Presidenta Sheinbaum rechaza que Morena controle al INE

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27.10.2026., Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó los señalamientos sobre un supuesto control de Morena sobre el Instituto Nacional Electoral (INE) y sostuvo que la renovación de su presidencia no pone en riesgo la democracia mexicana. Ante las críticas por la salida de Guadalupe Taddei, afirmó que la institución debe garantizar imparcialidad, mientras las denuncias sobre posibles irregularidades en sus contrataciones deben investigarse.

Durante su conferencia matutina de este martes 27 de octubre, la mandataria planteó que la llegada de una nueva persona a la presidencia del organismo debe acompañarse de medidas que aseguren su independencia frente a los partidos políticos.

“Es un buen momento para que quien llegue, pues haga un ejercicio de transparencia y garantice que ningún área del Instituto Nacional Electoral va a estar a favor de nadie”, expresó.

En medio del debate nacional sobre la autonomía del árbitro electoral y los cuestionamientos acerca de la posibilidad de que Morena influya en la conducción del instituto. Sheinbaum sostuvo que la democracia mexicana no está en peligro por la renuncia de Taddei y que existen disposiciones legales para dar continuidad a las funciones del organismo.

La presidenta también señaló que la salida de la funcionaria no debe convertirse en un argumento para desacreditar a toda la institución, pero tampoco debe impedir que se esclarezcan las denuncias sobre su funcionamiento.

“Lo importante desde mi punto de vista es que se haga una auditoría muy amplia por parte de la Auditoría Superior de la Federación, no sólo del último año, sino de todos los señalamientos que ha habido, porque tiene que abrirse, tiene que ser transparente”, declaró.

Sheinbaum explicó que la revisión debe permitir conocer los antecedentes de los contratos con proveedores cuestionados, las condiciones en que fueron otorgados y el destino de los recursos públicos. Si se encuentran irregularidades, dijo, deberán determinarse las responsabilidades correspondientes.

La mandataria insistió en que la exigencia de transparencia no significa que el Gobierno federal deba decidir quién permanece o quién sale de los cargos dentro del INE. Las decisiones sobre la integración y conducción del organismo deben tomarse conforme a las atribuciones de las autoridades competentes.

La controversia se intensificó después de que Guadalupe Taddei anunció su separación de la presidencia del instituto, en medio de señalamientos sobre presuntos conflictos de interés relacionados con proveedores. La Auditoría Superior de la Federación inició una revisión, mientras el organismo manifestó su disposición a colaborar con las investigaciones. Las acusaciones deberán esclarecerse mediante los procedimientos correspondientes y no equivalen, por sí solas, a responsabilidades acreditadas.

Ante la proximidad de las elecciones de 2027, en las que se renovará la Cámara de Diputados y se celebrarán distintos comicios locales el tema es medular.

En ese escenario, la imparcialidad de las autoridades electorales será fundamental para que las fuerzas políticas compitan bajo las mismas reglas señalan especialistas en la materia.

Sheinbaum defendió la continuidad institucional y señaló que la legislación establece el procedimiento para designar a quien ocupe la presidencia del INE. El relevo, por tanto, deberá resolverse mediante las vías previstas, sin que las acusaciones partidistas sustituyan las obligaciones legales del organismo que pueden no se haga Pur tómbola como sucedió anteriormente y de dónde salió Guadalupe Taddei.

La presidenta sostuvo que la democracia no está en riesgo, pero también reclamó que no exista ninguna sospecha de corrupción en el instituto. Su planteamiento coloca la transparencia y la imparcialidad como exigencias para la nueva etapa del INE, en un momento en que su actuación será observada de cerca por partidos, autoridades y ciudadanía.

La garantía de independencia deberá reflejarse en las decisiones de sus autoridades, en la fiscalización de sus recursos y en la aplicación de las reglas electorales sin favorecer a ningún partido, sugieren ex consejerías.