¿Qué significa la alineación de los seis planetas en la astrología kármica?

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28.02.2026 Este 28 de febrero de 2026 se produce un fenómeno astronómico poco común: la alineación de seis planetas visibles desde la Tierra, un evento que no volverá a repetirse hasta el año 2040. En términos astrológicos, esta concentración de energías es interpretada como un momento de fuerte impacto kármico y espiritual.

El fenómeno será visible poco después del atardecer, especialmente en regiones con cielos despejados y baja contaminación lumínica. Mercurio y Venus aparecerán cerca del horizonte occidental, Júpiter brillará con gran intensidad más arriba, Saturno se distinguirá en la misma zona, mientras que Marte y Neptuno requerirán telescopios o binoculares para apreciarse con claridad.

Este tipo de alineaciones no significa que los planetas estén en línea recta en el espacio, sino que desde nuestra perspectiva terrestre se agrupan en un mismo sector del cielo. La NASA y observatorios internacionales han señalado que este evento es poco frecuente y que una alineación similar no volverá a repetirse hasta el año 2040.

Los planetas involucrados son Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Según distintas corrientes de la astrología kármica, esta alineación simboliza una oportunidad para revisar aprendizajes pasados y liberar patrones que ya no sirven. Se considera un “portal energético” que invita a integrar lo material, lo emocional y lo espiritual en la vida cotidiana.

– Mercurio y Venus favorecen la comunicación y las relaciones, impulsando la necesidad de sanar vínculos y expresar con claridad lo que antes se callaba.

– Júpiter y Saturno marcan un punto de equilibrio entre expansión y disciplina, sugiriendo que las lecciones del pasado deben ser aplicadas con responsabilidad para construir un futuro más estable.

– Urano y Neptuno aportan la energía de transformación y espiritualidad, abriendo la puerta a cambios inesperados y a una mayor conexión con la intuición y la trascendencia.

En la lectura kármica, este día es visto como un llamado a la reconciliación con la propia historia, a soltar cargas heredadas y a sembrar intenciones conscientes para el ciclo que se abre.

Astrólogos señalan que la alineación funciona como un recordatorio de que las decisiones actuales tienen un eco profundo en el destino colectivo y personal.