Presidenta Sheinbaum anuncia que México presentará ante CIDH casos de mexicanos fallecidos en centros de detención de EEUU

Cuauhtémoc, Ciudad de México. 30 de marzo 2026. La presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo en conferencia de prensa matutina en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional. La acompañan: Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura; Marina Núñez Bespalova, subsecretaria de Desarrollo Cultural; Joel Omar Vázquez, director general del INAH; Iván Escalante, Procurador Federal del Consumidor (Profeco) y Diana Aurora Correa, subdirectora de Diseño Digital y Medios Sociales en la Unidad de Memoria. Foto: Juan Carlos Buenrostro/Presidencia

*Suman al menos 14 víctimas bajo custodia migratoria.

30.03.2026 Ciudad de México. El Gobierno de México intensificó su respuesta diplomática ante la muerte de migrantes mexicanos en centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), al anunciar que presentará un caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para denunciar presuntas violaciones a los derechos humanos, particularmente por condiciones médicas deficientes y negligencia institucional.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que su administración emprenderá nuevas acciones internacionales tras el más reciente fallecimiento de un connacional en un centro de detención ubicado en el área de Los Ángeles, California, un sitio que, según señaló, ha registrado múltiples incidentes similares en años recientes.

“México no va a permanecer pasivo. Vamos a tomar medidas adicionales; se trata de una serie de acciones de carácter diplomático y jurídico frente a la reiteración de muertes de mexicanos en estos centros. Particularmente, el de Los Ángeles ha acumulado varios casos preocupantes”, declaró la mandataria durante su intervención.

La estrategia del gobierno federal incluye la presentación de una audiencia temática ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en la que se expondrán patrones de riesgo, condiciones de detención y posibles omisiones sistemáticas en la atención médica de personas migrantes bajo custodia estadounidense.

De manera paralela, la Secretaría de Relaciones Exteriores anunció que este 30 de marzo se llevará a cabo una conferencia de prensa en el Consulado General de México en Los Ángeles. En ese espacio se detallará la participación formal del Estado mexicano en litigios en curso mediante la figura jurídica de amicus curiae, un recurso que permite aportar argumentos técnicos y legales en procesos judiciales sin ser parte directa del caso.

La presentación estará encabezada por la directora general de Protección Consular, Vanessa Calva Ruiz, acompañada de cónsules de la región y representantes legales de las familias de las víctimas. También se prevé un encuentro con organizaciones civiles, entre ellas la Coalición de Derechos Humanos de Inmigrantes, con el objetivo de reforzar la presión pública y el acompañamiento comunitario.

El tema también será abordado por el subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco Álvarez, en conversaciones con el embajador estadounidense en México, Ronald Douglas Johnson, en un intento por escalar el diálogo bilateral sobre las condiciones de detención de migrantes.

Además, autoridades mexicanas buscarán coordinación con el fiscal general de California, Robert Bonta, quien recientemente promovió acciones legales en tribunales estadounidenses junto con el gobernador Gavin Newsom, también mediante la figura de amicus curiae, para cuestionar prácticas en centros de detención migratoria.

Uno de los puntos más delicados de la denuncia se centra en el centro de detención de Adelanto, en California, operado bajo contrato con ICE. Diversos reportes de organizaciones como la ACLU y Human Rights Watch han documentado durante años deficiencias graves en la atención médica, incluyendo retrasos en diagnósticos, falta de acceso a medicamentos y negligencia en casos de enfermedades crónicas o urgencias.

De acuerdo con datos acumulados por organizaciones civiles y reportes oficiales, al menos 14 ciudadanos mexicanos han fallecido en instalaciones migratorias de Estados Unidos en los últimos años bajo circunstancias que han generado cuestionamientos. Entre los casos documentados destacan muertes por complicaciones médicas no atendidas oportunamente, infecciones avanzadas, e incluso suicidios en contextos de detención prolongada.

Aunque no existe una lista pública completa y unificada con todos los nombres confirmados en fuentes oficiales recientes, algunos casos previamente documentados incluyen a migrantes que murieron bajo custodia tras presentar síntomas ignorados o recibir atención tardía, lo que ha sido señalado como un patrón estructural por defensores de derechos humanos.

La Embajada de México en Estados Unidos, en este contexto, prepara el envío de comunicaciones formales a legisladores federales estadounidenses para alertar sobre las condiciones en centros como Adelanto, subrayando la necesidad de reformas urgentes en los protocolos de atención médica y supervisión.

El endurecimiento de la postura mexicana ocurre en un momento en que el tema migratorio vuelve a tensar la relación bilateral. Mientras Estados Unidos mantiene políticas de detención para gestionar flujos migratorios crecientes, México busca posicionarse como un actor más activo en la defensa de sus ciudadanos en el exterior.

Especialistas en derecho internacional consideran que la intervención ante la CIDH podría marcar un precedente relevante, ya que permitiría visibilizar el problema en un foro regional y eventualmente derivar en recomendaciones formales al gobierno estadounidense.

En tanto, las familias de las víctimas continúan exigiendo justicia, reparación del daño y, sobre todo, garantías de que otros migrantes no enfrenten el mismo destino en centros donde, según denuncian, la detención puede convertirse en una sentencia de muerte silenciosa.—