*El gasto etiquetado para igualdad entre mujeres y hombres crecería 6.2 por ciento nominal respecto de 2026.
/ Escrito por Georgina Monroy Vázquez /
25.09.2026 /CimacNoticias.com/ México.- El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027 propone 636 mil 133.1 millones de pesos para el Anexo 13, Erogaciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, un monto que representa un incremento nominal de 6.2 por ciento frente a los 599 mil 145.4 millones aprobados para 2026.
En términos reales, el aumento cambia según la metodología utilizada para descontar la inflación. El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) calcula un crecimiento real de 2.9 por ciento, mientras que Fundar, al utilizar el deflactor del PIB, estima 2.1 por ciento.
La cifra total, sin embargo, requiere una lectura más detallada: una parte importante de los recursos contabilizados en el Anexo 13 corresponde a programas sociales de amplia cobertura y no exclusivamente a políticas diseñadas para reducir las desigualdades entre mujeres y hombres.
El PPEF 2027 fue entregado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al Congreso de la Unión el 8 de septiembre y todavía está sujeto a discusión y modificaciones en la Cámara de Diputados.
¿Qué es el Anexo 13?
El Anexo 13 es el instrumento presupuestario mediante el cual el gobierno federal identifica recursos vinculados con la política de igualdad entre mujeres y hombres dentro de los distintos ramos y programas presupuestarios.
Esto significa que los 636 mil 133.1 millones de pesos no constituyen una bolsa adicional que será entregada a la Secretaría de las Mujeres ni pueden interpretarse como recursos que serán ejercidos exclusivamente por instituciones especializadas en género.
Los anexos transversales permiten identificar qué parte del presupuesto de distintas dependencias se vincula con determinados objetivos. Por ello, un mismo programa puede aparecer en más de un anexo transversal y los montos no deben sumarse entre sí.
La propia Secretaría de Hacienda mantiene dentro del Paquete Económico 2027 la clasificación de las Acciones Transversales para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y el Anexo 13 como parte de la información presupuestaria del proyecto.
Pensiones y becas concentran la mayor parte
El principal dato que permite dimensionar la composición del Anexo 13 es que tres programas concentran alrededor de 72 por ciento del total.
Se trata de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, la Beca Universal de Educación Básica Rita Cetina y la Pensión Mujeres Bienestar.
La pensión para personas adultas mayores tendría en 2027 un presupuesto total de 543 mil millones de pesos. De ese monto, Hacienda contabiliza alrededor de 292 mil millones dentro del Anexo 13, equivalentes a aproximadamente 46 por ciento de todo el presupuesto identificado para la igualdad entre mujeres y hombres.
La Beca Universal Rita Cetina aportaría alrededor de 107 mil millones de pesos al Anexo 13, mientras que la Pensión Mujeres Bienestar, dirigida a mujeres de 60 a 64 años, tendría 57 mil millones de pesos considerados dentro de este anexo.
En conjunto, estos tres programas representarían alrededor de 458 mil millones de pesos, es decir, cerca de 72 por ciento del Anexo 13.
La composición explica por qué el monto global del Anexo 13 no puede leerse por sí solo como una medida directa de cuánto dinero se destina a programas especializados para enfrentar las desigualdades de género.
¿Cuánto llega directamente a políticas para las mujeres?
La diferencia entre el tamaño total del Anexo 13 y los recursos de las instituciones especializadas es particularmente visible en el caso de la Secretaría de las Mujeres.
De acuerdo con los análisis disponibles sobre el PPEF 2027, el componente correspondiente al Ramo 54, Mujeres, representa una proporción pequeña del total del Anexo 13.
Esto ocurre porque el anexo incorpora recursos de dependencias como Bienestar, Educación Pública, IMSS-Bienestar, IMSS e ISSSTE, entre otras, cuando sus programas son clasificados como contribuciones a la igualdad.
Por ello, 636 mil millones de pesos no significan que la Secretaría de las Mujeres tendrá ese presupuesto para operar sus políticas, sino que esa cantidad representa el conjunto de recursos identificados por el gobierno federal dentro de diferentes programas y dependencias bajo el objetivo transversal de igualdad.
Los programas contra las violencias representan una fracción menor
La diferencia de escala también puede observarse en los programas dirigidos específicamente a prevenir y atender las violencias contra las mujeres.
En el presupuesto de 2026, el Programa para la Prevención y Detección de las Violencias Feminicidas y la Atención de las Causas contó con 857 millones de pesos dentro del Anexo 13. De ese monto, 515 millones correspondieron al componente relacionado con espacios de refugio para mujeres víctimas de violencia de género y sus hijas e hijos.
La comparación permite observar que mientras cientos de miles de millones de pesos son contabilizados a partir de programas sociales de cobertura masiva, las políticas especializadas para enfrentar la violencia de género representan montos considerablemente menores.
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria ha advertido, además, que la inclusión de programas dentro del Anexo 13 no necesariamente significa que todos tengan el mismo nivel de vinculación con el cierre de brechas de género. En un análisis de los programas incluidos en el anexo, encontró diferencias importantes entre su alineación con objetivos explícitos de igualdad sustantiva.
¿Qué cambia para la Secretaría de las Mujeres?
El PPEF 2027 también contempla recursos para la Secretaría de las Mujeres, creada en 2025 a partir de la transformación del entonces Instituto Nacional de las Mujeres.
Dentro del Anexo 13, la dependencia participa mediante programas vinculados con la política nacional de igualdad sustantiva, la atención integral para el bienestar de las mujeres y la prevención y detección de las violencias feminicidas.
El decreto presupuestario mantiene, además, la disposición para que la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones y la Secretaría de las Mujeres revisen las reglas y lineamientos de operación de los programas presupuestarios con modalidades “S” y “U” incluidos en el Anexo 13, con el objetivo de garantizar que cumplan con la Política Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.
Esta disposición coloca el énfasis no sólo en cuánto dinero se etiqueta, sino también en cómo se ejercen y evalúan los recursos vinculados con la igualdad.
El reto: medir qué recursos transforman las desigualdades
El tamaño del Anexo 13 permite identificar una prioridad presupuestaria, pero también plantea una pregunta sobre la forma en que se mide el gasto destinado a la igualdad.
La clasificación reúne programas con objetivos y poblaciones distintas: desde pensiones universales para personas adultas mayores hasta becas educativas, transferencias dirigidas a mujeres y programas especializados para prevenir las violencias.
Por ello, el monto total debe analizarse junto con los objetivos de cada programa, su población beneficiaria, sus indicadores y los resultados que se esperan alcanzar.
El CIEP señala que en el PPEF 2027 el Anexo 13 representa alrededor de 6 por ciento del gasto total propuesto, pero también identifica una alta concentración de los recursos en pensiones y becas.
La discusión del Presupuesto de Egresos en la Cámara de Diputados permitirá modificar las asignaciones antes de que el gasto para 2027 quede aprobado.
Para las organizaciones y colectivas feministas, el seguimiento no sólo implica observar el monto global del Anexo 13, sino revisar qué recursos llegan a la prevención de las violencias, atención a víctimas, autonomía económica, salud, cuidados, derechos sexuales y reproductivos y otras políticas dirigidas específicamente a cerrar las brechas que afectan a mujeres y niñas.

