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18.09.2026 Guanajuato.- La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este viernes que sostuvo una nueva conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la número 22 desde el inicio de la actual administración estadounidense, y explicó que el diálogo estuvo concentrado en asuntos comerciales y en la posibilidad de alcanzar acuerdos entre ambos países.
Desde Guanajuato, durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que la comunicación se realizó el miércoles y que no había informado previamente sobre ella porque no todas las conversaciones que mantiene con Trump se hacen públicas.
Explicó que la reserva responde, entre otras razones, a que las negociaciones comerciales todavía se encuentran en curso y no existe un acuerdo definitivo que pueda ser presentado formalmente.
“Sí hablamos con el presidente Trump el miércoles, es una llamada que se tenía programada. Muchas veces hablamos entre el presidente Trump y su servidora sin darlo a conocer porque vamos avanzando en los temas comerciales”, explicó Sheinbaum.
La Presidenta calificó el intercambio como positivo y aseguró que hubo avances, aunque evitó revelar los puntos concretos que fueron acordados mientras continúen las conversaciones entre los equipos de ambos gobiernos.
“No podemos dar todavía una solución o una información, un anuncio ya formal. Lo que sí puedo decirles es que vamos avanzando, va avanzando bien la posibilidad de un acuerdo con nosotros, México-Estados Unidos, y fue muy buena la llamada; llegamos a algunos acuerdos, pero hasta que no esté el acuerdo final, pues no podríamos darlo a conocer”, afirmó.
La conversación adquiere relevancia porque ocurre mientras México y Estados Unidos buscan avanzar hacia un entendimiento comercial en medio de las diferencias existentes sobre aranceles y las condiciones de intercambio en América del Norte.
De acuerdo con lo informado por la mandataria, en la llamada participaron también el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Uno de los puntos que el gobierno mexicano mantiene sobre la mesa es la reducción de los aranceles estadounidenses que afectan productos mexicanos, particularmente en sectores como el automotriz, el acero y el aluminio. Sheinbaum sostuvo que las conversaciones se desarrollan bajo el principio de preservar la soberanía mexicana y buscar condiciones que resulten favorables para el país.
“Todavía no hay un acuerdo cerrado y evidentemente estamos haciendo todo lo posible en el marco de nuestra soberanía, respeto y lo mejor para México, poder llegar a un acuerdo pronto”, señaló la Presidenta.
La revelación de la llamada ocurrió después de que información publicada en Estados Unidos diera cuenta del contacto entre ambos mandatarios.
Sheinbaum confirmó entonces que se trataba de una comunicación previamente programada y aclaró que no existe una regla por la cual deba informar públicamente cada conversación que sostiene con Trump.
“Muchas veces hablamos entre el presidente Trump y su servidora sin darlo a conocer”, reiteró, al explicar que la comunicación bilateral continúa mientras los equipos técnicos trabajan en los asuntos comerciales.
De acuerdo con la propia Sheinbaum, esta fue la conversación telefónica número 22 que ha sostenido con Trump desde enero de 2025. La cifra da cuenta de la frecuencia con la que ambos gobiernos han recurrido al contacto directo entre sus jefes de Estado para tratar asuntos de la relación bilateral.
En esta ocasión, sin embargo, la mandataria hizo una precisión: el tema de seguridad no formó parte de la agenda de la conversación. La llamada se concentró en las negociaciones comerciales y en los asuntos que ambos países tienen pendientes para avanzar hacia un eventual acuerdo.
La delimitación de los temas es relevante porque la relación entre México y Estados Unidos también atraviesa discusiones relacionadas con seguridad, migración y combate al tráfico de drogas. No obstante, Sheinbaum sostuvo que esos asuntos no fueron abordados durante el contacto del miércoles.
La negociación comercial se desarrolla además en un contexto regional complejo. México, Estados Unidos y Canadá mantienen vigente el T-MEC, pero las relaciones comerciales entre Washington y Ottawa han registrado nuevas tensiones, mientras México busca defender las condiciones de acceso de sus productos al mercado estadounidense. Reuters reportó este viernes que el gobierno mexicano pretende avanzar hacia un acuerdo comercial y que entre los sectores en los que busca una reducción de aranceles están los automóviles, el acero y el aluminio.
Sheinbaum también ha defendido la importancia de mantener la integración económica de América del Norte. En declaraciones recientes sostuvo que la actividad productiva entre México y Estados Unidos está estrechamente vinculada y que los empleos y las cadenas de suministro de ambos países forman parte de una misma dinámica regional.
“Está demostrado que un empleo generado en México genera también empleos en Estados Unidos por la integración y la movilización de las mercancías que hay entre uno y otro país”, planteó la Presidenta al referirse a la relación económica bilateral.
El consumo, otro indicador que destacó Sheinbaum
Durante su exposición, la Presidenta también se refirió al comportamiento de la economía mexicana y destacó particularmente el consumo interno, como parte de los indicadores que, desde la perspectiva de su gobierno, muestran actividad en la economía nacional.
En julio, el Indicador Oportuno del Consumo Privado del Inegi había estimado un crecimiento anual de 2.2 por ciento, aunque la variación mensual permaneció prácticamente estancada respecto de junio. Para agosto, los datos disponibles apuntaban a un comportamiento todavía moderado del consumo privado.
El dato es importante porque el consumo privado representa una de las principales fuentes de actividad económica en México: refleja el gasto de los hogares en bienes y servicios y permite observar parte del comportamiento de la demanda interna.
La información disponible muestra, sin embargo, un escenario que requiere matices. El consumo continúa registrando crecimiento en términos anuales, pero su ritmo se ha moderado durante los meses recientes. El Inegi señaló que el avance del consumo perdió dinamismo durante el bimestre de julio y agosto.
En una presentación económica realizada en julio, el gobierno federal había destacado que el consumo privado registraba entonces un crecimiento anual de 2.1 por ciento y relacionó su comportamiento con factores como el mercado laboral, los ingresos salariales, la estabilidad cambiaria, las tasas de interés y la inflación.
La misma información oficial reportó que el indicador de consumo privado había alcanzado un crecimiento anual de 2.1 por ciento en abril, mientras que la actividad económica mostraba una tendencia ascendente durante los primeros meses de 2026.
El comportamiento del consumo se suma a otros indicadores utilizados por el gobierno para describir la situación económica del país. Entre ellos se encuentran el empleo formal, la inversión y la actividad industrial. En septiembre, el gobierno informó que el registro del IMSS alcanzó 22 millones 798 mil 473 puestos de trabajo en agosto.
No obstante, los indicadores no avanzan todos al mismo ritmo. Mientras el empleo formal mantiene niveles elevados y el consumo conserva tasas positivas en términos anuales, las mediciones recientes del gasto de los hogares muestran una recuperación más moderada.
Para Sheinbaum, el desafío inmediato es que el entorno internacional y particularmente las decisiones comerciales de Estados Unidos no frenen el desempeño de la economía mexicana. De ahí la importancia que su gobierno atribuye a las negociaciones con Washington.
La conversación número 22 con Trump se produce, por tanto, en un momento en que México busca reducir las presiones arancelarias sobre sectores estratégicos y preservar las ventajas de la integración productiva de América del Norte. Por ahora, la administración mexicana reporta avances y acuerdos parciales, pero no un pacto comercial definitivo.
La propia Presidenta estableció el límite de lo que puede hacerse público en esta etapa: existen entendimientos alcanzados durante la conversación, pero los detalles permanecerán reservados hasta que las negociaciones permitan presentar un acuerdo formal.
“Fue una muy buena llamada”, insistió Sheinbaum, al resumir el contacto con Trump y confirmar que el eje de la conversación fue comercial.
Así, mientras los equipos de México y Estados Unidos continúan negociando, el gobierno mexicano busca que las conversaciones se traduzcan en mejores condiciones para sus exportaciones y, al mismo tiempo, sostiene que la economía nacional conserva capacidad para mantener el consumo y la actividad interna pese a las presiones derivadas de la política comercial estadounidense

