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14.012026. Vaticano.-El Papa León XIV respondió con gratitud a la invitación del Arzobispo Primado de México, Cardenal Carlos Aguiar Retes, para visitar el país. Durante el encuentro sostenido este miércoles en el Palacio Apostólico del Vaticano, poco antes de la Audiencia General, el Pontífice manifestó su deseo de realizar el viaje en un futuro cercano.
El Papa señaló que su intención es encomendar su pontificado a la Virgen de Guadalupe, gesto que subraya la centralidad de la devoción mariana en la vida espiritual de México y la importancia de la Basílica como santuario de alcance continental. Con ello, expresó también su reconocimiento al papel de la Iglesia mexicana en el proceso sinodal y en la vida pastoral de la región.
El Papa León XIV quiere encomendar su pontificado a la Virgen de Guadalupe porque reconoce en ella un símbolo de unidad y esperanza para los pueblos de América. La Virgen es considerada patrona del continente y su santuario en la Basílica de Guadalupe es uno de los centros de devoción más importantes del mundo católico. Al poner su ministerio bajo esa protección, el Pontífice busca vincular su servicio con la fe popular que sostiene a millones de creyentes en México y en toda América Latina.
La decisión también tiene un sentido histórico, pues los papas que han visitado México han destacado siempre la centralidad de la Virgen de Guadalupe en la vida espiritual del país. León XIV se inscribe en esa tradición, pero añade un matiz personal: como primer Papa originario de Estados Unidos, quiere subrayar la cercanía de su pontificado con América en su conjunto y mostrar que la Virgen de Guadalupe es un puente espiritual que une culturas y naciones.
En sus palabras, encomendarse a la Virgen significa confiar su ministerio a una figura que representa consuelo, identidad y misión evangelizadora. Para México, la respuesta del Papa confirma la importancia del país en la vida de la Iglesia universal y abre la expectativa de una visita que tendría un fuerte impacto pastoral y social.
La respuesta del Papa marca un gesto de especial relevancia para la Iglesia mexicana, que históricamente ha recibido la visita de tres pontífices: Juan Pablo II en cinco ocasiones, Benedicto XVI en 2012 y Francisco en 2016. Cada visita ha significado un momento de renovación espiritual y de encuentro con millones de fieles. En este sentido, la disposición de León XIV abre la expectativa de una nueva etapa en la relación entre la Santa Sede y México.
El Pontífice destacó la importancia de encontrarse con el pueblo mexicano, reconocido por su profunda devoción mariana y por el papel central que la Basílica de Guadalupe tiene en la vida religiosa del continente. En sus palabras, la visita sería también un signo de unidad y esperanza en un contexto marcado por desafíos sociales, económicos y pastorales.
La invitación del Cardenal Aguiar Retes se suma a la realizada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, lo que otorga un marco institucional y pastoral a la posibilidad del viaje. La coincidencia de voces eclesiásticas y civiles refuerza la expectativa de que México pueda recibir nuevamente a un Papa, en un momento en que la Iglesia busca fortalecer su presencia en América Latina.
Aunque no se anunciaron fechas ni itinerarios, la respuesta del Pontífice abre la expectativa de una visita apostólica que reforzaría los vínculos entre la Santa Sede y la comunidad católica mexicana. La disposición del Papa se suma a la invitación oficial realizada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, lo que da un marco institucional y pastoral a la posibilidad del viaje.
La confirmación de esta voluntad papal marca un paso significativo hacia la preparación de una visita que, de concretarse, sería la primera de León XIV a México y se inscribiría en la tradición de sus predecesores Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.












