Presidenta Sheinbaum reconoce con decreto a Margarita Maza como primera embajadora histórica de México

*Como parte de los reconocimientos a Margarita Maza, la mandataria develó el billete de la Lotería Nacional conmemorativo y canceló la estampilla postal en su memoria.

*Previo al evento, develó una escultura de Margarita Maza en el municipio de Guelatao.

21.03.2026. Oaxaca.- La Presidenta Claudia Sheinbaum reivindica a Margarita Maza como primera embajadora histórica de México y coloca a las mujeres en el centro de la memoria nacional

En una ceremonia cargada de simbolismo histórico y político, Sheinbaum Pardo, firmó el decreto mediante el cual se reconoce oficialmente a Margarita Maza como la Primera Embajadora Histórica del país, en un acto que busca reconfigurar la narrativa tradicional de la historia nacional y dar visibilidad al papel de las mujeres en la vida pública.

El anuncio se realizó en Guelatao de Juárez, Oaxaca, durante la conmemoración del 220 aniversario del natalicio de Benito Juárez, figura central del liberalismo mexicano y esposo de Margarita Maza. En ese contexto, la mandataria subrayó que el reconocimiento no es solo simbólico, sino un acto de justicia histórica.

Durante su intervención, Sheinbaum destacó el papel que Maza desempeñó en uno de los momentos más críticos del país, al afirmar que “ella representó a México en Estados Unidos durante ese período”, en referencia a la intervención francesa y al exilio del gobierno republicano. ([infobae][1])

La presidenta enfatizó que la figura de Margarita Maza ha sido históricamente relegada a un segundo plano, a pesar de su participación activa en la defensa de la República. Desde Nueva York, Maza sostuvo redes de apoyo político y moral para el gobierno juarista, en un contexto internacional adverso, lo que, según el decreto firmado, la convierte en una figura pionera de la diplomacia mexicana.

En su discurso, Sheinbaum fue más allá del reconocimiento histórico y lo vinculó con la visión política de su administración. “Fue nuestra más extraordinaria embajadora” y una “mujer de principios”, afirmó, al tiempo que retomó el ideario juarista al citar: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

El acto forma parte de una estrategia más amplia del actual gobierno para visibilizar y reconocer el.oapel de las mujeres en la historia nacional.

La mandataria ha impulsado la declaratoria de años conmemorativos dedicados a figuras femeninas, luego de que 2025 fuera dedicado a las mujeres indígenas, consideradas fundadoras del país.

En esa misma línea, 2026 ha sido declarado el año de Margarita Maza, con acciones que incluyen la emisión de estampillas, billetes de lotería y la apertura de espacios museísticos en su honor

El contexto de este reconocimiento también remite a una revisión más profunda de los roles tradicionalmente asignados a las esposas de los presidentes en México.

Históricamente, figuras como Margarita Maza fueron encasilladas bajo el concepto no oficial de “primera dama”, un término sin funciones legales que durante décadas invisibilizó su influencia política real.

Con este decreto, el gobierno federal busca romper con esa narrativa y reposicionar a Maza no como acompañante, sino como protagonista en la defensa del Estado mexicano en el siglo XIX.

La decisión también dialoga con el presente político del país, donde por primera vez una mujer ocupa la presidencia, lo que ha impulsado una relectura de la historia desde una perspectiva de género.

Durante la ceremonia, Sheinbaum reiteró que los principios del juarismo siguen vigentes en su administración, particularmente en lo que respecta a la soberanía y la justicia social.

“La soberanía no se negocia y la justicia no se simula”, señaló, en un mensaje que conecta el legado histórico con los desafíos actuales del país.

El reconocimiento a Margarita Maza no solo recupera una figura olvidada, sino que redefine el concepto mismo de representación diplomática en la historia mexicana

En lugar de limitarse a los canales formales, la presidenta subrayó que la defensa de la nación también se construyó desde espacios informales, redes personales y acciones civiles, donde mujeres como Maza jugaron un papel determinante.

Así, el decreto firmado en Guelatao no se limita a un acto conmemorativo: se inserta en una disputa por la memoria histórica.

En ese terreno, el gobierno de Sheinbaum apuesta por reescribir el relato nacional incorporando a quienes, durante décadas, permanecieron en los márgenes. En el centro de esa narrativa, ahora, aparece el nombre de Margarita Maza como símbolo de diplomacia, resistencia y construcción de Estado.