales— supera los 101,000 kilómetros, lo que equivale a 2.5 veces el perímetro de la Tierra.
Los ríos más importantes son: Pánuco, Tuxpan, Cazones, Tecolutla, Bobos-Nautla, Actopan, La Antigua, Jamapa, Cotaxtla, Papaloapan y Coatzacoalcos. Estos nacen en las sierras del centro del país y desembocan en el Golfo de México, atravesando zonas de alta pendiente, valles y planicies costeras.
Puedes consultar el mapa hidrológico oficial del estado de Veracruz elaborado por la Coordinación de Estudios y Proyectos para la Gestión Integral del Riesgo de Desastres.
Ríos de respuesta rápida y lluvias torrenciales
Muchos de los ríos veracruzanos son considerados “de respuesta rápida”, lo que significa que reaccionan casi de inmediato a las lluvias intensas. Esto se debe a la pendiente de sus cuencas y a la baja capacidad de absorción del suelo en zonas deforestadas o urbanizadas. Cuando llueve intensamente —como ocurrió con la depresión tropical 90E en este octubre de 2025— los ríos crecen en cuestión de minutos, provocando desbordamientos y afectaciones en zonas ribereñas.
En el eventos reciente, el río Cazones se desbordó en Poza Rica, mientras que el Tecolutla alcanzó niveles no vistos en más de 26 años. La interacción de sistemas meteorológicos como vaguadas, frentes fríos y ciclones tropicales intensifica estos fenómenos.
Presas y rebose natural
Aunque algunas presas como Necaxa no tienen compuertas —son de cresta libre—, cuando se llenan, el agua excedente se desborda por la cortina y alimenta afluentes como el río San Marcos, que conecta con el río Cazones y no necesariamente abren las compuestas como se acusa en redes. El rebose natural por un meteoro que cubre todo el país puede contribuir al aumento de caudales, aunque no es la causa principal de las inundaciones, según la Jefatura de Hidrometeorología de CONAGUA.
Ocupación de zonas de riesgo
Las ciudades y poblaciones asentadas en las planicies costeras —como Tuxpan, Veracruz, Minatitlán y Coatzacoalcos— están ubicadas en zonas naturalmente propensas a inundarse. La expansión urbana sobre cauces antiguos, humedales y zonas de amortiguamiento ha incrementado el riesgo. En Álamo, Poza Rica y Zontecomatlán, miles de viviendas fueron afectadas en octubre de 2025.
Un fenómeno cíclico
Los registros históricos muestran que las grandes inundaciones en Veracruz tienden a repetirse cada 20 a 25 años. En 2025, los niveles alcanzados en varios ríos superaron los de eventos anteriores registrados en los años 1999 y 2005. Esta recurrencia está asociada a patrones climáticos regionales y acumulación de humedad en las cuencas.
Puedes consultar el registro histórico de ciclones e inundaciones en México en el portal del Servicio Meteorológico Nacional.
Veracruz se inunda porque hacia su territorio escurre agua a gran escala de los estados vecinos. Sus ríos, cuencas y lluvias forman un sistema natural que, cuando se desborda, afecta a miles de personas. Comprender esta dinámica es clave para prevenir, planificar y proteger.












