Regina Martínez rompe la nieve y la historia olímpica

*Primera mexicana en competir en esquí de fondo.

14.02.2026 En un país donde la nieve es apenas un recuerdo lejano de las montañas más altas, Regina Martínez se convirtió en pionera. La capitalina, doctora de profesión y atleta por vocación, debutó en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 como la primera mexicana en competir en esquí de fondo.

Su participación en la prueba de 10 kilómetros, disputada en el Tesero Cross-Country Skiing Stadium, concluyó en el lugar 108 con un tiempo de 34:05 minutos, pero el verdadero triunfo estuvo en haber llegado hasta esa línea de salida, tras ocho años de preparación y sacrificio.

Martínez no necesitó un podio para escribir historia. Inspirada por la hazaña de Germán Madrazo en PyeongChang 2018, decidió abrirse camino en una disciplina desconocida para México. Desde Minnesota, donde combinó su formación médica con el entrenamiento en la nieve, construyó paso a paso la posibilidad de representar a su país en un escenario olímpico.

Su llegada a la meta fue recibida con aplausos y felicitaciones de las medallistas Frida Karlsson, Ebba Andersson y Jessie Diggins, quienes reconocieron el esfuerzo de la mexicana en una pista exigente.

Para Regina, esas palabras fueron más valiosas que cualquier medalla: confirmaban que su lucha había trascendido fronteras y que su ejemplo abriría la puerta a futuras generaciones de atletas latinoamericanos.

. Con lágrimas de alegría al cruzar la meta, dejó claro que su historia no es solo la de una atleta, sino la de una mujer que rompió barreras y dignificó la presencia de México en los Juegos Olímpicos de Invierno.

Regina Martínez nació en Ciudad de México y se convirtió en la primera mujer mexicana en competir en esquí de fondo en unos Juegos Olímpicos de Invierno. Su historia es singular: descubrió esta disciplina a los 28 años, cuando decidió que la nieve sería el terreno para perseguir un sueño que parecía imposible en un país sin tradición en deportes invernales.

Según sus propias palabras, el esquí de fondo le devolvió un propósito y una ilusión que transformaron su vida.

Médica de profesión, Regina ha trabajado en hospitales de urgencias para costear sus entrenamientos. Esa doble vida, entre guardias médicas y largas jornadas en la nieve, la llevó a clasificar en marzo de 2025 durante el Campeonato Mundial de Trondheim, Noruega, donde aseguró su boleto a Milano Cortina 2026.

En su debut olímpico, enfrentó a competidoras de países con décadas de experiencia en la disciplina.

Cruzó la meta en la prueba de 10 kilómetros estilo libre con un tiempo de 34:05 minutos, ocupando el último lugar de la clasificación. Sin embargo, su llegada fue celebrada con abrazos y felicitaciones de rivales y medallistas, que reconocieron el valor de su esfuerzo.

Con 33 años, se convirtió en referente de inspiración para quienes sueñan con romper barreras y llevar la bandera mexicana a escenarios que parecían inalcanzables.

Su biografía es la de una mujer que desafió lo improbable: médica, atleta y pionera, que con cada zancada sobre la nieve dignificó la presencia de México en los Juegos Olímpicos de Invierno.