Presume Donald Trump que fue él quien pidió a la Presidenta Sheinbaum no enviara petróleo a Cuba

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31.01.2026 EEUU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el gobierno de México suspendió los envíos de petróleo hacia Cuba luego de una solicitud directa que él mismo realizó a la presidenta Claudia Sheinbaum.

Durante una conversación con periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One, Trump afirmó que la mandataria mexicana “fue muy buena” al atender su petición y detener el suministro de crudo a la isla caribeña. Según sus palabras, esta medida responde a la estrategia de presión de Washington para que el gobierno cubano busque un acercamiento y eventual acuerdo con Estados Unidos.

El mandatario estadounidense anunció recientemente la imposición de aranceles a los países que continúen enviando petróleo a Cuba, lo que incluye a México.

En este marco, la presidenta Sheinbaum había advertido que la suspensión del suministro podría derivar en una crisis humanitaria en la isla, al limitar el acceso a energía y combustibles básicos. Sin embargo, Trump minimizó esa posibilidad y sostuvo que Cuba “vendrá a nosotros y querrá hacer un trato”, insistiendo en que la isla “volverá a ser libre”.

El intercambio de declaraciones entre ambos mandatarios refleja la complejidad de la relación bilateral en torno a la política hacia Cuba. Mientras Trump busca aislar al gobierno cubano mediante sanciones y restricciones energéticas, Sheinbaum enfrenta el dilema de mantener la cooperación internacional sin poner en riesgo la estabilidad económica de México frente a las medidas estadounidenses.

La mandataria mexicana señaló en conferencias previas que su gobierno analizaría los alcances de la orden ejecutiva emitida por Washington antes de tomar una decisión definitiva, aunque finalmente, según Trump, se habría concretado la suspensión de los envíos.

Los antecedentes de esta disputa se remontan a la política de presión que Estados Unidos ha ejercido sobre Cuba desde hace décadas. En los últimos años, la isla dependía en gran medida del petróleo proveniente de Venezuela, pero la crisis en ese país y las acciones de Washington contra el gobierno de Nicolás Maduro redujeron drásticamente ese suministro.

Ante esa situación, Cuba buscó alternativas en otros países, incluido México, lo que generó fricciones con la administración estadounidense. La decisión de Sheinbaum de detener los envíos, en respuesta a la presión de Trump, marca un nuevo capítulo en la política regional y en la relación entre México y Estados Unidos.

El anuncio también abre interrogantes sobre las consecuencias para Cuba, que atraviesa una situación económica delicada y enfrenta dificultades para garantizar servicios básicos a su población. Organismos internacionales y especialistas han advertido que la reducción en el acceso a combustibles podría agravar las condiciones de vida en la isla.

Por su parte, Trump insiste en que la medida obligará al gobierno cubano a negociar directamente con Washington, en busca de un acuerdo que, según él, permitiría que la isla “recupere su libertad”.

La polémica sobre el petróleo hacia Cuba se suma a otros temas sensibles en la agenda bilateral, como la migración y el comercio.

Para México, la decisión implica un delicado equilibrio entre mantener su soberanía en política exterior y evitar represalias arancelarias de Estados Unidos.

Para Cuba, representa un golpe adicional en medio de su crisis energética y política. En este escenario, las declaraciones de Trump y la respuesta de Sheinbaum configuran un episodio que podría tener repercusiones duraderas en la dinámica regional.