Presidenta Sheinbaum respalda recorte de 5 mil millones al INE y exige justificar gastos para 2027

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06.11.2026. Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó como inflado el presupuesto solicitado por el Instituto Nacional Electoral (INE) para 2027 y respaldó la propuesta de la Cámara de Diputados de reducir en cinco mil millones de pesos los recursos destinados al organismo, al considerar que el monto planteado inicialmente no corresponde necesariamente a las necesidades reales de la organización electoral.

Durante su conferencia mañanera de este viernes 6 de noviembre, la mandataria sostuvo que el ajuste presupuestal debe acompañarse de garantías para que el instituto cumpla con sus responsabilidades constitucionales y organice los comicios del próximo año sin poner en riesgo su desarrollo.

“Fue un presupuesto inflado, el que se mandó. Claro, tiene que garantizarse la elección, evidentemente, y eso lo tienen que decir los propios consejeros”, expresó.

La discusión ocurre en vísperas de las elecciones de 2027, en las que se renovará la Cámara de Diputados, se disputarán 17 gubernaturas y se celebrarán elecciones locales en distintas entidades del país. La dimensión de estos comicios representa un desafío operativo para las autoridades electorales, que deberán preparar la instalación de casillas, capacitar al funcionariado electoral, actualizar los procedimientos de fiscalización y garantizar el ejercicio del voto.

De acuerdo con el proyecto de dictamen de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, la reducción propuesta dejaría los recursos del INE en aproximadamente 37 mil 275 millones de pesos. La solicitud original del organismo ascendía a 47 mil 010 millones de pesos, aunque el monto había experimentado ajustes durante la elaboración del proyecto presupuestal.

La propuesta legislativa contempla distribuir los cinco mil millones de pesos reducidos entre distintos rubros del gasto público: tres mil millones para el programa La Escuela es Nuestra, mil millones para el sector ambiental, 700 millones para la Agencia Federal de Aviación Civil y 300 millones para la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas.

Sheinbaum también puso énfasis en la necesidad de revisar cómo se utilizan los recursos destinados a las elecciones, particularmente ante los señalamientos sobre posibles irregularidades en la contratación de empresas proveedoras de materiales y servicios electorales.

En ese contexto, pidió a los diez integrantes del Consejo General del INE que establezcan mecanismos para transparentar las próximas licitaciones, publiquen información sobre los costos de los insumos y eviten que los contratos se concentren en un grupo reducido de compañías.

La mandataria consideró que no basta con reducir el presupuesto, sino que también deben revisarse los mecanismos mediante los cuales se adquieren los materiales necesarios para organizar las votaciones. Sostuvo que los consejeros tienen la responsabilidad de demostrar que cada partida presupuestal responde a una necesidad concreta.

Entre las medidas que anticipó se encuentra el fortalecimiento de Talleres Gráficos de México, institución pública encargada de producir materiales impresos, con el propósito de ampliar su participación en la elaboración de documentación electoral y revisar los costos de producción. Adelantó que presentaría un decreto relacionado con este organismo.

La discusión presupuestal también se desarrolla en medio de las investigaciones sobre presuntas irregularidades en contratos del INE. La secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, había presentado información sobre empresas proveedoras que habrían obtenido contratos millonarios durante distintos periodos de la historia reciente del organismo.

Sheinbaum sostuvo que corresponde a las instancias fiscalizadoras determinar si existieron irregularidades y establecer las responsabilidades correspondientes, sin que las investigaciones deban limitarse a una sola administración.

En otro momento de sus declaraciones, la presidenta cuestionó el tratamiento que los medios de comunicación han dado a las controversias electorales de 2006 y 2018, dos procesos que marcaron momentos distintos en la historia política contemporánea del país.

La elección presidencial de 2006 estuvo marcada por la disputa entre Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón Hinojosa. El estrecho resultado oficial, la impugnación presentada por la coalición encabezada por López Obrador y las movilizaciones posteriores colocaron en el centro del debate la actuación de las autoridades electorales y la cobertura informativa del proceso.

En contraste, los comicios de 2018 representaron la llegada de López Obrador a la Presidencia con una amplia ventaja electoral, aunque también estuvieron acompañados de cuestionamientos sobre el comportamiento de los actores políticos, las campañas y la cobertura mediática.

Al recuperar ambos antecedentes, Sheinbaum volvió a colocar sobre la mesa el papel de los medios en la discusión pública sobre la legitimidad de los procesos electorales y las actuaciones de las instituciones encargadas de organizarlos.

La discusión sobre los recursos del INE plantea, además, un asunto central: cómo conciliar la racionalidad del gasto público con la autonomía y las capacidades operativas de la autoridad electoral.

El instituto sostiene que el presupuesto debe responder a las responsabilidades que tendrá que atender, mientras que el Gobierno federal considera que existen partidas susceptibles de revisión y gastos que deben transparentarse.

La última palabra sobre el monto definitivo corresponderá a la Cámara de Diputados, que deberá determinar los recursos del organismo para 2027. El desafío será que cualquier ajuste presupuestal permita mantener las condiciones necesarias para organizar las elecciones y garantizar el derecho al voto de la ciudadanía.