Putin viaja a China para reforzar alianza estratégica con Xi Jinping

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19.05.2026 Pekín, China.- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, inició una visita oficial a China para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, en un encuentro marcado por el fortalecimiento de la alianza política, económica y militar entre Moscú y Pekín, así como por las crecientes tensiones con Estados Unidos y Europa.

La llegada de Putin a Pekín ocurre apenas días después de la visita del presidente estadounidense Donald Trump a China, en un contexto de reacomodo geopolítico internacional y de profundización de la cooperación entre las dos potencias euroasiáticas.

Durante su estancia, ambos mandatarios sostendrán reuniones privadas y encabezarán la firma de decenas de acuerdos relacionados con energía, comercio, infraestructura, seguridad y cooperación estratégica. Medios estatales rusos y chinos señalaron que uno de los principales objetivos del viaje es consolidar una “asociación estratégica integral” frente a la presión occidental derivada de la guerra en Ucrania y las sanciones impuestas contra Moscú.

Putin fue recibido en Pekín con honores oficiales por autoridades chinas encabezadas por el canciller Wang Yi, mientras que la prensa estatal destacó la relevancia simbólica de la visita, considerada una muestra del acercamiento político entre ambos gobiernos.

El presidente ruso afirmó antes del encuentro que las relaciones entre Rusia y China se encuentran en “un nivel sin precedentes”, al tiempo que reiteró que la cooperación bilateral continuará ampliándose pese a las sanciones económicas occidentales.

Uno de los temas centrales de la reunión será el fortalecimiento de los acuerdos energéticos entre ambos países, particularmente las negociaciones sobre el gasoducto “Power of Siberia 2”, proyecto estratégico para Rusia tras la reducción de exportaciones energéticas hacia Europa derivada de la invasión a Ucrania iniciada en 2022.

China se ha convertido en el principal socio comercial de Rusia desde que Moscú quedó parcialmente aislado de los mercados occidentales. El comercio bilateral alcanzó niveles récord durante 2025 y gran parte de las transacciones ya se realizan en yuanes y rublos, buscando reducir la dependencia del dólar estadounidense.

Además de los acuerdos económicos, Xi Jinping y Putin discutirán la guerra en Ucrania, la situación en Medio Oriente, el papel de la OTAN y la cooperación dentro de bloques internacionales como los BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái.

Analistas internacionales consideran que el encuentro busca enviar un mensaje político de unidad frente a Washington y consolidar la visión compartida de un “mundo multipolar” impulsada por Moscú y Pekín. Se prevé incluso la firma de una declaración conjunta sobre “nuevas relaciones internacionales” y cooperación estratégica de largo plazo.

La relación entre Xi y Putin se ha estrechado notablemente en los últimos años. Ambos líderes han sostenido más de 40 reuniones desde 2013 y han impulsado una alianza basada en intereses comunes frente a Occidente, especialmente después del inicio de la guerra en Ucrania y de la creciente rivalidad entre China y Estados Unidos.

Aunque China ha evitado respaldar públicamente la invasión rusa a Ucrania, Pekín tampoco ha condenado a Moscú y ha mantenido intercambios comerciales y diplomáticos constantes con el Kremlin, lo que ha generado críticas de gobiernos occidentales.

La visita también ocurre en momentos en que Rusia enfrenta desgaste económico y militar por la prolongación de la guerra, situación que ha incrementado su dependencia de China tanto en comercio como en acceso a tecnología, financiamiento y mercados energéticos.

Para Xi Jinping, el encuentro representa además una oportunidad de reafirmar el peso global de China como actor central en la diplomacia internacional, especialmente tras las recientes reuniones sostenidas con líderes occidentales y asiáticos en Pekín.