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05.10.2026 Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes 5 de octubre que el gobierno de México no cuenta con evidencias que confirmen los presuntos disparos desde territorio mexicano hacia personal de la Guardia Costera de Estados Unidos, después de que el embajador estadounidense en el país, Ronald Johnson, difundiera señalamientos sobre el incidente. La mandataria informó que su administración solicitó a Washington las pruebas correspondientes, sin que hasta el momento se hayan presentado elementos que permitan corroborar lo ocurrido.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que las autoridades mexicanas revisaron los reportes a través de las instituciones de seguridad y las Fuerzas Armadas, sin que elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina o la Guardia Nacional identificaran indicios que confirmaran las detonaciones denunciadas.
La presidenta señaló que el gobierno recibió información sobre los supuestos disparos, incluso por escrito, por lo que pidió a las autoridades estadounidenses proporcionar los datos que sustenten la acusación. Mientras no existan pruebas verificables, sostuvo, México no tiene elementos para confirmar que el ataque haya ocurrido.
El señalamiento se produjo después de que el embajador Ronald Johnson informara públicamente sobre disparos contra integrantes de la Guardia Costera estadounidense en un área de la frontera entre Tamaulipas y Texas. Su mensaje vinculó la denuncia con el despliegue de fuerzas mexicanas en esa región y con la coordinación entre ambos países para reforzar la vigilancia fronteriza. Sin embargo, la versión difundida por el diplomático no ha sido acompañada, hasta ahora, de pruebas presentadas al gobierno mexicano que permitan establecer cómo ocurrió el incidente y de dónde provinieron los disparos.
Como medida preventiva, México puso en marcha un operativo de vigilancia en municipios fronterizos de Tamaulipas. La Secretaría de la Defensa Nacional informó el 4 de octubre del despliegue de 500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional, con apoyo de dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea, drones y equipos antidrones.
Las acciones comprenden los municipios de Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Gustavo Díaz Ordaz, en la franja limítrofe con Texas. De acuerdo con el comunicado de Defensa y de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el objetivo es contribuir a prevenir el tráfico de drogas y personas mediante la coordinación entre las fuerzas de ambos países, cada una dentro de su propio territorio. El documento oficial sobre el despliegue no mencionó un intercambio de disparos como causa de la operación.
Sheinbaum explicó que las denominadas operaciones espejo buscan establecer comunicación directa entre los mandos de seguridad mexicanos y estadounidenses para coordinar patrullajes y evitar incidentes en la zona fronteriza. La presidenta sostuvo que este mecanismo se propuso después de conocer el reporte estadounidense y que ya se habían iniciado acciones preventivas.
La controversia ocurre en un contexto de cooperación bilateral en materia de seguridad, en el que el gobierno mexicano ha insistido en que la coordinación con Washington debe respetar la soberanía nacional y que las fuerzas estadounidenses no pueden realizar operaciones militares en territorio mexicano sin autorización. La mandataria reiteró que la vigilancia debe mantenerse bajo la responsabilidad de cada país en su respectivo lado de la frontera.
Por ahora, la posición del gobierno mexicano es que no existen elementos propios ni pruebas entregadas por Estados Unidos que confirmen los disparos denunciados. La solicitud de evidencias busca esclarecer el señalamiento, mientras el despliegue de fuerzas en Tamaulipas continúa como una acción preventiva de coordinación fronteriza.

