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23.09.2026 Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este miércoles a los señalamientos que Donald Trump lanzó un día antes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde afirmó que México es “el epicentro” de la violencia de los cárteles y sostuvo que el gobierno mexicano debe recuperar el control de su territorio.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum evitó plantear una confrontación directa con el mandatario estadounidense, pero colocó sobre la mesa dos factores que, dijo, forman parte del problema binacional: el elevado consumo de drogas ilícitas en Estados Unidos y el tráfico de armas desde ese país hacia México.
“Yo también podría decir que es difícil vivir junto a un país que tiene tan alto consumo de drogas o bien que tiene tanta producción de armas”, expresó durante su conferencia matutina. Añadió que no formularía el señalamiento en esos términos porque México mantiene una relación de cooperación con el gobierno de Estados Unidos.
La presidenta explicó que las declaraciones de Trump fueron acompañadas por otros comentarios en los que el presidente estadounidense reconoció la coordinación entre ambos gobiernos. Recordó que el mandatario habló de una “muy buena relación” con México y de avances conjuntos en materia de seguridad, además de señalar que la administración mexicana también combate a los grupos delictivos.
Sheinbaum sostuvo que esa parte del mensaje también debe ser considerada al analizar las declaraciones hechas en Nueva York.
“Tenemos buena relación con el presidente Trump y con el Gobierno de los Estados Unidos”, señaló, al tiempo que reiteró que existe coordinación bilateral y que los dos gobiernos continúan trabajando en materia de seguridad.
El intercambio se produjo después de que Trump dedicara parte de su intervención ante la 81 Asamblea General de la ONU al combate contra las organizaciones criminales. El presidente estadounidense afirmó que México es “el epicentro de la violencia de los cárteles” y consideró inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de aproximadamente 2 mil millas con un territorio que, según su descripción, está bajo control de organizaciones criminales.
Trump agregó que México debe recuperar el control de su territorio y presentó a los cárteles como una amenaza para Estados Unidos. En su discurso también sostuvo que su administración ha designado a los grupos de narcotráfico como organizaciones terroristas extranjeras y defendió las acciones emprendidas por Washington contra el tráfico de drogas.
La respuesta de Sheinbaum se inscribe en un planteamiento que su gobierno ha sostenido durante meses: el combate al narcotráfico debe abordarse como una responsabilidad compartida entre ambos países y no únicamente desde el lado mexicano.
En septiembre, la presidenta ya había cuestionado qué acciones realiza Estados Unidos dentro de su propio territorio para reducir el consumo de drogas, combatir el lavado de dinero y frenar el tráfico ilegal de armas hacia México. En esa ocasión señaló que México está realizando detenciones y decomisos, pero preguntó qué ocurre con las organizaciones que distribuyen drogas en territorio estadounidense.
El tráfico de armas constituye uno de los principales puntos de discusión entre ambos gobiernos. La administración mexicana ha señalado reiteradamente que una parte importante de las armas utilizadas por grupos criminales en México procede de Estados Unidos. En una intervención de mayo, Sheinbaum citó una estimación de que 75 por ciento de las armas de alto poder que llegan a México provienen del país vecino.
La mandataria también ha planteado que la demanda estadounidense constituye un componente central del mercado ilegal de drogas. En junio sostuvo que, además de impedir el ingreso de narcóticos a Estados Unidos, ese país debe perseguir a las organizaciones que distribuyen drogas, combatir el lavado de dinero y evitar que las armas adquiridas en su territorio sean introducidas ilegalmente a México.
Ese planteamiento ha sido acompañado por la defensa de la soberanía mexicana. Sheinbaum ha establecido que la cooperación en seguridad puede incluir intercambio de información e inteligencia, pero las operaciones dentro de México corresponden a las instituciones mexicanas.
En septiembre también afirmó que la estrategia mexicana tiene como objetivo reducir los homicidios y otros delitos, y que la cooperación con Washington debe desarrollarse bajo el principio de respeto a las soberanías de ambos países.
La respuesta de este miércoles mantiene esa línea. Sheinbaum no negó la existencia de violencia vinculada con organizaciones criminales en México ni rechazó la necesidad de continuar los operativos contra ellas. Su argumento fue que el fenómeno del narcotráfico atraviesa la frontera y que, por ello, también deben ser considerados el consumo de drogas, las redes de distribución, el lavado de dinero y el flujo ilegal de armas que tienen lugar en Estados Unidos.

