Premios Princesa de Asturias 2026 reconocen a Messi, Patti Smith y Studio Ghibli por su trayectoria en el deporte, la cultura y la ciencia

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24.10.2026 Oviedo, España.— El deporte, la literatura, la música, el cine de animación y la investigación científica compartieron protagonismo en la entrega de los Premios Princesa de Asturias 2026, celebrada el viernes 23 de octubre en el Teatro Campoamor de Oviedo, donde ocho personas e instituciones recibieron los galardones por sus contribuciones en distintos ámbitos del conocimiento y la actividad humana.

La ceremonia fue presidida por los reyes Felipe VI y Letizia, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, con la presencia de la reina emérita Sofía. Entre los reconocidos destacaron el futbolista argentino Lionel Messi, la cantante y escritora estadounidense Patti Smith, el estudio japonés Studio Ghibli y el escritor británico Julian Barnes.

La edición de este año reunió a figuras cuyas trayectorias han tenido repercusión internacional en disciplinas distintas. Los premios, convocados por la Fundación Princesa de Asturias, se distribuyen en ocho categorías: Artes, Letras, Ciencias Sociales, Comunicación y Humanidades, Investigación Científica y Técnica, Cooperación Internacional, Concordia y Deportes.

El Premio Princesa de Asturias de los Deportes fue otorgado a Lionel Messi, capitán de la selección argentina campeona del mundo en Qatar 2022 y ganador de ocho Balones de Oro. El reconocimiento distingue una carrera que incluye títulos con el FC Barcelona, el Paris Saint-Germain y el Inter Miami, además de su papel en la conquista del Mundial de 2022 con Argentina.

En el ámbito artístico, Patti Smith recibió el premio por una trayectoria que enlaza música, poesía y literatura. Su álbum Horses, publicado en 1975, se convirtió en una obra de referencia del rock y del movimiento punk. A lo largo de su carrera, la artista estadounidense también ha desarrollado una producción literaria que incluye memorias y poesía, con la que ha ampliado su influencia más allá de los escenarios.

El Premio de Comunicación y Humanidades fue concedido a Studio Ghibli, el estudio japonés de animación fundado en 1985 por Hayao Miyazaki, Isao Takahata y Toshio Suzuki. La compañía ha alcanzado reconocimiento internacional con películas que combinan narrativas fantásticas con reflexiones sobre la naturaleza, la infancia, la guerra y las relaciones humanas. Entre sus producciones más conocidas se encuentran Mi vecino Totoro, La princesa Mononoke y El viaje de Chihiro, esta última ganadora del Óscar a la mejor película de animación en 2003.

La investigación científica también tuvo un lugar central. David Klenerman, Shankar Balasubramanian y Pascal Mayer recibieron el Premio de Investigación Científica y Técnica por sus contribuciones al desarrollo de tecnologías de secuenciación genética de nueva generación. Estos avances han permitido analizar el ADN con mayor rapidez y a menor costo, con aplicaciones en la investigación biomédica, el diagnóstico de enfermedades y el estudio de la diversidad genética.

En la categoría de Letras, el británico Julian Barnes fue reconocido por una obra narrativa y ensayística que explora la memoria, el paso del tiempo, la identidad y la manera en que las personas reconstruyen su pasado. El escritor, autor de novelas como El sentido de un final, ha desarrollado una carrera internacional marcada por la experimentación literaria y la reflexión sobre la experiencia humana.

El Premio de Ciencias Sociales recayó en Timothy Garton Ash, historiador y ensayista británico especializado en la historia europea contemporánea, las transiciones democráticas y las libertades civiles. Su trabajo ha examinado las transformaciones políticas de Europa después de la Guerra Fría y los desafíos que afrontan las democracias ante el autoritarismo y la polarización.

La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, en Noruega, recibió el Premio de Cooperación Internacional. La instalación, situada en el archipiélago ártico de Svalbard, conserva duplicados de semillas procedentes de bancos genéticos de distintos países para contribuir a proteger la diversidad agrícola mundial frente a conflictos, desastres naturales y otras amenazas. El depósito abrió en 2008 y constituye un respaldo internacional para la conservación de cultivos esenciales para la alimentación.

Por su parte, la astronauta estadounidense Christina Koch fue distinguida con el Premio de la Concordia. Koch formó parte de la misión Artemis II, vinculada al programa de la NASA para el regreso de seres humanos al entorno lunar. Su trayectoria incluye una estancia de 328 días consecutivos en la Estación Espacial Internacional, entre 2019 y 2020, que estableció un récord de permanencia en el espacio para una mujer.

Durante la ceremonia, la princesa Leonor intervino para reflexionar sobre las incertidumbres que enfrenta su generación, entre ellas las dificultades para acceder a una vivienda, conseguir empleos de calidad y construir expectativas de futuro. También planteó la importancia de reconocer a personas cuyas contribuciones al conocimiento, la cultura y la convivencia pueden ayudar a mantener la confianza en el futuro.

La entrega de los galardones forma parte de la actividad anual de la Fundación Princesa de Asturias, institución privada sin ánimo de lucro creada en 1980. Su objetivo es promover valores científicos, culturales y humanísticos mediante el reconocimiento de personas y organizaciones cuya labor tiene alcance internacional.

Con ocho categorías y una selección que abarca desde la creación artística hasta la conservación de recursos genéticos, los premios de 2026 pusieron en primer plano distintas formas de contribución a la sociedad: la capacidad del deporte para generar referentes, la influencia de las expresiones culturales, el avance de la investigación y la cooperación frente a desafíos compartidos.