Redes sociales, espacios de disputa política que generan preocupación

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*En los últimos años hemos observado cómo la desinformación afecta la vida democrática y cómo opera en las plataformas virtuales: Natalia Aruguete, de la Universidad Nacional de Quilmes, Argentina.

*/ Ana Paola Jiménez Ramos / Facultad de Ciencias Políticas y Sociales /  

En los últimos años hemos visto cómo la desinformación afecta la vida democrática y cómo opera en las plataformas digitales, las cuales, a su vez, han transformado la forma como nos comunicamos y el modo en que interpretamos la realidad”.

Así lo sostuvo Natalia Aruguete, de la Universidad Nacional de Quilmes, Argentina, al impartir la conferencia magistral “Formas digitales de la recesión demográfica”, que formó parte del ciclo “Grandes protagonistas de las Ciencias Políticas y Sociales”, cuyo objetivo es congregar a algunas de las figuras más relevantes del pensamiento contemporáneo en disciplinas como Administración Pública, Antropología, Ciencias de la Comunicación, Ciencia Política, Relaciones Internacionales y Sociología.

Frente a un ecosistema sobresaturado de información, lo que nos queda es buscar reafirmar lo que creemos, pensamos o sentimos, indicó la especialista en comunicación política, sociología de la comunicación y análisis de las agendas mediáticas, políticas y públicas en redes sociales y medios tradicionales.

La expositora se centró en comentar casos de investigación en los que trabajó con la consultora de opinión pública Inteligencia Analítica, mismos que muestran operaciones algorítmicas vs. estallidos orgánicos en la red social X en Argentina.

Mediante un gráfico, la profesora explicó el hashtag #EraMilei y la polarización de opiniones que generó en X. Describió que para realizar dicho gráfico se consideraron únicamente interacciones de reposteo, con objeto de entender quiénes interactuaron por afinidad, además de ubicar a la comunidad opositora, a la PRO (Propuesta Republicana), la LLA (La Libertad Avanza) y la de la derecha Latinoamericana. Resumió que los internautas nos movemos por afinidad y disonancia, y así creamos comunidades; es una acción “no sólo racional, sino también afectiva”.

El siguiente caso presentado fue una manipulación coordinada con inteligencia artificial (IA) en la veda electoral de los comicios legislativos (intermedios), en la que se usó de forma estratégica la IA para crear videos y audios falsos desde la burbuja libertaria y desde PRO, para cambiar la agenda de la comunidad opositora, haciendo creer que una candidata se bajaba de la contienda. Explicó la manera en que estas piezas multimedia falsas impactaron en la política y los medios de comunicación de su país, además de desinformar a la población y lograr ganar la elección.

El último caso expuesto fue la llamada “campaña anti-Argentina”, registrada durante la final de la Copa Mundial de Futbol 2026, en la que jugó España contra la selección de su nación. Aruguete mencionó que si bien sí hubo comunidades hostiles en X que mencionaron diversos insultos hacia los argentinos, la participación de los afectados fue baja en comparación a las respuestas e interacción internacionales. Dijo que la reacción de Argentina fue más bien reactiva y defensiva, y no se observaron burbujas de ideología política definidas.

Aruguete, cuyo trabajo constituye una referencia obligada para el estudio del funcionamiento de las redes sociales y los patrones de consumo que producen, concluyó que éstas no son una expresión fiel de la opinión pública, pero sí son espacios de disputa política que tenemos que mirar con atención y preocupación. Asimismo, recordó varias premisas: que la verdad es una construcción colectiva, que a veces la escala orgánica o espontánea en el entorno digital puede producir métricas similares a las de una operación coordinada, y que los algoritmos de las redes sociales refuerzan el sentido de pertenencia.

Para enriquecer el debate

Por su parte, Alejandro Chanona Burguete, director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), expresó la importancia de espacios académicos para reflexionar críticamente acerca de los desafíos globales de nuestro tiempo, con miras a fomentar la vocación global y plural de nuestra institución.

“La conferencia de la doctora Aruguete ayudará a enriquecer el debate sobre la inteligencia artificial que subyace con gran vigor en nuestra Facultad de cara a la toma de decisiones comunitarias sobre las nuevas tecnologías y el proceso de enseñanza-aprendizaje”, señaló.

Esta charla, moderada por Yessica Cano, coordinadora del Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación de la FCPyS, se impartió en el Auditorio Pablo González Casanova del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.